Temas Especiales

29 de Ene de 2023

Nacional

Gobierno condecoró a la Hermana Geraldine Brake

El vicepresidente y canciller de la República, Juan Carlos Varela, impuso las insignias de la condecoración nacional de la Orden Vasco N...

El vicepresidente y canciller de la República, Juan Carlos Varela, impuso las insignias de la condecoración nacional de la Orden Vasco Núñez de Balboa en el Grado de Caballero, a la Hermana Geraldine Brake, en reconocimiento a la trayectoria ejemplar a favor de los sectores y personas más vulnerables de la sociedad panameña.

Varela destacó la obra cristiana de la Hermana Geraldine, de la Congregación de las Hermanas Maryknoll, nacida en Wilmington, Delaware; Estados Unidos, dijo que la experiencia pastoral de esta es ejemplo de grandeza y de riqueza espiritual y la condecoración un acto de reconocimiento y altísima valoración a quien personifica los valores más nobles de la naturaleza humana.

“La orden nacional que imponemos, como sello de legítima valoración, se engrandece al ser concedida a la Hermana Geraldine, el Gobierno Nacional y el pueblo panameño, por medio de la Orden expresan la eterna gratitud de Panamá a su invaluable servicio y solidaridad humana conferida a nuestra nación”, dijo el vicepresidente y Canciller.

El Vicepresidente también agradeció a las misioneras de la Congregación de las Hermanas Maryknoll por su labor infatigable a favor de la justicia social y su aporte a la inclusión de los grupos sociales más vulnerables.

Al recibir la distinción, la Hermana Geraldine Brake, agradeció “la oportunidad que nos ha regalado Panamá de compartir con su gente”, a través de la Congregación Mariknoll, presente en el país desde 1954. La Hermana Geraldine Brake inició los programas de la Pastoral de Enfermos, en la Curia Metropolitana de Panamá.

En diciembre de 1989, brindó ayuda material y espiritual a los damnificados de El Chorrillo, durante los primeros días de la invasión de los Estados Unidos a Panamá; participó en la organización de la Fundación Nueva Vida, que desde 1990 ha desplegado esfuerzos humanitarios a favor de los ancianos.

La religiosa recibió en 1998 la bendición apostólica de Su Santidad Juan Pablo II, por su gran dedicación al cuidado de ancianos y enfermos.