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30 de Nov de 2020

Nacional

La estatua de Alfred B. Herrick, peligro para la salud

La efigie del médico,  había sido trasladada de los terrenos del MEF al Instituto  Gorgas, ha vuelto a ser mudada, por ser un potencial criadero del mosquito Aedes aegypti

‘En casa de herrero, cuchillo de palo’. Así reza un popular adagio que, al parecer, bien se le puede aplicar al Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES).

Desde el 2013, el laboratorio es custodio de una estatua de bronce del Dr. Alfred B. Herrick. La obra de arte, que no se ha podido determinar realmente a qué institución del Estado pertenece, llegó a los estacionamientos del ICGES por orden del ministro de Salud, Javier Díaz, y, a falta de presupuesto, se quedó en una esquina del aparcadero, cubierta por una lona que la protege.

A principios del 2014, la carpa fue reemplazada por un papel plástico transparente, como de embalaje. Al consultar los motivos de este cambio de envoltorio, funcionarios del Departamento de Relaciones Públicas del ICGES comentaron que se debió a que, en la lona azul que protegía la estatua, el agua se empozaba y se estaba convirtiendo en un criadero de mosquito Aedes aegypti , transmisor del dengue.

Unas semanas después de que La Estrella de Panamá fotografiara la estatua con su nuevo envoltorio, la efigie de Alfred B. Herrick volvió a desaparecer, así como lo había hecho un año atrás.

Al consultar con funcionarios del Gorgas sobre la escultura, estos comentaron que la estatua fue trasladada del estacionamiento del laboratorio a un punto dentro de sus instalaciones, para evitar criaderos de insectos.

La obra de arte, indicó en su momento el finado historiador Alonso Roy, medía ‘seis metros de alto, con pedestal de mármol y fundido en bronce’. El pedestal fue separado de la parte de bronce y se encuentra, todavía, en el estacionamiento del Instituto Gorgas, dividido en dos.

–¿Cómo movieron la estatua?– se le consulta a la funcionaria–.

–Entre ocho o nueve personas lo alzaron y cargado se lo llevaron a la parte de adentro del laboratorio– comenta la encargada de las relaciones públicas del laboratorio Gorgas.

INAC

–¿Por qué la estatua sigue en el Gorgas? ¿El INAC nunca comenzó los trámites para llevársela?– se le pregunta a los funcionarios del ICGES, quienes como respuesta prefieren callar.

Cuando La Estrella de Panamá hizo pública la situación de la estatua de Alfred B. Herrick, se emitió la consulta al Instituto Nacional de Cultura (INAC), sobre si la institución no debería hacerse cargo de la estatua que se encontraba totalmente abandonada.

A través de un correo electrónico, voceros de la entidad ubicada en la Plaza de Francia, en el Casco Antiguo, declararon que el INAC se haría cargo de la estatua y que procederían a contactar a las autoridades del ICGES para realizar el traspaso.

Casi un año después de emitida la promesa y a pocos días para que el nuevo gobierno entre en funcionamiento, el INAC, al parecer, nunca hizo el contacto con las autoridades del Gorgas ni con las del Minsa para recuperar la estatua.

En agosto del 2013, durante la inauguración de la Feria Internacional del Libro, al ser consultada al respecto, María Eugenia Herrera, directora del INAC, dijo que no quería hablar sobre el tema, que eso era un asunto del Minsa.

Al intentar contactar a funcionarios del INAC para conocer la situación sobre la estatua de Alfred B. Herrick, nunca se obtuvo respuesta de ningún vocero.

UN SIMPLE FAVOR

Cuando fue entrevistado sobre el tema, en 2013, el doctor Néstor Sosa, director del Instituto Conmemorativo Gorgas, confesó que él jamás pensó que, al aceptar la estatua de Alfred B. Herrick, iba a recibir una escultura de tamaña magnitud. ‘Mi primera impresión es que era una estatua pequeña’, se sinceró Sosa, en su momento.

Al médico también se le cuestionó sobre por qué el Gorgas no colocaba la estatua en sus instalaciones y el médico comentó que en el presupuesto del laboratorio no habían fondos para eso.

Aparte de esto, Sosa destacó algo: La estatua no es propiedad del ICGES, el Gorgas solo prestó sus terrenos para guardar la estatua por petición del Ministerio de Salud, a quien está supeditado el laboratorio.

ESTATUA HUÉRFANA

Si bien Javier Díaz, ministro de Salud, declaró que él fue quien ordenó el traslado del monumento a Alfred B. Herrick al ICGES, en realidad, no se sabe si la estatua pertenece al Ministerio de Salud o al de Economía y Finanzas, lugar donde estuvo la estatua hasta el año pasado.

Durante las investigaciones que realizó en su momento, salió a relucir que la efigie de Herrick podría pertenecer a la Universidad de Panamá; sin embargo, al consultar en Bienes Patrimoniales de la llamada Casa de Méndez Pereira, esta teoría nunca se pudo comprobar.

COSA COTIDIANA

El movimiento de la estatua de Alfred B. Herrick se dio de manera informal, de boca a boca, sin ningún papeleo o trámite regular.

Comentó el doctor Sosa que ‘aunque a ustedes les parezca extraño, este tipo de acciones en el día a día son de lo más común’.

Aunque se trató de investigar en el Ministerio de Economía y Finanzas de quién era la escultura, no hay registro de quién es el encargado de resguardar dicho bien.