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30 de Mar de 2020

Nacional

Una velada entre amigos que no caminan con Dios

Los ateos no realizan ritos raros ni son satánicos, se divierten, comen, socializan, se toman ‘selfies' y beben cerveza

Una velada entre amigos que no caminan con Dios
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Profesora y activista, Celia Moreno es una atea panameña que no tiene pudor en decirlo en voz alta.

Nos citamos un sábado en el New York Bagles, a las tres de la tarde, por Vía Argentina. Antes de nuestro encuentro la pensaba como un unicornio, una de esas rarezas con las que difícilmente te topas en un país con un alto porcentaje de creyentes, católicos, en su mayoría, y el resto repartido entre los demás credos.

‘Celia Moreno, como la piel morena' se presentó con una amplia sonrisa mientras me tendía la mano. Estaba vestida con un pantalón y una camisa de color negro, elegante, con aretes de perlas y poco maquillaje.

‘¿Hay más gente como usted?', pregunté a bocajarro. Moreno asintió. Y me sorprendió con la información de que en Panamá hay una asociación de ateos que cuentan actualmente con cerca de 800 miembros. Me invitó a su asamblea del mes de junio y seis días después de mi entrevista con Celia, participé en su reunión mensual y allí me enteré que la agrupación existe desde hace unos dos años. Esta vez el encuentro fue en Garlic Restaurant, nuevamente Vía Argentina.

Mi anfitriona me presentó a los diez miembros que habían acudido a la convocatoria de entre los 20 y 30 que suelen ser más activos.

Luego de un breve saludo me senté entre Luzio y Gilberto, el último, recién llegado.

Como él y yo éramos los nuevos, nos presentamos al grupo, que nos recibió con un aplauso a cada uno.

También estaba allí la primera mujer transgénero panameña, quien recientemente logró cambiar su nombre en el carnet de identificación personal: Candy Pamela.

A pesar de lo que aún puedan pensar muchos, como que los ateos practican ‘ritos raros' y hasta satánicos, yo descubrí que son personas comunes y corrientes que se ríen, conversan animadamente, se abrazan, son cordiales, se toman selfies y les gusta la cerveza.

Luzio, un moreno de estatura media que estuvo sentado a mi derecha, me dijo que lleva tres años en la agrupación.

‘¿Cuántos años tiene el grupo entonces?', pregunté. Había entendido antes que la asociación tenía dos años de vida, no obstante me explicó que en realidad ese es el tiempo en el que han mantenido una agenda clara y objetivos precisos.

Con esas propuestas, actividades e ideas, los ateos aspiran a consolidar, tarde o temprano, un Estado auténticamente laico, como el que han reclamado las sociedades modernas del todo el mundo, uno que no dé preferencias a nadie en base a sus creencias.

La propia Constitución de Panamá invoca en su preámbulo la ‘protección de Dios', como una sentencia ineludible de que el istmo está bajo la atenta mirada divina.

Aunque el artículo 19 señala que no se admite discriminación de ningún tipo, ni religiosa, el 35 nos confirma que hay una limitación: ‘respetar la moral cristiana'. Y, básicamente, porque es la mayoría.

Para afianzar ese pensamiento libertario entre los más jóvenes, Celia apuesta por la instrucción intelectual: enseñar a los jóvenes a pensar para que puedan defender sus ideas con criterio.

El mantra ateo sería: ‘cree en lo que quieras, pero no jodas a los demás'.

Si los homosexuales quieren agarrarse de la mano en público, o quienes no se sienten conformes con su género, o no creen en deidades todopoderosas, por señalar algunos ejemplos, ¿es válido atacarlos y señalarlos como aberraciones?

Yo me había topado con su página de Facebook ‘Ateos y Agnósticos de Panamá' meses atrás y, a simple vista, parecía un muro al que solo subían vídeos, libros en formato pdf o información sobre el ateísmo. En la web aparecían los datos de contacto y me animé a averiguar qué había detrás de esa ‘pared'.

Descubrí que están muy organizados, que tienen muy claras las metas que quieren alcanzar a través de esta plataforma y trabajan mensualmente su agenda. Actualmente, la asociación se moviliza a favor de las legislaciones sobre la discriminación sexual y la educación sexual, esta última en pleno debate en la Asamblea.

Sobre la orientación que buscan, Celia puso como ejemplo un video sobre la ley de educación sexual pendiente, realizado por una organización local y que circula por las redes. Según su propuesta, si la ley es aprobada, las autoridades permitirán la elaboración de libros educativos para enseñar a los niños desde qué es la masturbación hasta el sexo anal.

‘¿Cuál es la primera reacción que tú tendrías ante este video?', me preguntó.

‘Buscar la ley y leerla', respondí, a lo que Celia, con una alegría que no me esperaba, exclamó ‘¡Gracias!'.

Ella nos cuenta que tiene alumnas -da clases en Calicanto Panamá- que han visto el video y que inmediatamente lo asumen como si fuera la verdad. ‘No cuestionan, no investigan', dice, dando valor intrínseco en sus palabras a la importancia de la duda en la búsqueda de la verdad.

Aquella noche que nos citamos en el Garlic Restaurant, los presentes expresaron que la carencia de pensamiento crítico y analítico era una de las principales carencias del modelo educativo panameño.

El déficit de lectura y análisis afecta a todos, incluso a los religiosos. ‘La gran mayoría de los creyentes no leen su libro (la Biblia)' explica Celia. ‘Tienen la fe del carbonero', frase que refiere a las personas que creen en algo porque se les ha dicho que deben hacerlo, desde su cultura o desde el seno familiar.

El grupo también realiza cine foros, espacios de encuentro para debatir sobre el ateísmo y otras interpretaciones existenciales. También tienen en marcha una próxima ‘Acampada atea', una propuesta de Gilberto.

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DEMOGRAFÍA

El crecimiento global de las religiones en los próximas décadas

Durante los próximos cuarenta años, el Cristianismo se mantendrá como el grupo religioso más grande del mundo, mientras que el Islam registrará el mayor crecimiento a nivel global, señala un estudio del Centro de Investigaciones Pew.

La tendencia se revertirá en el año 2050, cuando, debido al rápido crecimiento que experimenta el número de creyentes musulmanes, su población será casi igual a la de los cristianos para ese año.

En total, se estima que para esa fecha habrá 2.92 mil millones de cristianos y 2.76 mil millones de musulmanes.

La razón por la cual la población musulmana crece de forma exponencial es la alta tasa de fecundidad de sus mujeres, que tienen un promedio de 3.1 hijos.

Los cristianos quedan en segundo lugar, con 2.7 hijos por cada mujer.

Los demás grupos tienen unas tasas de fertilidad muy bajas. Entre ellos, los budistas ocupan el último lugar.

De hecho, casi la mitad de la población mundial pertenecerá a una de estas dos religiones, según las proyecciones del Centro de Investigaciones Pew.

Otro dato importante mencionado por el estudio es que la mayoría de los adherentes son predominantemente jóvenes, especialmente entre los musulmanes e hindúes.

En 2010, un cuarto de la población (27%) era menor de 15 años. Entre los musulmanes, la población menor a los 15 años era del 34% en el 2010.

En tanto, para los ateos, agnosticos o aquellos que no están afiliados a ninguna religión se pronostica una reducción en los próximos años, aunque con crecimiento en países como Estados Unidos y Francia.

En 2050, los budistas tendrán una población similar a la que alcanzaron en el 2010. Mientras que el número de creyentes del Hinduismo y Judaísmo aumentará.

Para el 2050, el 10% de la población en Europa será musulmana; dicha población también crecerá en Estados Unidos, superando a la comunidad judía, que es actualmente la religión más grande no-cristiana del país norteamericano.

Los adherentes a creencias folclóricas (de grupos indígenas, africanas, chinas, entre otras) aumentarán un 11%, y, para el 2050, pasarán de 405 millones a 450 millones de almas.

Todas las demás religiones tendrán un crecimiento del 6% juntas, lo que significa que pasarán de los 58 millones de creyentes a los 61 millones.