08 de Dic de 2022

Nacional

Hidroponía, alternativa local para combatir la desnutrición

La Fundación Nuestra Señora del Camino introdujo en la comarca un proyecto para el cultivo, usando agua con micronutrientes

Hidroponía, alternativa local para combatir la desnutrición
Unas 25 familias se han sumado al proyecto, que ya arroja resultados.

Residentes de la Comarca Ngabe Buglé están produciendo tomates, habichuelas, zapallos y pimentones a través de la técnica conocida como organoponía, en un proyecto patrocinado por el Senacyt.

La técnica, que consiste en el uso de agua con micronutrientes para la obtención de alimentos ricos en proteínas, fue introducida por un grupo de empresarios, representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG) y la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), preocupados por los altos niveles de pobreza de la comarca Ngäbe Buglé, donde 9 de cada 10 habitantes son pobres.

El proyecto fue iniciado en 2009, tras un estudio de la viabilidad de la hidroponía como alternativa para disminuir la pobreza, señaló Rosa Moreno, directora de la Fundación Nuestra Señora del Camino, principal proponente del proyecto.

‘El estudio de viabilidad demostró un alto grado de desnutrición entre los menores de cinco años y un alto riesgo de obesidad en la población escolar y adulta’, aseguró Moreno.

La muestra estuvo constituida por 127 personas.

En el proyecto de cultivo de vegetales participan unas 25 familias.

En total, son beneficiadas unas 234 personas de las comunidades de Boca del Monte, Cerro Otoe, Cerro Ortiga y Cerro Flores.

Moreno destacó que en el año 2011 el proyecto recibió un aporte de $48 mil de la Senacyt, destinado a seminarios y a la aplicación en el campo de tres etapas: construcción de módulos en parcelas, pruebas de cajones bajo techo y pruebas a la intemperie.

ORGANOPONÍA

La técnica que resultó con mayor producción fue la conocida como ‘organoponía’, a base de compuestos orgánicos.’

‘Tras conocer la efectividad en las pruebas de este derivado, comenzó de lleno la producción de tomate, habichuela, zapallo y pimentón’, destacó Moreno.

La directora de la Fundación Nuestra Señora del Camino enfatizó que ‘se decidió que se cultivaran estos productos ya que brindan mayor cantidad de proteínas y minerales que los que se cultivan con la técnica de hidroponía, utilizada para hojas como lechuga y repollo.

CIENCIA CONTRA POBREZA

Por su parte, el Senacyt señaló que su principal aporte para este proyecto, que forma parte de la convocatoria Ciencia contra Pobreza, fue brindar los recursos y el soporte técnico para ayudar a las familias a levantar la producción de alimentos para su propio consumo.

La Ciencia contra Pobreza es una convocatoria que busca desarrollar programas combinados de extensión e investigación aplicada, para brindar conocimientos y experiencias probadas a la solución de problemas.

‘Este tipo de solución debería permitir la demostración exitosa de prototipos, metodologías y desarrollos tecnológicos que aborden problemas sentidos de la población en situación de pobreza’, destaca la nota institucional.

El proyecto se realizó en el tiempo esperado, se consultó a la población y tuvo buena recepción.

A pesar de que no tuvo resultados en la hidroponía, se pudo redirigir, alcanzar los objetivos y mantener la motivación de los participantes.