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Canciller panameño llama a una OEA ‘sin trincheras ideológicas’ durante Asamblea en Panamá
- 21/05/2026 11:04
El canciller de la República, Javier Martínez-Acha, expresó este jueves 21 de mayo ante los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA), reunidos en Washington D. C., su anhelo de que la 56.ª Asamblea General del organismo, que se llevará a cabo del 22 al 24 de junio en Panamá, no sea “una reunión más” del calendario diplomático, sino un punto de inflexión moral y político para las Américas.
“Queremos una Asamblea de consensos, no de trincheras ideológicas. Queremos una Asamblea de soluciones, no de discursos vacíos. Queremos una Asamblea de convivencia democrática, no de polarización permanente. Porque América necesita menos ruido y más acuerdos. Necesita menos confrontación retórica y más cooperación práctica. Necesita volver a creer en un multilateralismo útil. Un multilateralismo que sirva para resolver problemas reales”, exhortó.
Seguidamente, el canciller Martínez-Acha estableció paralelismos históricos entre Panamá y el proyecto emancipador del libertador Simón Bolívar. Subrayó que, mucho antes de la celebración del Congreso Anfictiónico de Panamá, Bolívar ya había planteado en la Carta de Jamaica la necesidad de articular una gran comunidad política de naciones americanas basada en la cooperación y la unidad, al reflexionar sobre el futuro de las nacientes repúblicas hispanoamericanas.
“Aquella visión alcanzaría su expresión más concreta años después, cuando imaginó a Panamá como el lugar destinado a reunir a los gobiernos del continente ‘como los griegos en el Istmo de Corinto’, para deliberar sobre los grandes asuntos de la paz, la defensa y el porvenir común de nuestros pueblos. Bolívar describió a Panamá como ‘el centro del universo’. No como una metáfora poética, sino como una definición geopolítica”, recordó ante los presentes en la plenaria de la OEA.
Martínez-Acha remarcó que ese mismo espíritu sigue vivo y recordó que Panamá ha sido históricamente puente, ruta, plataforma de encuentro y espacio de diálogo. “Somos un país pequeño en territorio, pero inmenso en vocación internacional. Somos una nación cuya propia existencia demuestra que la cooperación entre pueblos es posible”, añadió.
El jefe de la diplomacia panameña reafirmó además la posición del país en favor de la paz, el respeto y la diplomacia, elementos que consideró claves para la construcción de un multilateralismo útil.
“Creemos en la coexistencia, aun en medio de las diferencias. Creemos en la solución pacífica de las controversias. Creemos en el respeto mutuo entre los Estados. Y creemos que el sistema interamericano debe preservar esos principios con equilibrio, prudencia y sentido histórico. Porque el multilateralismo no consiste en pensar igual; consiste en aprender a convivir aun pensando distinto”, expuso el canciller.
Martínez-Acha alertó que los peligros del contexto internacional actual no radican únicamente en los conflictos tradicionales, sino también en la desigualdad extrema, la desesperanza social, la pérdida de confianza en las instituciones y la incapacidad de generar oportunidades reales para millones de ciudadanos.
“A esta hora, en nuestras Américas, hay padres que deben escoger entre cenar o guardar alimento para el desayuno de sus hijos. Hay jóvenes que sienten que el futuro les fue cancelado antes de comenzar. Hay millones de seres humanos atrapados entre pobreza, violencia y frustración. Y mientras eso ocurre, muchas veces nuestras sociedades continúan atrapadas en confrontaciones ideológicas que no resuelven ni el hambre ni la exclusión”, advirtió.
En ese contexto, el canciller reivindicó el pragmatismo y la necesidad de construir consensos mínimos, al considerar que ninguna ideología posee el monopolio absoluto de la verdad. “La democracia no puede sobrevivir sin convivencia”, manifestó.
El canciller de la República recordó también que la OEA es una institución fundamental para el hemisferio, aunque reconoció que su historia “no ha sido perfecta”.
“Ninguna institución humana lo es. Pero la OEA ha sido esencial en la defensa de la democracia, la observación electoral, los derechos humanos, la cooperación jurídica, la seguridad hemisférica y la preservación del diálogo interamericano. Y precisamente porque creemos en ella, debemos fortalecerla. Pero fortalecerla no significa convertirla en un escenario de confrontación permanente. Significa devolverle credibilidad. Significa acercarla nuevamente a los ciudadanos. Significa hacerla más eficaz, más realista y más útil. Porque el gran desafío contemporáneo consiste en reconciliar principios con capacidad de acción. La gente no juzga a las instituciones por sus declaraciones; las juzga por sus resultados. Y hoy nuestros pueblos esperan resultados”, sostuvo.
El titular de la Cancillería citó al crimen organizado transnacional, el narcotráfico, los flujos migratorios irregulares, la seguridad alimentaria, la educación de calidad, el acceso a oportunidades y la estabilidad democrática como algunos de los principales retos que enfrenta la región y a los que el multilateralismo debe responder.
Asimismo, expuso que Panamá propone una nueva etapa hemisférica basada en tres grandes pilares: la defensa de la democracia y de las libertades fundamentales, la generación de prosperidad compartida y oportunidades reales, y la preservación de la convivencia hemisférica mediante el diálogo y el respeto mutuo.
Con un llamado a favor del diálogo y en contra de la polarización política, Panamá espera —de acuerdo con las palabras del canciller— que la Asamblea General de la OEA siente las bases de un “reencuentro hemisférico”. Una Asamblea donde la convivencia democrática, la serenidad y los consensos posibles marquen la tónica del encuentro que se celebrará en junio.
“Queremos que Panamá vuelva a ser, como en 1826, el lugar donde América se reúne para pensar su futuro”, concluyó Martínez-Acha.