24 de Feb de 2020

Nacional

‘Reto a Paredes’

Pero ¿qué sabe Paredes y que debe confesar? se le preguntó a Díaz Herrera.. Paredes está supuesto a saber de aquello más que yo; él era...

Pero ¿qué sabe Paredes y que debe confesar? se le preguntó a Díaz Herrera.

Paredes está supuesto a saber de aquello más que yo; él era teniente coronel y uno de los cuatro más antiguos al mando. Lo que no sé es si dirá todo y de manera imparcial, ahora que lleva como un año en oposición a Martín Torrijos y que ha entrado en la nómina espiritual de La Prensa. No sé realmente si creerle todo, sea a favor o en contra.

¿Usted también quiere matar al mensajero?

Al contrario: que diga, pero que diga más, como yo me atreví y él no, cuando me sacó el cuerpo por pánico, cuando lo invité a que nos uniéramos a sacar del poder a Noriega; entonces hubiera sido bueno como hoy, sobre todo él, que tenía y aún tiene “secretitos guardados”.

¿Qué secretos tan importantes no ha dicho el general Paredes, que usted conoce?

Paredes como comandante a inicios del 83 me llama y me dice que confirme el secreto a voces de que Noriega recibía maletas con dinero de los capos colombianos, que entraban por Tocumen y que hombres del G-2, de civil, los escoltaban hasta un banco local. Sabiendo el alto peligro de investigar que me lanzaba en mis hombros Paredes, comisioné a un oficial de mi total confianza el teniente Reynel González para irse varios días “de comisión especial” al aeropuerto y ave- riguara todo al detalle y me reportara directamente a mí. Al día siguiente el teniente me buscó en estado de shock diciéndome: “por favor mi coronel, no se meta en eso, el coronel Noriega y sus hombres son demasiado peligrosos, ese tema de las maletas es cierto, debe ser de la mafia colombiana y esa gente asesina a cualquiera, sálgase de eso o déjeselo al general Paredes que es el comandante”. El teniente Reyes murió de una embolia cerebral pocos días después, no pudo con la presión y seguramente las amenazas del personal del G-2 del aeropuerto. Paredes supo todo esto, él pudo investigar plenamente, ordenar a su procurador, porque así eran las cosas y él, Paredes, no yo, fue el que ordenó sacar del cargo a Rafael Rodríguez. Un juicio interno por ese asunto, de extrema gravedad, hubiera llevado a Noriega a la cárcel y acabado con una comandancia que olía a carteles de drogas; pero no sólo no se atrevió a sacar a su subalterno, sino que, ante un Paredes ingenuo, que pareció ignorar lo que era un murmullo a voces, que Noriega ya había metido a sus hijos en el oscuro mundo de las drogas y que esos muchachos jóvenes e inexpertos gozaban de un nivel de lujo y dinero, dando propinas de cien dólares en hoteles como el Ceasar Park para divertirse con chicas, con carros de lujo, ante un Paredes desinformado, de lo que muchos otros sabían, lo cual terminó en un luto inmenso para el mismo Rubén y Elvira, con un hijo asesinado en Colombia y otro preso.

¿Y por qué no dijo nada de esto sino ahora cuando el gobierno de Martín Torrijos tiene miedo por las graves acusaciones nada menos que contra su premier?

Anda y pregunta a Fernando Berguido, Bobby Eisenmann y “Chinchorro” Carles, los dos últimos verdaderos cerebros grises ¿por qué no sacaron esto mismo?, expresado hace un mes y medio, por el 13 de septiembre, cuando acordé con la periodista Elizabeth Garrido ir a la redacción de La Prensa a hablar de varios temas, pero ésta, luego de citarme, me evadió, me mandó al periodista joven y atento, William Sala, el cual me grabó por una hora, tomó todo este relato de las maletas del aeropuerto, y más, y ese diario no sacó ni una coma. Ellos, no yo, tienen la grabación. ¿Podría Fascetto investigar a Elizabeth y a William sobre mis declaraciones grabadas?

Le concede importancia al tema de las maletas, ¿está disgustado con el general Paredes?

No, sino que siendo contemporáneos y habiendo vivido esos momentos, que muchos o la mayoría hoy ignoran, tenemos la obligación histórica de entrar más al fondo. Paredes hubiera sido un comandante histórico, si con todas las graves comprobaciones en su contra, hubiera retirado a Noriega por narcotráfico. Ese temeroso, hoy si quiere ser denunciante.