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12 de Aug de 2020

Nacional

Zelaya confía en sus aliados

PANAMÁ. El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, salió ayer de Panamá hacia la república de El Salvador en donde a su llegada...

PANAMÁ. El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, salió ayer de Panamá hacia la república de El Salvador en donde a su llegada se reunió con el presidente Mauricio Funes en un encuentro privado.

Al momento de su partida no anunció su destino, pero más tarde los medios internacionales lo dieron a conocer. El mandatario derrocado estuvo 48 horas en Panamá.

En una conferencia de prensa ayer, el presidente dijo que estaba analizando junto a sus aliados cuándo y cómo regresar a Honduras, declaración que pone en duda si retornará a su país el fin de semana.

Zelaya había propuesto tras su llegada a Panamá que regresaría el sábado a Honduras al finalizar el lapso de 72 horas que le dio la Organización de los Estados Americanos (OEA) al gobierno de facto de Roberto Micheletti para que reinstituyera las funciones del gobernante destituido.

“Nosotros estamos haciendo una planificación estratégica con diferentes países para mi retorno a Honduras”, dijo Zelaya en compañía de su canciller Patricia Rodas en Panamá, resistiéndose a ponerle fecha al viaje.

Sin embargo, Zelaya evitó detallar qué países lo apoyan y en el caso de Venezuela, solo explicó que le han “apoyado desde el comienzo”.

Ante la posibilidad de que pudiera ser detenido si entra en Honduras, Zelaya asegura no temer por su vida: “No tengo temor, nunca he tenido temor y estoy dispuesto a morir por mis principios”.

INSULZA LLEGA A HONDURAS

Mientras tanto, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, viajará a Honduras hoy a informar a las autoridades del ultimátum.

Zelaya, muy satisfecho, reiteró que Insulza no tiene alternativas distintas de su regreso. “Va a informar del ultimátum, no va a negociar.”

El destituido presidente aseguró que el secretario general de la OEA informará a la Asamblea General del organismo sobre sus gestiones, y de acuerdo con la posición del gobierno de facto, la OEA decidirá los pasos a adoptar.

“A partir de eso, si los golpistas no cedieran, el pueblo y la historia no los va a perdonar”, aseguró. En tal caso, Honduras tendrá que ser suspendido del foro regional, e incluso podría ser sancionada, como amenaza el ultimátum de la OEA.

“Eso desencadena por tanto de forma inmediata la cancelación de todas las ayudas económicas de la Comunidad Europea, de EEUU, de los organismo internacionales (...). Paro inmediato de todo lo que significa apoyo a un gobierno usurpador, golpista”, agregó el presidente.

DESDE ADENTRO

Roberto Micheletti, que asumió la presidencia el domingo pasado, ha desafiado la resolución de la OEA de permitir el retorno al poder de Zelaya, “el secretario general de la OEA es bienvenido en Honduras.

Todos los países del mundo son bienvenidos”, dijo a Efe, sin referirse a los plazos del organismo.

Insulza llegará acompañado por una comisión que mantendrá contactos con miembros del Poder Judicial, sin embargo, no es probable que se reúna con Micheletti, ya que esa posibilidad le daría reconocimiento al gobierno de facto, hasta ahora aislado.