Tulsi Gabbard renuncia como directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos

  • 22/05/2026 13:01
Su salida ocurre en medio de tensiones con la administración de Donald Trump por desacuerdos sobre la guerra contra Irán y el manejo de la política de seguridad nacional estadounidense

La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, presentó este viernes 22 de mayo su renuncia al cargo, que ocupaba desde hace un año y medio. La exfuncionaria explicó en su cuenta de X que abandona el puesto por razones personales, citando específicamente la enfermedad de su esposo, quien padece una rara forma de cáncer óseo.

Debido a esta situación, Gabbard aseguró que decidió dejar el liderazgo de la inteligencia estadounidense para acompañar y apoyar la recuperación médica de su cónyuge.

En la carta de renuncia —publicada inicialmente por la cadena Fox News y replicada por el diario británico The Guardian— Gabbard agradeció la confianza que el presidente estadounidense, Donald Trump, depositó en ella. En la misiva también señaló que su esposo “enfrenta grandes desafíos en las próximas semanas y meses”.

“Aunque hemos logrado avances significativos (...) reconozco que aún queda trabajo importante por hacer”, escribió en otro apartado de la carta.

Sin embargo, según reportó la agencia Reuters, la administración Trump ya evaluaba la posibilidad de reemplazar a la entonces directora de Inteligencia Nacional debido a recientes desacuerdos relacionados con el manejo de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.

De acuerdo con fuentes citadas por The Guardian, Gabbard nunca estuvo de acuerdo con esta guerra ni con los bombardeos estadounidenses realizados en junio de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes. Esa postura contrastaba con la línea de la administración Trump, especialmente después de que Gabbard afirmara ante el Capitolio que Irán no tenía intención de desarrollar armas nucleares.

Durante su gestión, Gabbard impulsó diversos cambios internos en la oficina de inteligencia nacional, argumentando que existían abusos de poder y deficiencias estructurales dentro de la institución, impulsando una reducción del 40% en el presupuesto anual del ente para el final del 2025.

“En los últimos 20 años, la Oficina de Inteligencia Nacional se ha inflado y es ineficiente, y la comunidad de inteligencia está plagada de abuso de poder, filtraciones de información clasificada y politización del uso de la inteligencia como arma”, afirmó Gabbard en un comunicado publicado en agosto de 2025.

Asimismo, la exfuncionaria participó en los esfuerzos impulsados por sectores cercanos a Trump para investigar el presunto fraude electoral denunciado tras las elecciones presidenciales de 2020, en las que el entonces mandatario fue derrotado por el expresidente Joe Biden.

De igual forma, durante sus audiencias de confirmación previas a asumir el cargo, Gabbard fue cuestionada por supuestos vínculos y posiciones consideradas favorables hacia adversarios de Estados Unidos, como Rusia, Irán y la Siria del exdictador Bashar al-Assad.

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