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- 31/03/2010 02:00
WASHINGTON, DC. El canciller peruano, José García Belaúnde, criticó ayer en la OEA la “lógica perversa” del armamentismo en algunos países de la región, y anunció que la próxima Asamblea General de la organización en Lima se abocará a debatir ese tema.
El gobierno de Alan García tiene “una preocupación, porque pareciera una lógica extraña, por la cual nuestros países, que han sorteado bien la crisis de 2009, deciden que el premio a esas buenas políticas es gastar más en armas”, dijo el ministro peruano de Relaciones Exteriores.
Belaúnde presentó ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) un proyecto de declaración para la Asamblea General de Lima, en el que los países expresan “su deseo de promover la transparencia y limitación gradual en la adquisición de armamentos”.
La declaración, que debe ser discutida por los países miembro de la OEA para su adopción en Lima, afirma que hay preocupación “por que se destinen a fines militares a nivel mundial y especialmente en América Latina cada vez más recursos que podrían dedicarse a atender necesidades de desarrollo”.
El canciller peruano admitió que entre los países que generan preocupación por su armamentismo están Chile y Venezuela.
El representante de Brasil ante la OEA, Ruy Casaes, lamentó que el tema central elegido por Perú, que como anfitrión propone el temario de la Asamblea General en junio, sea el armamentismo y no otro asunto que cuente con “la unanimidad de todos los Estados miembro” y “no cree potenciales divisiones”.
“No dudamos de que no es un tema fácil, que no todos nosotros tenemos las mismas percepciones y políticas”, concedió Belaúnde posteriormente en rueda de prensa.
Pero consideró que “sumando esfuerzos podemos conseguir comunes denominadores relativamente altos” alrededor del tema, dijo.
Belaúnde dijo que el temario de la Asamblea General seguirá en discusión y que pueden incluirse otros tópicos como el estado de la democracia en la región o la reincorporación de Honduras al organismo, del cual fue separado tras el golpe de Estado de junio del año pasado.
“Hay demasiados temas que hacen que estas democracias sean débiles o que asuman un carácter plebiscitario”, dijo Belaúnde.