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29 de Nov de 2020

Nacional

“No podemos sustituir el diálogo social por la confrontación”, Culiolis

No hay motivos para considerar que los gremios más representativos del país, esos que por casi dos años integraron la Concertación Nacio...

No hay motivos para considerar que los gremios más representativos del país, esos que por casi dos años integraron la Concertación Nacional para el Desarrollo tengan en su agenda cogobernar, tal y como ha sido la crítica generalizada del Ejecutivo cada vez que algún sector ha alzado su voz para pronunciarse en contra de alguna medida o propuesta gubernamental. Así lo asegura Aníbal Culiolis, vicepresidente del opositor Partido Popular (PP), quien sostuvo en TVN que el pueblo habló alto y claro el 3 de mayo de 2009. “Martinelli y su alianza deben gobernar. Yo soy vocero de la oposición, pero queremos que Martinelli haga un buen Gobierno porque si lo hace bien a todo el país le irá bien, pero si lo hace mal a todos nos irá mal”.

La Concertación llegó a acuerdos que se lograron con la participación del propio vicepresidente Juan Carlos Varela, acuerdos que mantienen gran similitud con lo expuesto en el plan de Gobierno y en propuestas presentadas por el ministro Vallarino. Por ello se trata de que “el Gobierno reactive la Concertación, porque se está cometiendo un error. No podemos sustituir en Panamá el diálogo social por la confrontación, la construcción de acuerdos por la imposición. Hoy se está hablando de reformas al Código de Trabajo, a la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social, al Fondo Fiduciario”. Se está hablando también de una posible compra estatal de los corredores, acciones que sin duda involucrarán "cambios en leyes muy sensitivas”.

Debemos tener presente que la Concertación Nacional se constituyó con la Ley 20 del año 2008, y que es importante para el país y para la sociedad en general, en particular porque es “una instancia de diálogo social y de construcción de consenso”.

En opinión del PP, desde el pasado julio, cuando la administración de Ricardo Martinelli asumió la jefatura del país, la Concertación entró en un proceso de “estado de coma”. Con la renuncia irrevocable de su secretario Ejecutivo, Francisco Escoffery, la crisis parece haberse acentuado. Su renuncia, explicó Culiolis, “se debió fundamentalmente a que durante todos estos meses él hizo su mejor esfuerzo a fin de establecer la unidad administrativa y técnica, con local, equipamiento, nombramiento de personal, e iniciar el mecanismo de verificación y seguimiento”. Ese mecanismo, establecido con la Ley 20, permitió llegar a acuerdos entre gremios de trabajadores, empresarios, profesionales, étnicos, además de partidos políticos, porque “incluso el Partido Panameñista participó durante el Gobierno de Martín Torrijos con propuestas interesantes”.

Y aunque se habló de un conjunto de temas que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida del pueblo panameño y sentar las bases para que Panamá logre desarrollo, pero con “crecimiento económico, distribución de riqueza, justicia social y conservación del medio ambiente”, y se concretaron propuestas para mejorar la calidad de vida, de la educación, de salud, de transporte público, de generación de empleo, de mejora salarial para trabajadores y profesionales, de apoyo a la producción agropecuaria y exportadora, el Gobierno mostró desde el primer momento su total desinterés por apoyar y participar directamente de la Concertación Nacional.

Culilis afirmó que conservan copia de una misiva enviada por Martinelli en octubre pasado, en la cual los reconocía como una instancia pública y privada de diálogo social y de construcción de acuerdos, “lamentablemente, de octubre para acá, Escoffery no recibió el apoyo necesario para crear la unidad administrativa y técnica y para que existiera la misma coordinación con el Gabinete Social y con la Secretaría de Metas de la Presidencia”.

“Tenemos acuerdos sobre temas de interés nacional, de cara a proponer metas concretas y medibles”. Se habla incluso en los acuerdos de fuentes de financiamiento, es decir, se dan las pautas para poner dichas iniciativas en ejecución, gracias a los excedentes del Canal de Panamá”. Por ello es importante que el Presidente, el Vicepresidente, el Gobierno en general y todos los sectores “salvemos la Concertación como instrumento de acuerdos y que se implementen esos acuerdos para mejorar la calidad de vida de los panameños”.