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21 de Apr de 2021

Nacional

Taxista: el oficio que se aprende en la carrera

Los conductores que prestan ese servicio de transporte público individual no reciben ni capacitación ni entrenamiento específico

No hay un perfil, una norma, un modelo o alguna preparación para ser taxista en Panamá. Todo indica que la necesidad, aunada a las pocas regulaciones de tránsito, crean al taxista por generación espontánea. Eso sí, debe ser panameño.

El artículo 2 de la Ley 34 de junio de 1999, que crea la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y modifica la Ley 14 de 1993, indica que, entre las funciones de planificación, dirección, supervisión, fiscalización, operación y control del transporte terrestre, el numeral 4 establece que planificará y programará el transporte terrestre.

La norma precisa que esa entidad otorga licencias para operar o conducir vehículos, regula el tránsito vehicular y establece las tarifas del transporte. Pero no establece capacitación alguna para los taxistas, un oficio en auge en una cada vez mas congestionada ciudad.

LA REALIDAD

Tener un cupo de taxi es un boleto seguro de trabajo.

En la década de los años 90, el cupo tenía un valor entre 4 mil y 5 mil dólares, ahora se ha devaluado y rondan los 2 mil dólares. Muchos políticos lo regalaban para obtener votos en las elecciones.

Entonces, el conductor debía afiliarse a las concesionarias, entre estas Unión Nacional de Bases Taxistas (UNBAT), Federación Nacional de Conductores de Taxis (Fenacota) y Transporte del Futuro, S.A. (Transfusa).

Al año, cada afiliado tiene que cancelar una cuota de 30 dólares, que se cobra durante los meses de octubre y diciembre.

Sin curso de capacitación o entrenamiento alguno, el cupo es el único requisito para empezar la ‘carrera’.

La afiliación a la concesionaria es obligatoria solo porque es un requisito para sacar la placa comercial (amarilla), además de estar paz y salvo con la ATTT (multas e infracciones), la concesionaria ($30 anuales), tener el revisado vehicular ($27) y el seguro para terceros ($150 al año), el mínimo de Ley.

La lata de la placa comercial cuesta $10 y la particular, $30.

Tomando en cuenta que el taxista no haya cometido faltas de tránsito, debe cancelar al año unos $247.

En los distritos de Chame y San Carlos, de Panamá Oeste, se registra una variante. Si ya se cuenta con licencia comercial y carro, pero sin cupo de taxi, se puede alquilar cinco meses por $1,500. No hay que afiliarse a la concesionaria y se puede prestar el servicio a la hora que se desee.

SERVICIO ALQUILADO

Con el Decreto Ejecutivo 543 de 8 de octubre de 2003, se reglamenta la concesión del certificado de operación que permite que empresas alquilen por horas (12 y 24 horas) taxis en la ciudad de Panamá como Taxi City y Yelow Car Taxi.

Hasta 2012 existían unas 18 compañías con cupos expedidos por la ATTT.

Los conductores pagan cuotas diarias por el alquiler del taxi y se pueden llevar el vehículo a casa. Deben poseer la licencia comercial para acceder a un taxi concesionado; es decir, es un taxista con vehículo ajeno.

La ganancia diaria del conductor se reparte.

UN MINISTERIO

Rafael Reyes, presidente de la Cámara Provincial del Transporte y dirigente del transporte selectivo, ratificó a La Estrella de Panamá que solo los panameños pueden prestar el servicio de taxi y que así lo establecen las normas.

No obstante, reconoció que hay empresas que alquilan los cupos de taxi para evadir esa medida.

Si hay extranjeros manejando taxi, es violatorio a la ley, indica Reyes, quien manifiesta que un panameño, por ejemplo, no puede ir a manejar taxi a Cuba.

El transportista propone la creación de un ministerio de transporte que incluya un viceministerio dedicado al Metro de Panamá, transporte de carga y la parte profesional de los conductores.

Específicamente, pidió que exista un instituto de formación de conductores, ya que considera que a la ATTT, el tema se le ha salido de las manos.

Reyes sostiene que no se puede mejorar un sistema si se coloca en la dirección de la entidad a personas que no lo conocen.

Según Marcos González, diputado presidente de la Comisión de Transporte de la Asamblea Nacional, en Panamá hay entre 30 mil y 32 mil taxistas que prestan el servicio.