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07 de Aug de 2020

Nacional

Institucionalidad, nuestro talón de Aquiles

'Siempre hemos escuchado que el período de los militares es lo peor, pero antes del golpe tampoco había una verdadera democracia. Los métodos de elección no eran democráticos e imperaba la falta de institucionalidad...'

Institucionalidad, nuestro talón de Aquiles

Muchos panameños están pensando en el país. Muchos de ellos, empero, solo se quedan filosofando entre sí y para sí y otros solo se atreven a hablar del tema entre amigos. Pero los escándalos de la corrupción y los problemas educativos y falta de valores han motivado a mucha gente a preguntarse hacia dónde vamos y cómo nos desarrollamos.

Ahora hay personas y grupos que se han vuelto realmente activos exponiendo y publicando y se han convertido en verdaderos impulsores de la democracia. Juan A. Cardona Conte es uno de ellos. Es un ingeniero civil que se ha preguntado más de una vez por nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro. Su búsqueda lo llevó a escribir un valioso libro, Voces de la historia, que recoge todos los discursos inaugurales de los presidentes de Panamá, desde 1903 hasta la fecha. En pocas palabras, su recorrido va desde Amador Guerrero hasta Laurentino Cortizo.

La vena de historiador del ingeniero Cardona le viene de su abuelo Leonardo Conte, quien le narraba los episodios vividos por él en la era republicana. Don Leonardo nació en 1898 y murió cien años después. ¡Toda una vida!

“Aquel que no conoce su historia está condenado a repetirla” es una frase que se le atribuye a Napoleón Bonaparte, aunque hay otros que dicen que su autor es el filósofo español Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana.

Indistintamente de quién sea el verdadero creador de la frase, el ingeniero Cardona considera que es totalmente cierto y por eso hay que conocer nuestro pasado.

Una de las cosas que motivó su libro, dice Cardona, es que un buen ciudadano no solo debe criticar. Considera que el no reconocer y entender los caminos por los que hemos tenido que atravesar y “no comprender los retos de los presidentes, también es triste”. Que fue precisamente lo que lo llevó a publicar sobre lo que dijeron los presidentes cuando iniciaron su mandato.

En su investigación descubre cómo entender nuestro pasado de una manera que puede realmente decir cuándo un gobierno es mejor que otro.

“Siempre hemos escuchado que el período de los militares es lo peor, pero antes del golpe tampoco había una verdadera democracia. Los métodos de elección no eran democráticos e imperaba la falta de institucionalidad...”.

Cardona trae como ejemplo que fue en 1960, por primera vez, que un candidato de oposición logra ganar las elecciones. Las elecciones fueron entre Roberto F. Chiari y Ricardo Arias Espinosa. Por primera vez un presidente, en este caso Ernesto De La Guardia, le entrega la presidencia a un candidato de oposición.

“La falta de institucionalidad era grave y los propios gobiernos eran víctimas de esa falta de institucionalidad, porque los volvía débiles por esa falta de legitimidad”, explica Cardona.

Otro descubrimiento que hizo Cardona fue el hecho de que Panamá avanzó muchísimo desde 1989 hacia acá. Antes se jugaba con el poder y eso queda comprobado en el período entre 1936 y 1956, cuando se registra una cantidad de presidentes que subían y caían.

“Salvo Juan Demóstenes Arosemena, que fallece en el cargo, todos los demás no se sostienen en el gobierno”. Eso no se ve hoy, expone, porque ha habido un proceso democrático más sólido.

Cardona también plantea que Panamá ha tenido cuatro métodos de elección presidencial en su historia republicana: Elección por Asamblea Constituyente; elección por el Órgano Legislativo; elección popular indirecta o de dos grados y, la de hoy, elección popular directa.

“Creo que como panameños, tenemos que sentir orgullo de que hemos avanzado como nación. Ese logro también se lo debemos a los políticos. Hemos llegado a un punto, como todo, donde nuestro sistema legal constitucional necesita un cambio, adaptarse a nuevas realidades. Eso (el no cambio) nos ha llevado a un estancamiento, que nos afecta la institucionalidad”, añade.

Para Cardona, él sí cree que tiene que haber reformas constitucionales, porque son necesarias para avanzar y “es importante que los panameños no sientan que en el país todo está mal, ya que eso no es cierto. El país ha avanzado mucho”.

Cardona también denota un hecho curioso de ese avance para el país. Se trata de la reversión del Canal, cuyos aportes en dividendos han apuntalado el presupuesto general de la Nación. Y eso solo es reciente, del 2000 hacia acá, pero de 1903 hasta 1950, “los mayores aportes al presupuesto los daba el impuesto a los licores”, lo que demuestra cómo estaba nuestro país en el pasado.

“Estas voces, que el paso del tiempo ha dejado atrás, aún contienen mensajes que reflejan escenas de la vida nacional, que nos hacen recordar de dónde venimos como Nación, las luchas que hemos librado a lo largo de 116 años como República y cómo se ha ido construyendo la patria”, relata Cardona en la explicación de su libro Voces de la historia.

Cardona es optimista. Considera necesario ver el pasado y proyectar el país hacia el futuro. Panamá, dice, tiene que apostar por la institucionalidad, porque eso nos traerá igualdad.

En ese sentido, el ingeniero ve como urgente fijar rumbo y saber exactamente hacia dónde vamos, porque es clave para el desarrollo nacional. ¡Y conociendo el pasado y proyectando el futuro, no hay perdedero para Panamá!