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17 de Jan de 2021

Nacional

CSS otorga 30 días más a distribuidores para la licitación 01-2017

El acto público intentará vencer el crónico desabastecimiento que afecta a las farmacias de la Caja, y del cual se quejan los asegurados

La esperada licitación 01-2017 de la Caja de Seguro Soicial (CSS), para adquirir más de 400 renglones de medicamentos, por más de $200 millones, se celebrará el 10 de julio próximo y no el 9 de junio como se había anunciado previamente. La CSS ya ha realizado dos reuniones de homologación de pliegos previo a la convocatoria.

El anuncio lo hizo el doctor Alfredo Martiz, director general de la CSS, en el programa "Fuego cruzado", que transmite Radio KW Continente. El cambio de fecha permitirá que en 30 días los proveedores farmacéuticos que buscan participar en el acto público tramiten oportunamente los certificados de intercambiabilidad de los medicamentos que aún no los poseen.

Enfrentando las quejas

Durante los meses pasados, diversos distribuidores que carecen de los certificados de intercambiabilidad de medicamentos que están incluidos en la lista que será sometida a contrato de compra hicieron una campaña mediática para que las autoridades de la CSS anularan la licitación 1-2017, y en última instancia, que la aplazaran.

Los proveedores aducían que la Dirección Nacional de Farmacia y Drogas (DNFD)dilataba la expedición de los certificados sanitarios de los productos, lo que les haría imposible participar en el acto público, poniendo en duda, algunos de ellos, la seriedad de esta oficina, la cual podría estar en componenda con las grandes casas proveedoras de medicamentos de referencia o innovadores, para así cerrar el nivel de participación y poder correr solas en la compra.

Martiz dejó claro que no anularía la licitación ni la pospondría más de la cuenta, de tal manera que quien tuviera sus registros sanitarios en regla y sus certificados de intercambiabilidad,, basados en la bioequivalencia del producto, no tendrá problema para participar el 10 de julio.

Bioequivalencias

En ese sentido, aseguró que la DNFD del Ministerio de Salud ya coordina lo necesario para poder expedir los certificados de intercambiabilidad que pudieran estar pendientes para que no haya quejas.

Respecto a la calidad de los productos, aseguró que no tolerará medicamentos de baja calidad que inciden negativamente en la salud de los usuarios. Recordó cómo en una cirugía de colon que realizó hace algún tiempo encontró en el intestino del paciente una pastilla inalterada. Le preguntó luego qué cosa era aquello, y el intervenido le respondió que era un medicamento recibido de la CSS, lo que reflejaba que su calidad no era la mejor y no pudo ser digerido para restaurar su salud.

Ello significó, es lo más probable, que carecía de bioequivalencia y no pudo ser digerido por el paciente y no tuvo efecto. “Eso no se permitirá más”, sentenció.

Desabastecimientos

Cuestionado acerca del por qué esta compra va a tres años y no a uno, como habitualmente se hacía, indicó que se intenta abreviar procesos y contar con medicamentos para tres años con el fin de acabar con el desabastecimiento que afecta la salud de los asegurados. “Todavía tenemos que pagar $70 millones de vigencias expiradas, por compras que se hicieron por desabastecimientos”, indicó.

En ese sentido, detalló que cada medicamento se adquirirá de forma programada y oportuna para que no se acabe antes de tiempo y haya suficiente para ese lapso de tiempo.

Martiz dijo estar en desacuerdo con la respuesta de aquellos directores que siempre aseguraban que el abastecimiento de medicamentos en las farmacias de la CSS es del 90%, pese a que los pacientes siempre se quejan de que no hay medicinas disponibles. Precisamente, señaló, en ese 10%  restante es donde están los medicamentos esenciales, para el corazón, la hipertensión, la diabetes, la próstata y otros importantes, obligando a los asegurados a comprarlas de su cuenta. Por ello, se manifestó en contra de ese desabastecimiento crónico.

Intereses comerciales

A pregunta de si este desabastecimiento no será planificado por intereses particulares, expresó que no lo niega, pero tampoco lo puede descartar, pues en toda actividad existen intereses.

Por otro lado, admitió que hay mucha burocracia en el proceso de adquisición de medicamentos, pues desde que se formaliza el contrato de compra-venta hasta que se trae el producto transcurren 189 días para luego entregarlos en las farmacias de políclínicas, hospitales y centros de salud. Eso es lo que se trata de erradicar, esa mora que crea una falta de fármacos para enfrentar la enfermedad.

Atención humanizada

Martiz abordó también el dilema de aquellos pacientes que enfrentan una emergencia y no son atendidos por el médico, pues este llenó su cuota diaria de consultas. Indicó que el galeno debe atender a ese paciente que le aqueja una urgencia. Hay que trabajar, indicó, así como la CSS se esmera en pagarle sus turnos extras. De tal suerte que si no lo quiere hacer, entonces que presente su renuncia y le deje el cargo a otro.

El nuevo director se queja del congestionamiento del Complejo Hospitalario Metropolitano. Esto, señala, ocurre porque allá acuden usuarios que no van o no son atendidos en las unidades ejecutoras (policlínicas y Unidades Locales de Atención Primaria). Por ello, indicó que se trabaja para extender el horario de atención en estas unidades para mejorar la atención primaria, de tal suerte que no tengan que acudir al Cuarto de Urgencia del Complejo, por una uña enterrada.

Urgencias

Actualmente, los cuartos de urgencia más importantes (Susana Jones, San Miguel Arcángel, 24 de Diciembre) atienden 24 horas, siete días a la semana.

Sin embargo, admitió que en el distrito de Arraiján, provincia de Panamá Oeste, las instalaciones se han quedado pequeñas y ya se trabaja para dotar a la cabecera de este municipio de una instalación hospitalaria de primer y segundo nivel.

Jubilados

Sobre el espinoso tema del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), dejo claro que el concepto de solidaridad que antes lo distinguía, desapareció. Ello como consecuencia de la distorsión económica que ha afectado no solo a Panamá, sino a la región, al continente y al mundo. En Panamá, apuntó, el 49% de los habitantes laboran en la informalidad, es decir, no cotizan. Por otro lado, el grupo etario de 30 a 58 años, que debe ser el grueso de los trabajadores que cotizan, está reflejando desmejoría en su salud producto del estilo de vida poco sano que llevan. Es decir, el 40% de los futuros jubilados ya empiezan a reflejar hipertensión, diabetes, males cardíacos, cáncer y otras disfunciones.

En ese sentido, especuló si realmente el programa IVM está en peligro o podemos salvarlo, toda vez que si el trabajador entre los 30 y 58 años mejora su estilo de vida, y la CSS fortalece su programa de atención primaria para atenderlos oportunamente, ello le resultaría más económico a la institución, que atenderlos tardíamente con una carga de patologías que pudieron preverse.