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19 de Feb de 2020

Nacional

Crisis se ensaña contra latinos

PANAMÁ. Millones de inmigrantes pobres que llegaron a Estados Unidos en busca de sueños y oportunidades viven hoy bajo el miedo y la pes...

PANAMÁ. Millones de inmigrantes pobres que llegaron a Estados Unidos en busca de sueños y oportunidades viven hoy bajo el miedo y la pesadilla de ser detenidos y deportados, después de haber participado activamente en la vida económica del país.

Así lo confirmaron a DPA analistas y consultores que participan en Panamá en el foro de Naciones Unidas sobre los vínculos del hambre y la pobreza como causas de la migración de los centroamericanos, quienes terminan ‘criminalizados’ por su origen, reportó DPA.

La catedrática y escritora Emma Sepúlveda, ex candidata a senadora y actual directora del Centro Latino de Investigación de la Universidad de Nevada, dijo que ‘Estados Unidos vive una crisis enorme’, con restricciones migratorias heredadas de la administración del expresidente George W. Bush.

Sepúlveda, integrante del grupo de 23 latinoamericanos escogidos por el actual presidente, Barack Obama, para crear en Washington un museo nacional latinoamericano, opinó que el jefe de la Casa Blanca es el ‘rehén’ de una agenda ajena.

‘Los latinoamericanos en Estados Unidos están viviendo una situación dramática de pobreza, como la que hay en el Tercer Mundo’, subrayó la activista defensora de los inmigrantes.

El Pew Hispanic Center señaló que de las 11,2 millones de personas que residen en forma irregular en Estados Unidos, 9,1 millones provienen de Latinoamérica. En el este predominan cubanos y puertorriqueños y en el oeste mexicanos y centroamericanos.

Sepúlveda añadió que, por primera vez, los hijos de los inmigrantes latinoamericanos son el bloque más grande de quienes viven bajo el índice de la pobreza, y sobrepasan en precariedad y exclusión a negros y blancos. Organizaciones humanitarias en Estados Unidos estiman en casi un millón la cifra de deportados, pese a que el 70 por ciento de ellos carecía de antecentes policiales. No obstante, portavoces oficiales aluden a unos 400,000 deportados en cumplimiento de normas migratorias.

Sepúlveda estimó que el hecho se debe, en parte, a que el diálogo sobre la migración cambió después del derribo las torres gemelas de Nueva York en 2001. A partir de esa fecha, la palabra inmigrante quedó vinculada a la idea de terrorismo, lo que instigó el miedo colectivo.

Enfatizó que en los dos últimos años bajó de forma drástica el salario de los latinoamericanos ocupados en trabajos duros.