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Trump rompe con Irán y declara terminado el alto el fuego en medio de una nueva escalada bélica
- 08/07/2026 08:13
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Agrega La Estrella en Google ↗️El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que considera finalizado el acuerdo de alto el fuego alcanzado con Irán el pasado 17 de junio, en medio de una nueva oleada de ataques militares entre ambos países que ha incrementado la tensión en Oriente Medio y provocado fuertes repercusiones en los mercados internacionales.
Las declaraciones del mandatario estadounidense llegan tras varios días de enfrentamientos que comenzaron con ataques contra embarcaciones que transitaban por el estrecho de Ormuz y continuaron con una ofensiva de Washington contra decenas de objetivos iraníes, seguida por represalias de Teherán contra instalaciones militares estadounidenses en Baréin y Kuwait.
Durante su llegada a la cumbre de la OTAN en Ankara, Trump aseguró que no tiene intención de continuar negociando con la República Islámica y calificó de “terminado” el memorando que había abierto una ventana para reducir las tensiones entre ambos países.
”No quiero tratar más con ellos”, afirmó el mandatario, quien además sostuvo que Irán representa una amenaza por sus aspiraciones nucleares y reiteró su intención de impedir que desarrolle ese tipo de armamento.
Pese a declarar roto el entendimiento, Trump dejó abierta la posibilidad de que los equipos negociadores estadounidenses mantengan contactos con Teherán.
El presidente señaló que sus negociadores podrían seguir dialogando con las autoridades iraníes, aunque manifestó pocas expectativas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo definitivo, insistiendo en su desconfianza hacia el liderazgo iraní.
La postura marca un giro respecto a la posición expresada apenas un día antes por funcionarios estadounidenses, quienes sostenían que las conversaciones continuaban desarrollándose “de buena fe” con la esperanza de alcanzar un pacto permanente.
La ruptura política coincide con un nuevo incremento de las operaciones militares.
Estados Unidos informó que bombardeó más de 80 objetivos en territorio iraní, incluyendo decenas de embarcaciones vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Según el Mando Central estadounidense (CENTCOM), la ofensiva buscó imponer un alto costo a Irán por los ataques registrados contra buques que cruzaban el estrecho de Ormuz.
En respuesta, la Guardia Revolucionaria lanzó misiles y drones contra bases militares estadounidenses ubicadas en Baréin y Kuwait, mientras las sirenas antiaéreas se activaban en ambos países. Las autoridades kuwaitíes confirmaron que sus sistemas de defensa interceptaban proyectiles considerados hostiles.
Irán también aseguró haber derribado un dron estadounidense MQ-9 durante la operación.
Mientras tanto, medios oficiales iraníes denunciaron que los ataques estadounidenses alcanzaron tanto instalaciones militares como zonas civiles, incluyendo áreas de Bandar Abbas, Sirik, la isla de Qeshm y el estratégico centro petrolero de la isla de Jarg.
Desde Teherán, las autoridades responsabilizaron a Estados Unidos de haber destruido el acuerdo alcanzado semanas atrás.
El Cuartel General Central Khatam al Anbiya calificó la ofensiva estadounidense como un “acto flagrante de agresión” y advirtió que responderá con contundencia si continúan las operaciones militares.
A las críticas se sumó el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Bagher Ghalibaf, quien acusó a Washington de incumplir no solo mediante los bombardeos, sino también al restablecer las restricciones para las exportaciones petroleras iraníes y por respaldar acciones militares israelíes en Líbano.
Según Ghalibaf, “la era de la intimidación y la extorsión ha terminado”, dejando claro que Irán no aceptará nuevas presiones.
Uno de los factores que aceleró el deterioro del acuerdo fue la decisión estadounidense de revocar el permiso temporal que permitía a Irán exportar petróleo durante el período de negociación de 60 días contemplado en el memorando firmado el 17 de junio.
Ese entendimiento incluía además un levantamiento gradual de sanciones económicas, la liberación de activos iraníes congelados en el extranjero y la creación de un fondo internacional de reconstrucción valorado en al menos 300.000 millones de dólares, condicionado al cumplimiento de los compromisos por parte de Teherán.
Sin embargo, la creciente tensión militar y la disputa por el control del estrecho de Ormuz han reducido considerablemente las posibilidades de que esas medidas lleguen a implementarse.
Irán continúa negando cualquier implicación en los recientes ataques contra embarcaciones comerciales y sostiene que está respetando el memorando, aunque insiste en que los buques deben coordinar previamente su tránsito por el estrecho.
Analistas consideran que el control de Ormuz se ha convertido en la principal carta estratégica de Teherán para fortalecer su posición en una eventual negociación futura con Washington.
Las declaraciones de Trump y el deterioro de la situación militar tuvieron un impacto inmediato en la economía internacional.
El índice bursátil español Ibex 35 registró una caída cercana al 2 %, mientras que el precio internacional del petróleo se disparó alrededor de un 6 %, reflejando la preocupación de los inversionistas por una posible interrupción del suministro energético desde una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respaldó la respuesta militar estadounidense y sostuvo que resulta “absolutamente necesario” impedir que Irán fortalezca sus capacidades nucleares y de misiles balísticos, aunque expresó su deseo de que la crisis pueda resolverse finalmente por la vía diplomática.