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26 de Nov de 2020

Nacional

Nueve miradas sobre la libertad de culto en Panamá

Cuando se crece con algo, muchas veces uno no se da cuenta de lo afortunado que se es al poder tener ese algo al alcance de la mano.

Cuando se crece con algo, muchas veces uno no se da cuenta de lo afortunado que se es al poder tener ese algo al alcance de la mano.

La libertad de creencia es un claro ejemplo, por lo menos en Panamá, donde, por mencionar un caso, en el corregimiento de Calidonia, a unas pocas cuadras de distancia entre una y otra, se pueden hallar una Iglesia católica, una Sinagoga judía y una Mezquita islámica (y si nos vamos unas calles más allá, también una Iglesia evangélica). Todas en el mismo barrio sin conflictos y respetando el pensamiento de los otros. Suena fácil, pero no es así.

Eso es algo que Markela González, la actual editora de la Revista Cultural Lotería, notó al asomarse por el ventanal del piso 17 del edificio de la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB), donde se encuentran las oficinas del Departamento Cultural de la institución.

La funcionaria observó esa particularidad tan normal en Panamá y tan anhelada en muchos otros países y pensó ‘¿por qué no escribir al respecto?’.

De manera curiosa o quizás por esa cotidianeidad, la editora de la revista activa más antigua de Panamá descubrió que el tema ha sido poco tocado –por no decir que no ha sido nunca abordado–, lo cual la impulsó más para darle forma a la propuesta.

Ilusionada con el proyecto, González presenta la idea a la Junta Directiva de la LNB, a quienes también agradó el tema. Habría una edición de la Revista Lotería sobre la ‘tolerancia religiosa’, siempre y cuando la editora ‘lograra juntar suficiente material’ para obtener entre 120 y 130 páginas, le advirtieron.

Esto fue en mayo de 2013. El tema sería el eje central de la edición 510 correspondiente a los meses de septiembre y octubre. Había que empezar a trabajar.

ARRANCA EL PROYECTO

–Yo no soy teóloga– comenta entre risas Markela González, quien, cuenta, empezó a llamar a algunos amigos de otras religiones para que le dieran luces en cuanto a las personas que debía contactar.

Entre una llamada y otra (entre las que se incluyen una hecha, sin saberlo, hasta Grecia), obtuvo el teléfono del rabino Gustavo Kraselnik. Al principio no se atrevía a llamar al líder judío a su número personal; sin embargo, comenta, después se decidió a realizar el telefonema porque ‘no me voy a quedar con una puerta cerrada si me la están abriendo’.

–Yo te consigo el material– le dijo el rabino a González cuando se reunieron y ella le explicó en qué consistía el proyecto y cuáles eran los requisitos para llevarlo a cabo.

La editora de Lotería no se lo podía creer. Para respaldar su promesa, Kraselnik le dijo que lo único que necesitaba eran los parámetros para los textos. A lo que, ni corta ni perezosa, González le dijo: ‘Ya te los tengo’.

La funcionaria de la LNB le ofreció cortesía de sala para la siguiente reunión de la Junta Directiva de la institución, a lo que el rabino aceptó sin dudar.

–Yo esperaba que llegaría con otros judíos a la reunión– comenta González. Sin embargo, para su sorpresa, el rabino Kraselnik llegó con el representante de la Iglesia ortodoxa griega y con la secretaria Ejecutiva del Congreso Ecuménico. Durante su cortesía de sala, estos se comprometieron a colaborar. ‘Ahí empezó la revista’, considera González.

LA OTRA CORTESÍA DE SALA

Y así como ella le había dado la oportunidad a Kraselnik de hablar ante la Junta Directiva de la LNB, la secretaria del Congreso Ecuménico le dio cortesía de sala a González para ‘asistir a una reunión del Comité Interreligioso de Panamá, al cual pertenecen las demás religiones que hay en el país’, cuenta la funcionaria.

En la reunión a la que asistió González junto con otros funcionarios del Consejo Editorial de la LNB, la editora de la Revista Lotería expuso en qué consistía el proyecto y qué buscaban con él.

Comenta González que uno de los momentos más impresionantes de esa reunión fue cuando el líder islámico dijo: ‘No tenemos por qué pelearnos por la fe. Lo importante es tener fe’. La editora se confiesa: ‘A mí me impactó’.

–Hubo colaboración completa de todos los líderes religiosos– comenta la funcionaria de la LNB, quien añade que el otro gran aporte que surgió del encuentro fue el cambio de la terminología que de ‘tolerancia religiosa’ pasó a ‘libertad de culto’.

–Fue sugerencia del rabino Kraselnik– aclara González–. Él nos explicó que la palabra ‘tolerancia’, por lo menos en castellano, da a entender que uno ‘permite algo’, a pesar de que no lo acepte. En cambio, ‘libertad de culto’ es lo que se vive en Panamá, donde las religiones conviven una con la otra y aunque sean creencias distintas a las nuestras, se respetan– dice la editora.

LAS DIFICULTADES

A pesar de lo contemplado, ‘La libertad de culto en Panamá’, es el tema del número 511 de la Revista Cultural Lotería y no de la edición de septiembre y octubre, cómo se tenía planeado en un principio.

–Ya no podía apretarle más el cuello a los líderes religiosos– dice con picardía Markela González– así que el tema que era para la edición noviembre y diciembre, el museo Guggenheim, lo movimos para el número 510.

Ahora que ya la publicación está lista, González recuerda, divertida: ‘Les mandaba los correos que decían: ‘Tienen hasta X fecha para enviar su material’. Luego les mandaba otro e-mail y les escribía: ‘Tenían hasta X fecha para enviar sus publicaciones; pero les voy a dar un par de días más’.

Una vez recibido el material, una preocupación abordó a la editora de la revista: el tema de la equidad. Ya todas las religiones tenían un espacio asegurado; pero, ¿cómo decidir quién debe ir primero y quién debe ir después en el índice?

Luego de pensar y analizar, González llegó a una conclusión: –La manera más justa– opina –y para que no haya visos de preferencia, es ponerlo en estricto orden alfabético.

CÓMO SE JUZGA UN LIBRO

–Hay que ganarse al público joven– comenta la editora de Lotería– pero eso no se va a lograr con portadas que parecen sacadas del santoral o que nos hacen pensar en libros de texto.

Y, aunque no se debe juzgar a un libro (en este caso, revista) sólo por su portada, el tener una cubierta atractiva era algo primordial para Markela González. Sin embargo, la tapa de la publicación no debía ser sólo atrayente, sino que inclusiva y respetuosa. ‘¿Cómo representar dignamente las 9 religiones participantes de manera equilibrada y que interesara al público?’, era lo que se cuestionaba González.

El primer boceto no arrojó el resultado ideal, comenta la encargada de Lotería. –Al principio la portada estaba conformada por imágenes de las nueve religiones; pero, al juntarlas, no se apreciaban adecuadamente–. Luego, en colaboración con el creativo de la revista, se les ocurrió algo mejor: utilizar los logos de cada creencia y colocarlos, así como en el índice, según el alfabeto.

Markela González comenta que la petición de los distintos logos arrojó una de las anécdotas más graciosas de todo el proceso de edición del número 511 de Lotería:

–Cuando le solicité al patriarca de la Iglesia Ortodoxa Griega el logo, me envió un texto en cirílico– comenta González– No entendía qué decía; pero obviamente me di cuenta que era un texto. Le escribía y le escribía y siempre me mandaba palabras. Tantas veces le solicité lo mismo que hasta me envió las frases traducidas– asegura la funcionaria–. Hablé con un amigo griego y le comenté lo que me estaba pasando: ‘No me entiendo con el líder de la Ortodoxa Griega’, le dije.

La confusión era por un asunto idiomático: logos en griego significa ‘palabra’. Cada que Markela González le pedía el ‘logo’ al patriarca, éste pensaba que se trataba de ‘la palabra’. Al final, gracias a la colaboración del amigo griego de la editora de la revista, el líder religioso de los católicos ortodoxos le envió a González la imagen solicitada.

UN TEMA DE ALTO IMPACTO

–En los 72 años de la revista, la libertad de culto nunca había sido abordada– comenta la editora de Lotería–. Y en los demás medios de comunicación, según me dicen, tampoco. No lo puedo certificar, pero es lo que me ha comentado el historiador de la institución, José Escarriola– aclara la funcionaria– Quizás aparezca alguien que en algún momento diga ‘Mi abuelo o mi papá escribieron sobre la libertad de culto’; sin embargo, nadie lo ha hecho con la profundidad ni con la cantidad de espacio que lo hemos hecho nosotros.

Una de las razones por las que este tema no ha sido tratado como otros, especula Markela González, es porque ‘hablar de religión siempre ha sido complicado’, pues, agrega, ‘tratar de religión es tratar de algo muy personal donde se tocan fibras muy delicadas de cada quien’.

A pesar de lo delicado del tema, González resalta que ‘en Panamá no se antagoniza con las creencias de ninguno de los cultos que existen. Yo soy católica por muchas razones, y aunque hay muchos que no lo son, nadie se me acerca y me cuestiona por qué profeso el catolicismo. Esa es una de nuestras fortalezas’.

Pero no es sólo esta la percepción de la editora de Lotería. Markela González comenta que en su encuentro con los miembros del comité interreligioso, varios de los líderes ahí que conforman el grupo resaltaron las bondades de profesar cualquier religión en Panamá: ‘De manera casi unánime me dijeron que se siente libres de caminar por las calles e ir a sus templos, ya sea una mezquita, una sinagoga u otro; que no es ningún problema para ellos ejercer su religión y practicar sus ritos’.

UN LANZAMIENTO ESPERADO

–La emoción por parte de los líderes religiosos es tanta que para la presentación de la revista tuvimos que mandar a hacer más invitaciones de la cifra que habíamos estipulado en un principio– asegura Markela González, quien añade: ‘Y no sólo eso, los líderes le enviaron una carta a la Junta Directiva expresando su satisfacción y agradecimiento’.

La editora también está emocionada por la presentación de la publicación bimensual, que será el próximo 10 de diciembre.

–En el mismo podio, en el mismo lugar y a la misma hora tendremos a los líderes religiosos de las tres religiones más antiguas que existen– resalta González, quien se refiere a los representantes en Panamá del judaísmo, el catolicismo y el islamismo. Ellos serán los oradores de fondo del lanzamiento oficial de la edición 511 de la revista Lotería.

Las expectativas con este número de Lotería son altas. Desde que González ingresó a la dirección cultural de la LNB y de convertirse en la editora de la revista, ya han habido dos números que se han agotado completamente.

–Al ver que hubo números que se agotaron en su totalidad– comenta la funcionaria– hicimos la solicitud para que el tiraje pasara de 8 mil por edición a 10 mil.

Markela González no niega la alegría que la embarga cuando habla sobre esta edición y sobre su labor en la Revista Cultural Lotería y resalta: ‘La gente piensa que porque somos un país chiquito no podemos lograr mucho; sin embargo, con cosas como estas, la edición de un tema como la libertad de culto en la revista Lotería, se muestra todo el potencial que tenemos’, concluye.