Temas Especiales

28 de Jan de 2021

Nacional

Prestatarias de los buses pirata quieren ser corporaciones

Las operadoras Sicotrac, Transfusa y San Cristóbal proponen que sus microbuses pasen a rutas periféricas, aunque en una fórmula de concesión

Prestatarias de los buses pirata quieren ser corporaciones
La ATTT censó 546 buses ilegítimos, aunque la cifra extraoficial es de un millar, según los transportistas.

Las prestatarias de autobuses piratas se mantienen firmes en sus aspiraciones de seguir operando después de la compra del metrobús, momento en que, según el gobierno, empezará la transformación del sistema de transporte masivo de la ciudad.

Sicotrac, Transfusa y San Cristóbal de Chepo proponen que la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) formalice sus permisos de operación en las 25 rutas periféricas y alimentadoras de las troncales del eje norte y este del distrito de Panamá y San Miguelito, de acuerdo con un recuento de este diario.

Antes, las operadoras limaron asperezas y acordaron corear al unísono. Sicotrac y Transfusa llegaron a una tregua en su lucha por la operación de dos rutas de buses pirata, Torrijos Carter y Santa Librada-Corredor Norte, las más importantes en San Miguelito, por volumen de pasajeros: en 2011, cuando Mi Bus tomó la operación de esos servicios, 65 de los 120 buses que, estimaron, se necesitarían en el Corredor Norte.

‘Llegamos a un acuerdo, cada una operará en su área’, insistió Tomás López, del Sindicato de Conductores del Transporte Colectivo (Sicotrac).

‘PIRATAS, S.A.’

Las empresas esperan que el gobierno les convoque para definir lo que pasará.

‘Estamos solicitando una reunión con el presidente de la República (Juan Carlos Varela), pero debemos esperar’, explica Diógenes Vergara, el número dos de San Cristóbal de Chepo y presidente de la Comisión de Transporte de la Asamblea.

Una vocera de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) aseguró que la entidad, que lleva adelante el proceso de reconversión del sistema, no tiene pautada reunión sobre este tema con ninguna de las operadoras.

De todos modos, Vergara coincide con una idea que ha esbozado desde el año pasado el dirigente de Transfusa, Luis Rodríguez, de corporativizar las prestatarias. Que sean concesionarias con derechos, deberes y, claro, subsidios estatales.

‘Así se puede dar mejor respuesta al usuario’, argumenta Vergara, para quien, de cualquier manera, toda propuesta deberá pasar por la mesa de discusión de los presidentes de piqueras (todavía existen), porque serían ellos los ‘afectados’.

Las tres prestatarias operan tanto rutas formales (es decir, que no desaparecían con la incorporación del metrobús) como servicios pirata, por la crisis de movilización en la ciudad. Las organizaciones sobrevivieron al engullir, el año pasado, a los dirigentes de los entonces incipientes frentes de transportistas ilegales.

‘PEACE AND LOVE’

La tranquilidad en el negocio es relativa. La semana pasada, un grupo de transportistas cuestionaba a las actuales operadoras de buses ilegítimos porque les limitaba la oportunidad de ‘prestar servicio’.

A medida que se acercan las horas clave para el anuncio del gobierno sobre cómo empezará la reforma al sistema de transporte (proyectado para finales de este mes, con la compra de Mi Bus), se mecen las pujas y repujas sutiles en el sistema, matizadas, por la cruzada que ha emprendido la ATTT contra la ilegalidad en el transporte, tras la muerte de 10 personas en accidentes de tránsito hace una semana.

Luis Rodríguez, de Transfusa, asegura que en su prestataria hay hasta 15 buses sin registro del Tránsito, mientras en San Cristóbal de Chepo, los conductores trancaron la vía por las sucesivas multas.

Según estimaciones de la ATTT, unas 750 mil personas usan el sistema de transporte masivo a diario, poco más de la población que al cierre de 2014 registraron Panamá Norte, Este y San Miguelito juntas.