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07 de Dec de 2019

Nacional

Hospitales, una historia de adendas, retraso y malos manejos

El Estado está entre la espada y la pared. Por un lado, IBT Group, que construye cuatro hospitales hace ocho años y que por ‘equilibrio contractual' facturará casi el doble del precio original; y por otro, los pacientes que reclaman las nuevas instalaciones

Las dos pasadas administraciones, de Ricardo Martinelli y Juan Caros Varela, dejaron un lastre de malos manejos en los contratos para los hospitales de Metetí (Darién), Manuel Amador Guerrero (Colón) y el de Bugaba (Chiriquí).

Con la modalidad llave en mano, los contratos 182-2010, 184-2010 y 185-2010, correspondientes a estos tres hospitales, se adjudicaron a un precio global de $177.71 millones. Durante el quinquenio de Martinelli recibieron adendas adicionales que sumaron $61.03 millones para los tres hospitales, mientras que la administración de Varela le otorgó otras adendas por $69.53 millones.

Además de los costos adicionales, que muchas veces se justificaban con metraje adicional solicitado, ambos gobiernos extendieron adendas de plazo de entrega, resultando la última fecha concedida el 30 de noviembre de 2018, fecha que también incumplió la empresa IBT Group.

En ese momento, ya habían otras adendas solicitadas desde 2017, tanto de tiempo como de ajuste de precio adicional, pero éstas fueron devueltas por la Contraloría General al Ministerio de Salud (Minsa) para ‘subsanar los cálculos presentados'.

La tercera adenda para el hospital de Metetí, por ejemplo, que fue la última por monto adicional que concedió el entonces ministro del Minsa de Martinelli, Javier Díaz, fue de $13.64 millones por un incremento de 8,976.92 metros cuadrados (m²), según cifras proporcionadas por el Minsa. Sin embargo, el exministro de Salud, Javier Terrientes, que sucedió a Díaz en el cargo una vez tomó posesión el presidente Varela, admitió que al iniciar las negociaciones con IBT para reactivar los trabajos —que estuvieron detenidos por más de seis meses en 2014— se dieron cuenta de que era muy grande para el área. ‘Vimos de qué manera se podían usar los espacios que probablemente no iban a ser necesarios', comentó. Para eso incluso buscó sumar al Instituto Gorgas y a Senacyt ‘para ver cómo se mejoraba eso'.

‘Si hay dolo, la nueva administración debe investigar. Las obras hay que terminarlas, pero si hay irregularidades, deben denunciarlas',

JAVIER TERRIENTES

EXMINISTRO MINSA

Otra anomalía que reveló fue que la empresa realizaba cambios o mejoras solicitadas por ‘altos funcionarios' en sitio, pero que después facturaban sin tener la aprobación previa. ‘Allí empezaron los problemas, eso no se maneja así', apuntó responsabilizando a la empresa.

Con el Hospital Amador Guerrero de Colón, el más caro de los cuatro que construye IBT ($173.73 millones), Terrientes también develó una serie de anomalías que incluso ponían en riesgo la continuidad de la obra. Confirmó que incluso hubo un momento en que una de las bandas delincuenciales que operan en Colón se tomó el hospital, exigiendo pagos a los contratistas para llevar material y ejecutar las obras. ‘Sólo entraban los que ellos querían al hospital. Muchos proveedores salieron huyendo', continuó.

Con el Hospital de Bugaba también entraron en el dilema, tras cinco años de haberse adjudicado, de convertirlo en un hospital oncológico o de especialidades.

Para el ex ministro, que dice coincidir con la administración actual de Rosario Turner y con el presidente Laurentino Cortizo, las obras se deben terminar, pero aclara que ‘si hay dolo, hay que investigar y denunciar'.

El metraje inicial para el hospital de Colón era de 39,720 m² y quedó en 51,415 m², según la empresa IBT. Mientras que el hospital Anita Moreno, de Los Santos, era de 24,034 m² y terminó en 44,867 m². Los de Bugaba y Metetí, iniciaron con 19,111 m² cada uno, y terminaron en 31,023 m² cada uno.

Comisión tripartita

La diputada presidenta de la Comisión de Infraestructura Pública y Asuntos del Canal, Kayra Harding, adelantó que se formará una comisión intergubernamental para investigar todas las aristas del caso para entonces negociar con todos los elementos. La misma estará presidida por el viceministro Juan Antonio Ducruet, un representante de la Secretaría de Metas, de la Dirección de Infraestructura del Minsa, Asesoría Legal del Minsa y las comisiones de Infraestructura y Salud de la Asamblea.

Para Harding, es apremiante la necesidad del pueblo panameño de que sus hospitales sean entregados en el menor tiempo y al menor costo posible, pero adelantó que quien dará el veredicto final será la comisión, ‘cuando tengamos todos los elementos bajo la mesa'. No adelantemos criterios finales, recomendó.