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30 de May de 2020

Nacional

“Ley Langosta” traerá más conflicto social

Organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Organización de Naciones Unidas, ya advirtieron a nu...

Organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Organización de Naciones Unidas, ya advirtieron a nuestro país que con la implementación de la Ley No. 30 -Ley Langosta- Panamá está violentando gravemente los derechos humanos, lo que podría generar mayores conflictos de tipo social, pues como expresó el director legal del Centro de Incidencia Ambiental de Panamá (CIAM), Félix Wing Solís, los estudios de impacto ambiental son de tipo preventivo, “instrumentos que previenen los daños analizando los posibles impactos”, cosa que no ocurre igual con las “guías de buenas prácticas”.

Como lo han reiterado todos los ambientalistas del país, la Ley quedó peor a como se había propuesto inicialmente a la Asamblea Nacional, porque el proyecto hablaba de obras de interés social previamente aprobadas en Consejo de Gabinete, pero al final la Ley 30 expresa que el reemplazo de los estudios ambientales por “guías de buenas prácticas” aplicará a todos los proyectos, incluidos los privados.

La eliminación de la obligatoriedad de los estudios de impacto ambiental convirtiéndolos en optativos, es preocupante, pues las guías que ahora se emplearán “son en realidad recomendaciones, pero no establecen especificaciones para cada caso, ni mucho menos analizan a profundidad los impactos causados por los proyectos, sobre todo si son mal planificados y mal diseñados”.

Las guías tampoco proveen información valiosa a la comunidad sobre la forma cómo se harán los proyectos, con lo que el tema de la consulta pública también se vería seriamente afectado.

Aunque los personeros gubernamentales insistan en decir lo contrario, en la práctica el país está eliminando los estudios de impacto ambiental cuando a nivel mundial se fortalece el instrumento, lo que para el conservacionista es “una vergüenza internacional”, que además podría dejarnos en una situación desventajosa frente a financiamientos externos y frente a los tratados de libre comercio, algunos de los cuales ya han sido ratificados por los países interesados.

Las naciones que aún no han firmado estos documentos que actualmente se negocian, dijo Wing, pueden decir que no estamos cumpliendo con las obligaciones que asumimos y no firmar los tratados.

Los estudios de impacto ambiental surgieron en la Declaración de Río en la Cumbre de la Tierra celebrada en 1992, y desde entonces los países han ido adoptando sus normativas paulatinamente; con la Ley Langosta Panamá va en contra de la corriente fijada a nivel mundial es la versión enarbolada por los ambientalistas del país.