15 de Ago de 2022

Nacional

La SIP deplora retroceso en A.L.

MIAMI. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) finalizó su evaluación semestral sobre la situación de la libertad de prensa en las Am...

MIAMI. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) finalizó su evaluación semestral sobre la situación de la libertad de prensa en las Américas, tras realizar del 6 al 9 de abril su reunión de medio año en San Diego, California.

En sus conclusiones, el organismo internacional subrayó que el lúgubre récord de periodistas asesinados continuó expandiéndose durante el último semestre en América Latina, donde el estado de la libertad de expresión se deterioró gravemente en casi todo el continente, particularmente en Argentina y Ecuador.

‘Las acciones violentas del crimen organizado se cobraron las vidas de cinco periodistas (tres en México, uno en Paraguay y uno en Honduras). Otro reportero mexicano permanece desaparecido. En México, la nación más riesgosa para el ejercicio del periodismo, las reiteradas promesas de distintos presidentes para federalizar estos crímenes no se han cumplido y continúan sin ser consideradas por el Congreso.

Tanto en ese país como en Honduras, grupos de medios de comunicación suscribieron acuerdos para dar un tratamiento especial a las noticias sobre el narcotráfico. Pero la mancha del crimen organizado (tanto de las bandas de narcos, como de grupos guerrilleros y paramilitares) se está expandiendo a otros países como Brasil, Colombia, Paraguay, Perú y los de Centroamérica, donde las continuas amenazas proferidas contra periodistas levantan el riesgo de que la autocensura se imponga.

En naciones como Argentina, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Guyana son frecuentes y reiteradas las campañas de desprestigio promovidas por los presidentes contra medios y periodistas.

Además, las agresiones verbales y físicas contra periodistas, así como las amenazas, ocurren también en Honduras, República Dominicana, Haití, Panamá, Paraguay, Puerto Rico, Brasil y Guatemala, señaló la SIP. En Cuba, los ciudadanos comunes están impedidos de conectarse a Internet.