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- 09/04/2015 13:57
Un asalto de suicidas talibanes vestidos con uniforme militar el jueves en un complejo judicial en el norte de Afganistán provocó al menos 10 muertos y unos 65 heridos, en un ataque que muestra la frágil seguridad del país.
Las fuerzas de seguridad afganas lograron poner fin al ataque al atardecer, tras seis horas de enfrentamientos, indicaron fuentes oficiales.
"Murieron cinco policías y cinco civiles, y otras 66 personas resultaron heridas", anunció Abdul Raziq Qaderi, jefe de la policía de la provincia de Balj, de la que Mazar-i-Sharif es la capital.
El asalto tuvo lugar justo antes de que los talibanes empezaran su tradicional ofensiva de primavera. Ésta se producirá en momentos en que las fuerzas de seguridad afganas combaten a los insurgentes sin un apoyo completo de la OTAN.
Los asaltantes lanzaron granadas e intercambiaron disparos con las fuerzas de seguridad afganas, prendiendo fuego a uno de los edificios del complejo, presenció un periodista de AFP.
"Nuestras primeras informaciones dicen que hombres armados entraron en el Tribunal provincial de Apelación de Mazar-i-Sharif hoy" (jueves), dijo a la AFP Abdul Raziq Qaderi.
"Policías, fiscales, personal del tribunal, mujeres y niños estaban entre los heridos", dijo a AFP Noor Mohamad Faiz, médico del hospital.El ataque se produjo un día después de que un soldado estadounidense fuese abatido por un militar afgano en el este del país, el primer ataque desde que Washington anunciara un retraso en la retirada de sus tropas de ese país.
Los talibanes reivindicaron el ataque del jueves, que hizo manifiesta la precaria situación de seguridad que se vive en el país mientras las tropas extranjeras, lideradas por Estados Unidos, se retiran después de 13 años de guerra contra los talibanes.
"Nuestros muyahidines mártires llevaron a cabo un ataque... en la ciudad de Mazar-i-Sharif", dijo a AFP el portavoz de los talibanes Zabihulá Muyahid por teléfono.
Aumento de los ataques
La misión de combate de la OTAN terminó formalmente en diciembre pero una reducida fuerza de seguimiento se quedó en el lugar para dar apoyo a las fuerzas de seguridad locales.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dio marcha atrás el mes pasado en sus planes de reducir a la mitad el número de tropas estadounidenses en Afganistán, respondiendo a una petición del nuevo presidente afgano, Ashraf Ghani.
Al recibir a Ghani en la Casa Blanca durante su primer encuentro cara a cara, Obama aceptó mantener el actual nivel de 9.800 soldados estadounidenses en Afganistán hasta el fin de 2015.
Los talibanes, que han llevado a cabo una sangrienta insurgencia desde que fueron expulsados del poder a finales de 2001, advirtieron que ese anuncio afectaría a cualquier perspectiva de diálogo de paz y avisaron que seguirían luchando.
Los insurgentes talibanes han intensificado sus ataques suicidas contra objetivos del gobierno después de que hace más de dos meses el ejército afgano lanzara una ofensiva en la provincia de Helmand (sur).
El número de civiles muertos y heridos en Afganistán aumentó un 22% en 2014 respecto al año anterior, según un reciente informe de la ONU, al tiempo que las tropas de la OTAN abandonan el combate.
La Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán atribuyó este aumento a una intensificación de los combates terrestres, que dejaron un total de 10.548 civiles muertos el pasado año.