25 de Feb de 2020

Nacional

El fenómeno de la simpatía de Martín

PANAMÁ. En medio de la polémica por el Transmóvil, los escándalos de corrupción en el FECE y el incremento de la ola delictiva, el pres...

PANAMÁ. En medio de la polémica por el Transmóvil, los escándalos de corrupción en el FECE y el incremento de la ola delictiva, el presidente Martín Torrijos parece tener un blindaje que le mantiene con un 52% de aceptación en la opinión pública.

Contrario a su antecesora Mireya Moscoso, que finalizó su gestión con un 38%, los analistas coinciden que la administración Torrijos ha sabido “vender” la imagen del mandatario.

Jaime Porcel opina que el electorado tiende a adjudicarle la responsabilidad por las fallas a los miembros del Gabinete, no así al Presidente.

“Torrijos parece estar viviendo en un oasis de paz, en medio de la ola de críticas contra su gobierno”, apuntó Porcel.

El analista político considera que quien se ha llevado los golpes por las fallas del gobierno ha sido la candidata oficialista. “Balbina Herrera se ha adjudicado los trompones y no los aplausos”.

Porcel señala que el desgaste político que sufrieron Endara, Pérez Balladares y Moscoso, que conllevó a que persistiera el fenómeno de la alternabilidad de poder, no ha afectado la imagen de Torrijos.

Sin embargo, para René Hernández, periodista y analista político, este fenómeno no es más que el resultado de los millones invertidos en publicidad, triplicando en ese mismo sentido al gobierno de la presidenta Mireya Moscoso.

“La comunidad está sumergida en medio de una campaña psicológica en los medios que mantiene una buena imagen de Torrijos.

Hernández asegura que una vez culmine el período presidencial de Martín Torrijos se verá una percepción diferente.

Mientras Ebrain Asvat, cree que las razones para este fenómeno son sumamente distintas.

El abogado y ex funcionario del equipo de gobierno no se explica cómo Torrijos goza de buena aceptación y el gobierno recibe las peores calificaciones.

Asvat manifiesta la disparidad entre la calificación de Torrijos y la de su gobierno, e incluso la de la candidata del PRD, pareciera estar volcada a proteger el apellido del mandatario.

Solo ser el hijo del General Omar Torrijos, hace que el electorado vea al presidente a través del lente de simpatía, con que miran a su padre.