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08 de Dec de 2019

Nacional

Panamá había cancelado en mayo la bandera a petrolero apresado en Gibraltar

El "Grace 1", de 330 metros de eslora, fue detenido a primera hora del jueves por las autoridades de Gibraltar, colonia británica ubicada en el extremo sur de España

La marina mercante panameña, que aglutinó el 18 % de la flota mundial en 2016 y registró más de 8.000 embarcaciones, es la más grande del mundo.

La Autoridad Marítima de Panamá (AMP) dijo este jueves que el pasado 29 de mayo canceló la bandera al buque "Grace 1", interceptado por las autoridades británicas frente a las costas de Gibraltar y sospechoso de llevar petróleo a Siria violando las sanciones europeas.

La institución explicó que el "Grace 1" fue dado de baja tras recibir una alerta del Consejo de Seguridad Nacional en la que se indicaba que el navío "estaría participando de la financiación del terrorismo, en apoyo a las actividades desestabilizadoras de algunas regiones lideradas por grupos terroristas".

La marina mercante panameña, que aglutinó el 18 % de la flota mundial en 2016 y registró más de 8.000 embarcaciones, es la más grande del mundo y le reporta a las arcas públicas del país centroamericano unos ingresos directos o indirectos de entre 125 y 150 millones de dólares al año, según datos oficiales.

Se trata de un registro abierto, lo que significa que no exige a los propietarios de los barcos tener nacionalidad ni residencia panameñas y tampoco impone ninguna restricción de edad a la nave ni de tonelaje.

"Reiteramos nuestro compromiso con los acuerdos internacionales al ejecutar las medidas necesarias en contra de quienes sean considerados una amenaza para la estabilidad de la región, la paz y la seguridad internacionales, así como para el prestigio de la marina mercante panameña", agregó la autoridad panameña.

El "Grace 1", de 330 metros de eslora, fue detenido a primera hora del jueves por las autoridades de Gibraltar, colonia británica ubicada en el extremo sur de España.

Según las autoridades, el navío llevaba el crudo a la refinería de Banyas, propiedad de una entidad siria sujeta a las sanciones de la Unión Europea, que se prorrogaron recientemente hasta el 1 de junio de 2020 e incluyen un embargo petrolero.

La crisis siria, que comenzó siendo una guerra civil entre el Gobierno del presidente Bachar al Asad y sus detractores y se convirtió en un conflicto internacional, ha dejado más de 350.000 muertos, según datos del Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La interceptación de este superpetrolero se realizó en las aguas que rodean Gibraltar, que España reconoce como suyas, lo que ha generado protestas por parte del Gobierno español.

"Estamos viendo de qué manera afecta a nuestra soberanía en la medida en que se ha producido en unas aguas cuya soberanía entendemos que es de España", aseguró el ministro español de Asuntos Exteriores en funciones, Josep Borrell.