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05 de Mar de 2021

Nacional

La Ley 69 y el problema de salud

Es innegable la necesidad que existe en el interior del país, no solo de médicos especialistas, yo diría que también de médicos general...

Es innegable la necesidad que existe en el interior del país, no solo de médicos especialistas, yo diría que también de médicos generales, así como de todo el personal de apoyo requerido como complemento para la atención médica eficiente, como enfermeras, personal administrativo, de aseo, etc, por lo que compartimos lo de la aprobación de la ley 69; lo que le hace falta es que tal vez sea un poco más específica para satisfacción de los involucrados.

Pero, y la pregunta que yo me hago es: ¿qué de los servicios médicos de la capital y áreas urbanas?, o es que estamos sobrados y satisfechos con las atenciones médicas, sobre todo la de especialistas, que para lograr una cita con algunos de ellos necesitas esperar con suerte de entre 3 a 6 meses, sin contar con algunos desafortunados que tienen que esperar hasta más de un año para obtenerla. Al menos que tengas algún pull en la Caja de Seguro Social con el que la puedas conseguir en días. Y qué decir de la falta de medicamentos e insumos, y de la revisión de la calidad de los mismos que siguen matando o afectando la salud de muchos, lo que ha traído la desconfianza de muchos asegurados que dicen: “yo no me arriesgo a que me atiendan en el Seguro Social, y si voy, pido mis medicinas para comprarlas afuera”. ¿Por qué será?.

El tema de la salud es muy delicado, porque estamos hablando de las vidas de las personas y es responsabilidad del Estado velar por ella por igual para todos, por lo que consideramos, que si bien es importante la solución de la atención médica en las áreas apartadas del interior, no deja de ser menos importante el mejoramiento de la atención médica en la capital y áreas urbanas, de manera que en lugar de estar haciendo tanta publicidad con cascarones de edificios u hospitales donde no se tienen disponibles los recursos tanto humanos, como materiales, haciendo con ello políticas baratas, con sobrecostos que quien saben dónde van a parar, deben esforzarse en reforzar y mejorar las instalaciones y servicios existentes, para luego pensar en expandirse.

Esta es la opinión e inquietud de un humilde panameño.

*El autor es analista en el Área de Finanzas de CWP