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29 de May de 2020

Nacional

El torrijismo y el arnulfismo: ¿Doctrinas políticas en el olvido?

Las elecciones del 4 de mayo dejaron en evidencia la crisis ideológica de los partidos políticos

El torrijismo y el arnulfismo: ¿Doctrinas políticas en el olvido?
Arnulfo Arias Madrid defendía el nacionalismo.

Dos adversarios históricos que hoy viven un momento histórico muy similar y se enfrentan al reto de volver a sus raíces o se corren el riesgo de sucumbir ante el clientelismo político electoral.

Parece que eso es lo que está sucediendo con el Partido Panameñista y el Partido Revolucionario Democrático (PRD), que apartan sus diferencias en busca de un pacto de gobernabilidad que deja fuera de la jugada al partido Cambio Democrático (CD).

La campaña electoral, que culminó con las elecciones del 4 de mayo, dejó en evidencia la profunda crisis ideológica de los partidos políticos que ha llevado a las bases y dirigencias a hacer un análisis introspectivo de sus diferencias.

TORRIJISMO

Todos hablan de torrijismo, y cada cuatro años, cuando se aproxima la campaña, se convierte en la palabra mágica que los candidatos del PRD usan para apelar al sentimentalismo y el intento por sumar votos. Pero, ¿sabe alguien, realmente, qué es el torrijismo?

Balbina Herrera, dirigente del PRD, considera que ‘el torrijismo, más que una doctrina, es una práctica’.

Por su parte, Rogelio Paredes, miembro del Comité Ejecutivo Nacional, comenta: ‘El torrijismo nace como consecuencia del golpe de Estado liderado por Omar Torrijos el 11 de octubre de 1968… La conciencia torrijista con sensibilidad social no era más que el militar con características de un ser humano que ayudó al país’.

Todos los cariocas son brasileños, mas no todos los brasileños son cariocas. Igual ocurre con ser del PRD y ser torrijista: No todos los torrijistas están en el PRD, ni todos los que están en el PRD son torrijistas. Comenta el analista político Nils Castro: ‘Torrijismo y PRD son cosas diferentes. El primero es heredero de la cultura política patriótica y popular de los años 60 del siglo pasado, que en los 70 influyó en el gobierno reformador liderado por el general Torrijos. Como corriente social, tuvo expresión política en el movimiento Nuevo Panamá. A su turno, el PRD fue la estructura político-electoral que 10 años más tarde se le añadió al torrijismo como medio para competir en las subsiguientes elecciones pluripartidistas’.

El pensamiento de Torrijos, lo que llaman torrijismo, quedó reflejado en algunos libros como La línea , escrito por el propio militar.

ARNULFISMO

El movimiento ‘Acción Comunal’ fue la inspiración de lo que hoy se conoce como panameñismo, pero que luego se bautizó como ‘arnulfismo’, y que se basa en el pensamiento inspirador de Arnulfo Arias Madrid.

Comenta Antonio Domínguez, miembro fundador del Partido Panameñista, que el pensamiento del coclesano era algo ‘muy sencillo, es todo lo que represente lograr un Panamá mejor. Se trata de ser honesto y satisfacer las necesidades del pueblo panameño’.

Samuel Prado Franco, sociólogo, lo define más ampliamente: ‘El Panameñismo es la doctrina política que fundándose en el concepto de nacionalidad, impone a los panameños que la profesen el deber de amarnos como hermanos, respetarnos mutuamente, vivir unidos y luchar por la vigencia de los principios universales de libertad, igualdad y fraternidad que rigen la democracia en que se inspira; para buscar con ella la unión de las fuerzas vitales del país dispuestas a trabajar por la prosperidad del pueblo panameño’.

¿IDEAS DEL PASADO?

Acción Comunal nació en 1923, Arnulfo Arias murió hace ya 25 años, en 1988; siete años después de Omar Torrijos, fallecido en 1981. ¿Puede el pensamiento de dos personajes del pasado aplicarse a un mundo que no conocieron?

Para Antonio Domínguez, el tiempo, por lo menos en el caso de su partido, no es inconveniente para seguir el ideario de Arnulfo: ‘Si consideramos que lograr un Panamá mejor es nuestra doctrina, mientras estemos tratando de hacerlo está vigente la meta del partido’.

Balbina Herrera también rechaza este planteamiento: ‘Los valores del torrijismo son permanentes, los desvalorizados y desfasados somos los hombres y mujeres’.

Ernesto Pérez Balladares, copartidario de Herrera y expresidente de la República, comenta: ‘Mientras haya personas agradecidas en Panamá, el torrijismo no morirá. En la medida en que su partido lo recoja, no morirá’.

EL CLIENTELISMO, LA OTRA DOCTRINA

‘Acepten todo lo que les den, pero voten por PRD’, así dijo Juan Carlos Navarro en su cierre de campaña, en un claro reflejo de que la política de los últimos años se ha visto dominada por la compra de conciencias a través de regalos y prebendas.

En las últimas semanas, la clase política panameña se ha visto envuelta en el escándalo de las partidas circuitales y la utilización de fondos del Programa de Ayuda Nacional (PAN) para campaña política, en un claro ejemplo de clientelismo.

Nils Castro comenta que, en el caso del PRD, ‘el crecimiento clientelista del PRD se disparó como una hinchazón malsana. Mutatis mutandis, el partido asumió conductas y postuló candidaturas ajenos y hasta opuestas a su carácter originario. Ocurrió un gradual divorcio entre el torrijismo y la máquina electorera’.

Pérez Balladares añade: ‘El partido se convirtió en una ocasión de negocios. El PRD se convirtió en lo que tanto criticamos de los otros partidos cuando lo fundamos’.

DURMIENDO CON EL ENEMIGO

El PRD y el Partido Panameñista están negociando ‘la gobernabilidad’ en la Asamblea Nacional, que es evitar que el CD sea mayoría en el Palacio Justo Arosemena. Para Antonio Domínguez, esto no es sencillo: ‘Hay que tener cuidado con todos aquellos que tienen principios contrarios a los nuestros’.

Herrera no ve mal estas pláticas, pues ‘no es la primera vez que sucede a nivel de Asamblea. Ahora el pueblo panameño fue muy sabio, le dio el control del Ejecutivo (al panameñismo), mas no el control del Legislativo’.

Añade Domínguez que con la gobernabilidad no se está doblegando el panameñismo ante el PRD, más bien, ‘lo que se pretende hacer con el PRD es que se va a permitir la gobernabilidad y eso significa que nosotros promoveremos nuestros principios con la ayuda del PRD, que es lo que mejor le conviene a Panamá’.