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20 de Oct de 2020

Nacional

Gustavo Pérez en la mira

PANAMÁ. El gobierno prefirió no emitir concepto alguno frente a la revelación. Salvo el ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitiu, q...

PANAMÁ. El gobierno prefirió no emitir concepto alguno frente a la revelación. Salvo el ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitiu, quien descartó cambios en la dirección general de la Policía Nacional, el resto de los que integran el equipo de Ricardo Martinelli adoptaron la estrategia del bajo perfil.

La baja deshonrosa de las filas de la Policía Nacional aplicada en 1990 a los tenientes Gustavo Pérez De La Ossa y David Ocalagan generó encendidas reacciones en diferentes sectores de nuestro medio, particularmente entre los “civilistas”.

La filtración de las copias del expediente donde una junta disciplinaria recomendaba “la baja” de ambos oficiales, pone el descubierto la tormenta que se vive a lo interno del instituto armado. En la lectura de analistas políticos y de una de las víctimas del secuestro del antiguo Hotel Marriott que conversaron con La Estrella , todo apunta a que miembros de la oficialidad de la época están detrás del “liqueo” de la información que pone al actual director de la Policía Nacional en situación comprometedora, en medio de la discusión política para la creación de un Ministerio de Seguridad Pública, en el cual Gustavo Pérez encajaba perfectamente para convertirse en el ministro número 13 del Gabinete.

Para David Ocalagan, ahora en funciones de líder de los pacientes de la Caja de Seguro Social con insuficiencia renal, la situación es irrelevante y tocará a su antiguo compañero de armas —quien se encuentra fuera del país— hacerle frente a la polémica.

Cree que los firmantes de la acción donde se recomendó la destitución de ambos (Gerardo García, José Serrano y Miguel Alemán) hoy deben estar más que arrepentidos de la decisión. “En 1990 lo que había era un clima de sobrevivencia”.

De los hechos ocurridos durante la invasión militar, 21 años después hay versiones contradictorias.

Tomás Cabal, entonces corresponsal de la cadena estadounidense ABC , confirmó la acción de toma de rehenes en el antiguo Marriott, no obstante, ubica como líder de la ofensiva militar al ex capitán Moisés Cortizo y no a Pérez De La Ossa. Recuerda que tuvo conocimiento de las detenciones de los periodistas estadounidenses Roberto Campos y Joe Lomanaco; así como la del gerente del hotel, el colombiano Daniel Sarria, hoy gerente del Plaza Paitilla Inn. Sarria no atendió los llamados de La Estrella.

Otra fuente consultada que pidió reserva de su identidad, reveló que fueron dos los grupos de secuestrados. Un primer grupo de extranjeros que posteriormente fue liberado en el sector de Coco del Mar y un segundo que fue llevado a las instalaciones del antiguo INTEL, en el edificio AVESA.