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31 de Mar de 2020

Nacional

Primera palada de ‘megacárcel’

AMÁ. José Raúl Mulino, ministro de Seguridad Pública, dio ayer la primera palada para la construcción de la Ciudad Penitenciaria, una nu...

AMÁ. José Raúl Mulino, ministro de Seguridad Pública, dio ayer la primera palada para la construcción de la Ciudad Penitenciaria, una nueva cárcel en los terrenos de La Joya, que costará 155 millones 562 mil 750 dólares.

Según el ministro Mulino, Panamá contará por primera vez con un moderno centro carcelario bien pensado e investigado que resolverá el hacinamiento para reclusos de baja, mediana y alta seguridad.

La construcción de esta megacárcel la realizará el consorcio UM Panamá, bajo la modalidad ‘llave en mano’. Esta empresa fue la única proponente que cumplió con los requerimientos solicitados en el pliego de cargos para el acto público de precalificación, según el titular.

‘Mi sentido común me decía que Colombia tenía experiencia en la construcción de cárceles’, indicó Mulino, por lo que en conjunto con su equipo, hicieron varios viajes y giras a las cárceles para ver cómo fueron construidas.

Mulino agregó que este proyecto será una cárcel diseñada para este clima tropical y húmedo y con la nueva forma de construir ‘tipo verde’, con ventilación cruzada y con altísima seguridad.

En esta infraestructura también estará ubicada la cárcel de mujeres en sus módulos independientes.

EL PASO SIGUIENTE

La ministra de Gobierno, Roxana Méndez, también presente en el acto, señaló que este megaproyecto requiere un tratamiento que permita la rehabilitación y que garantice los derechos humanos, ‘porque la sanción en el caso de privación de libertad es esa, es privarse de libertad, no es una sanción de tortura ni de muerte’. Méndez sostuvo que celebra la culminación de esta etapa y está lista para cumplir con la siguiente etapa, que es la construcción. Este es un trabajo que ya empezamos con todo el equipo del centro penitenciario actual y estamos seguros de que en corto plazo se verán importantes cambios, para que sea un centro de rehabilitación y resocialización y no un depósito de seres humanos.

Destacó la investigación de Mulino, sobre los estándares de calidad para este tipo de construcciones.