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18 de Jan de 2021

Nacional

“Hay sectores económicos y de poder que quieren un espacio en el Judicial”

El magistrado admite que, aunque el órgano Judicial es muy ‘técnico', siempre hay elementos políticos en el medio

Muy raras veces el magistrado Hernán De León da declaraciones a un medio de comunicación. En realidad, nunca lo hace. Quien ocupa un puesto en la sala primera de la Corte Suprema de Justicia admite que con ‘Polígrafo' es la primera vez que brinda una entrevista para un medio escrito y para televisión. Sin embargo, a pesar de su inexperiencia ante los medios, De León Batista es muy claro: No hablará de procesos que involucren a la Corte ni del más reciente escándalo de los viáticos. El magistrado más joven dice que su deseo es dar la cara por toda una estructura a la que se ha atacado y, de paso, limpiar su nombre y el de miles de funcionarios judiciales que, desde su perspectiva, han sido desvirtuados de manera injusta.

LOS MAGISTRADOS POCO DAN ENTREVISTAS O DECLARACIONES. ¿QUÉ LO TRAJO AQUÍ HOY?

No soy dado a dar entrevistas; pero he considerado que la administración de justicia ha sido muy golpeada, incluso de forma innecesaria. Hay que levantar la imagen de la Corte en esta llamada ‘crisis' por el bien de la institución y de los miles de funcionarios que trabajan con mística, vocación y sentido de pertenencia, el cual yo he tenido desde que fui escribiente. La Corte y todos servidores judiciales requieren que se le dé un impulso a su imagen.

TAN GOLPEADA ESTÁ LA CORTE QUE LE FALTAN DOS MAGISTRADOS, ACTUALMENTE...

El tema de Alejandro Moncada y la renuncia del magistrado Víctor Benavides nos ponen en una situación incómoda. Los magistrados hemos considerado que los cambios deben venir de adentro y no desde afuera. Aunque se ha venido trabajando, hay que trabajar mucho [más]. A veces, de manera malintencionada, por factores externos, también tienen una agenda o interés de destruir el órgano Judicial.

¿QUIÉN TIENE ESA AGENDA?

¡No, no! Estoy hablando de manera abstracta. Aunque [el Judicial] es un órgano técnico, a veces hay [sectores] políticos y otros sectores de poder que tienen intereses y quieren tener espacios en el Judicial. Es un fenómeno mundial. Si observa los diarios internacionales, el fenómeno del deterioro del poder judicial es algo mundial. Ha pasado en Argentina, en Costa Rica, en Colombia, entre otros.

¿NO PREOCUPA AÚN MÁS QUE LOS DOS MAGISTRADOS QUE HAN SALIDO ANTES DE TIEMPO SEAN DE LA MISMA SALA?

Sí. Al inicio uno lo analiza así, pero siempre es [motivo] de preocupación. Por un asunto de ética, no me gusta hablar de los demás magistrados, sino de la Corte en general. Cada uno debe hablar por sus actos. En el caso del exmagistrado Moncada, él, de manera unilateral, se declaró culpable confeso de los delitos [por los que se le acusaba]. Hay que respetar la presunción de inocencia en el caso del magistrado Benavides. Él no está juzgado, es más, ni siquiera estaba en investigación, porque en el sistema penal acusatorio debe darse la acumulación de cargos, algo que no llegó a darse. Él renunció y hay que respetar su estado de inocencia. Él renuncia, tal vez, por la presión y lo que él dijo, que por asuntos familiares.

CON LA SALIDA DE HARLEY MITCHELL A FIN DE AÑO, VARELA HABRÁ NOMBRADO A UN TERCIO DE LA CORTE...

No lo había analizado desde esa perspectiva (de las fuerzas, el poder y el equilibrio que —por decirlo de alguna forma— tendrá el Ejecutivo en la Corte) . No se puede tapar el sol con la mano, estamos bajo un sistema presidencialista. Algunos sectores abogan por el tema de la Constituyente, pero el presidente dijo que no estamos en el momento apropiado. Independientemente de que el Ejecutivo pueda nombrar una cierta cantidad de miembros durante un periodo presidencial, es cuestión del ser humano, del que se siente en el cargo, el trabajar con vocación, con respeto a las leyes. Yo le puedo dar un tenedor y usted lo puede utilizar para sacarle el ojo a alguien o como un instrumento para comer.

¿QUÉ PERFIL DEBEN TENER LOS FUTUROS MAGISTRADOS DE LA CORTE?

Puedes encontrar distintas facetas. Algunos dicen, en diversos sectores de la sociedad, que el próximo magistrado debe tener valentía, porque es difícil tomar decisiones. Todos hemos experimentado [esa sensación] cuando hay que tomar decisiones que van en contra del Ejecutivo que te puso en el cargo. Debe tener conocimiento en la materia, que se le nombre en el área donde tiene experticia. Si eres experto en materia penal que no te pongan en la sala civil y viceversa. También es necesario que tenga mística de trabajo, sentido de pertenencia, querer a la patria y hacer el trabajo apegado a la Constitución y a la Ley. Con honestidad, le iría muy bien.

¿EL MAGISTRADO LE DEBE A QUIEN LO NOMBRA?

¡Claro que no! Le debe exclusivamente a la Constitución. El de magistrado ese un cargo ingrato. Yo, que nací laboralmente en el órgano Judicial, he visto de todo. Uno no le debe el cargo al Ejecutivo o al presidente que te dio la oportunidad de servir al país. Es ingrato por esas decisiones difíciles y en las que hay que saber mantener un equilibrio emocional y, aunque suene feo, un olfato político para no afectar a otros poderes del Estado. Somos un órgano técnico, pero no dejamos de tomar decisiones que tienen un ruido político.

¿CUÁN METIDA ESTÁ LA POLÍTICA EN LA CORTE SUPREMA?

¡Para nada! Siempre se ha oído hablar de los bloques. Los fallos hablan por sí mismo. Hay muchas decisiones que si se analizan apropiadamente, demuestran que un magistrado nombrado por un presidente [vota en derecho]. Se han dado decisiones unánimes, otras muy cerradas [que quedan] 5 a 4. El derecho es un mar de interpretaciones, no hay verdades absolutas.

DICE QUE HA IDO ESCALANDO EN LA CORTE, ¿QUÉ LE FALTA? ¿LA PRESIDENCIA?

Algunos amigos, servidores judiciales que me conocen me han dicho que les gustaría que yo fuera el presidente de la Corte. En el 2012, cuando entré a la Corte, tenía ese ímpetu de querer liderar y buscar la Presidencia. A lo meses, te das cuenta de que la Corte es un monstruo de mucho trabajo y responsabilidades. Yo tengo dos niñas pequeñas, de 11 y 8 años, que requieren un equilibrio, darles vida de familia, tener a su padre. No es el momento. Lo pensé la vez pasada, pero rotundamente digo que no ahora. Aunque la gente siempre dice ‘de esta agua no beberé'. Yo, ciertamente, no tengo interés, porque tengo hijas pequeñas y hay que dedicarle tiempo a la familia. Siempre estaré dispuesto a ayudar, al presidente o presidenta (si hay una mujer en la Corte), así como hice con el magistrado Moncada Luna. Lamentablemente, él no escuchaba. Ayudaré a quien sea [presidente], porque esto no se trata de una persona, sino de una institución que debe fortalecerse y permanecer. Los cargos son pasajeros y debe consolidarse la administración de justicia.

¿CÓMO SE VIVE EL PROCESO DE ELECCIONES EN LA CORTE?

Tuve la dicha de ser asistente de un magistrado de la Corte — Rogelio Fábrega Zarak (q.e.p.d), quien falleció ejerciendo el cargo— y pude ver todo eso. Las elecciones siempre eran en octubre. Por un cambio legislativo al Código Judicial, se movieron las elecciones al mes de enero. Eso tiene sus ventajas y sus desventajas; sin embargo, tiene sus porqués y sus fundamentos. Alguien que esté de salida del cargo — como el magistrado Mitchell que termina su periodo en el 31 de diciembre– vota en octubre, él ya no estará para cuando el magistrado que ganó asuma la presidencia de la Corte. Quizás no es lo más ético que vote un magistrado saliente, porque no va a pertenecer al trabajo institucional que debe de hacerse.

¿YA EMPEZÓ EL ‘MATRAQUEO'?

¡No, para nada! Está muy lejano [el periodo de elecciones]. Eso nunca. Ese término, ‘matraqueo', como se le llama en la Asamblea Nacional, no se da en el órgano Judicial. Se dan conversaciones, generalmente en diciembre, algunos conversan que tienen aspiraciones, otros dicen que no. Inclusive, algunos (como parte de la estrategia) no dicen nada y todo sale a flote el mismo día de las elecciones. En mi caso, fue muy difícil llegar, tomar posesión en el Ejecutivo y venir el primer día de trabajo y tener que votar por un candidato que, posiblemente, ni conoces. Esa es la parte negativa, si hay que ponerle un calificativo.

USTED FUE ASESOR LEGAL DE FRANK DE LIMA EN EL MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS (MEF)...

Sí, cuando era el viceministro de Finanzas. Yo no lo conocía. Necesitaban en el ministerio a un abogado y presenté mi hoja de vida. Me citaron un día y así fue que nos conocimos.

Y AHORA FRANK DE LIMA ESTÁ EN UNA CELDA...

Es una situación bastante incómoda, porque uno es un ser humano y se tiene que comprender cuando el prójimo está en malas situaciones. Cualquiera dirá que soy amigo de Frank De Lima, porque trabajé con él. Amigo no soy. Yo, simplemente, era un subalterno. Parece un poco extraño en un asesor, que debe ser una persona de mayor confianza. El contrajo segundas nupcias, y yo no fui a su matrimonio. Ese es un ejemplo de que no estoy en su círculo de amistad cercano. Por ética y por el cargo que tengo, obviamente, yo no podía ir a hacerle una visita en el centro donde está detenido. Pero localicé a su exesposa, con quien tiene dos hijos (ella, como yo, es egresada del Colegio de La Salle, y por eso la conozco) y le dije que me preocupaba la situación y le daba mi apoyo moral. Al final, cada uno es dueño de sus actos. Eso le compete al Ministerio Público y no puede meterse en eso, porque es influir en decisiones que son muy delicadas.

¿ESTANDO EN EL MEF NUNCA VIO NADA EXTRAÑO?

¡Nada! El MEF es un ministerio muy grande, por eso se dividió en el viceministerio de Finanzas (que, inclusive está en otro edificio) y en el de Economía, donde estaba Frank De Lima. Dulcidio De La Guardia era el de Finanzas y Frank De Lima era el de Economía. Yo no era el único asesor, había varios más. Mis labores eran muy, muy, precisas. Revisar ciertos documentaciones sobre tratados de intercambios financieros y tributarios. Estaba muy metido más en ese tema de los tratados.

SU COLEGA HARRY DÍAZ TAMBIÉN ESTABA EN EL MEF Y, AHORA, CON EL ESCÁNDALO DE COBRANZAS DEL ISTMO SE LE HA MENCIONADO. ¿CÓMO AFECTA ESTO A LA CORTE?

Me enteré de eso en los medios. Él dio una entrevista explicando los límites de su trabajo como asesor. Los asesores tenemos un límite. No tenemos poder de decisión ni firmamos, solamente, se dan directrices de algunas viabilidades. Cada uno es dueño de sus actos. No puedo hablar por esa situación.

JUSTAMENTE, EL MAGISTRADO DÍAZ EN UNA ENTREVISTA HABLÓ DE LA VENTA DE FALLOS EN LA CORTE. ¿SE VENDEN O NO SE VENDEN FALLOS?

¡No, absolutamente, no! Yo, Hernán De León Batista nunca he visto nada de eso. Siempre se ha escuchado en los pasillos de eso, desde que inicié en la Corte. Es una situación de la que, tal vez, la Corte no escapa. La corrupción está presente no solo en el sector público, también en el privado. Inclusive en el deporte. El tema de la FIFA. La corrupción es un tema que siempre está latente y hay que combatirla. Siempre se habla de la Corte Suprema de Justicia, pero también el sector de los abogados puede decir que hay corrupción en los tribunales superiores, en los Juzgados de Circuito, en los Juzgados Municipales. Hay que trabajar, fuertemente, en el combate a la corrupción; pero es muy difícil de comprobar la venta de fallos. Si el magistrado Harry Díaz dijo eso, podría ser (en sentido especulativo, hablando en abstracto) por el calor del momento o el tema del magistrado Moncada Luna, que enfrentaba un proceso que lo llevó a su condena y que ha dado luces sobre esto. En la sala civil, Hernán de León con la conducción del magistrado Mitchell y el magistrado Ortega, jamás hemos visto una situación de esa naturaleza.

¿LES MOLESTAN CUANDO SE DICEN ESTE TIPO DE COSAS?

¡Claro que nos molesta! No solo a nivel de la Corte. Cuando se llega a ‘golpear' a un magistrado, en alguna forma indirecta, lo hacen con toda la institución. En el Órgano Judicial hay 3920 funcionarios, hay 54 magistrados de Tribunal Superior, hay 280 jueces y juezas. La gran mayoría trabaja con gran vocación y mística de trabajo. La gente no lo sabe, pero muchos se quedan hasta tarde o almuerzan solo 10 minutos, cuando en el órgano Judicial el horario es de 8 a 12 y de 2 a 5 pm. El sistema penal acusatorio es de 24 horas.

¿CUÁLES HAN SIDO LOS ACIERTOS DEL MAGISTRADO AYÚ PRADO COMO PRESIDENTE?

La trasparencia. Yo a él no lo conocía. Sé que ha recibido muchos ataques, pero yo no veo eso. Yo veo su trabajo como presidente de la Corte. Todos los expedientes, las entradas, se hacen con total transparencia. Uno entra a la página del órgano Judicial y está todo ahí (los nombramientos, sistema penal acusatorio). Todo se ve ahí, todo se hace con total transparencia.

¿DESACIERTOS?

Eso es muy difícil. En conversaciones, personales, que he tenido con él, a veces le recomiendo, como hacía con el magistrado Moncada Luna, que por qué no hace una cosa o por qué no hace esta otra. Hay que involucrar más a los magistrados, para [conformar] un espíritu de cuerpo, para desarrollar tareas. Como ya dije, la Corte es un monstruo, hay muchas tareas. Un presidente de Corte, además de atender su sala, tiene que dirigirse a la Cuarta y dirigir la Presidencia. Tiene que dirigir un engranaje administrativo. En otros países, un presidente de Corte, no hace labores jurisdiccionales, se dedica a ser un administrador.

¿LA CORTE NECESITA MÁS MAGISTRADOS?

El Órgano Judicial necesita más funcionarios. En todo, no solo al nivel de la Corte. El trabajo en la Corte, por la experiencia que he tenido desde que fui asistente del magistrado Fábrega, ha aumentado mucho. Sobretodo en los temas relacionados al respeto de los derechos y las garantías fundamentales. Han aumentado, excesivamente, las acciones de amparo y garantías constitucionales ( hábeas corpus , hábeas data ). El magistrado en Panamá, es un súper magistrado. En otros países, hay salas o tribunales o cortes constitucionales. En Panamá, los nueve magistrados hacen los temas constitucionales correspondientes al pleno y a los tribunales de casación que somos nosotros. Se requiere la creación de más plazas de magistrados y una sala constitucional. Lamentablemente, cuando se han dado esas dos iniciativas, se ha tenido un contenido político. De manera objetiva, académica, sí requiere la creación de una sala constitucional para descargar el tema de las garantías y derechos constitucionales.

¿LA CORTE SEGUIRÁ EN EL ‘OJO DE LA TORMENTA' O TODO SE APACIGUARÁ?

No sé si en el ‘ojo de la tormenta'. Pero los poderes judiciales en el mundo siempre van a ser atacados. No son la cenicienta, pero hay que fortalecerlos, incluyendo a Panamá, porque son la piedra angular de la democracia. Hay que trabajar mucho. Es necesario que el Ejecutivo le dé mayor presupuesto al Órgano Judicial. Actualmente son $120 millones, pero eso no alcanza. Hay que fortalecer el Sistema Penal Acusatorio. No es un capricho de que si quiero o no quiero, es política de Estado. Panamá es de los últimos países que entró al Sistema Penal Acusatorio. Hay que desarrollar la Carrera Judicial, que se aprobó recientemente. Hay que fortalecer todo el Órgano Judicial para incrementar el número de jueces y juezas.

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‘ Siempre estaré dispuesto a ayudar, al presidente de la Corte, así como hice con el magistrado Alejandro Moncada Luna [cuando era presidente]. Lamentablemente, él no escuchaba [consejo]'.

‘ [Ser magistrado] es ingrato por esas decisiones difíciles y en las que hay que saber mantener un equilibrio emocional y, aunque suene feo, un olfato político para no afectar a otros poderes del Estado'.

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HERNÁN DE LEÓN

Breve perfil del entrevistado de esta semana

Nombre completo: Hernán Antonio De León Batista

Ingresó a la Corte Suprema: Enero de 2012.

Nombrado por: Ricardo Martinelli

Pertenece a la sala: Primera, de lo civil.

Culmina su periodo: 31 de diciembre de 2021

Suplente: Secundino Mendieta.

Otros cargos: Comisión Especial para la reformas constitucionales (2011); asesor legal del viceministro de Economía, Frank De Lima (2009-2011); magistrado suplente especial del Tercer Tribunal de Justicia (2002-2003); asistente del magistrado de la sala primera Rogelio Fábrega (1993-2003)