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31 de Mar de 2020

Nacional

Una solución tecnológica para los tiempos del coronavirus

Una aplicación desarrollada por un grupo de jóvenes panameños fue reconocida por el MIT como una de las más prometedoras del mundo. Ahora sus creadores quieren ofrecerla al Gobierno panameño, para ayudar a combatir la crisis

Hace dos semanas, una aplicación digital desarrollada por un equipo de profesionales panameños logró pasar a la ronda final del prestigioso programa del MIT Sandbox Innovation Fund (MIT). Fue la única propuesta latinoamericana que integró el grupo de 30 finalistas elegidos entre más de 500 emprendimientos de todas partes del mundo.

Una visión juvenil innovadora en tiempos de crisis.Cedida

Ahora, el equipo responsable del proyecto quiere ofrecer la aplicación a las autoridades panameñas para ayudar al control y seguimiento de personas infectadas por el Covid-19.

“El objetivo es brindarle al Estado una herramienta que permita ubicar en tiempo real a los pacientes, realizar un registro diario de su estado de salud y evolución con el fin de utilizar los recursos del Estado de manera más eficiente” , señala Christian García, de la empresa SIA.RED, líder del proyecto.

“La aplicación permite recibir alertas, instrucciones y coordinar con los operadores de la plataforma para organizar y agilizar el despacho de unidades de policía, ambulancias, carros bomba, agentes de Sinaproc; la creación de cordones de seguridad y biocontrol, generar solicitudes de emergencia y ofrecer un sistema de radio digital encriptado para la comunicación segura durante esta epidemia”, asegura el especialista en tecnología.

“Si el Gobierno está dispuesto a afrontar los gastos de implementación, nosotros podemos ofrecer gratuitamente la herramienta”, propone.

Cómo empezó

La aplicación desarrollada por la empresa SIA.RED, fundada por García, es una muestra importante de la capacidad de la nueva generación de panameños y de su aptitud para dar respuestas tecnológicas a viejos problemas sociales. La misma fue concebida inicialmente como una herramienta contra el crimen, pero tiene múltiples aplicaciones en el área de administración de capital humano.

La historia del proyecto empezó hace tres años, cuando Christian, ya radicado definitivamente en Panamá después de varios años de residir en Costa Rica y Canadá, escuchaba sorprendido las noticias locales. Un grupo de malhechores asaltaba el Banistmo de Calle 50 a plena luz del día. Peor aún, la policía tardaba 30 minutos en llegar, aun cuando la estación se encuentra a tres cuadras de distancia. Los casos similares abundaban.

“¿Cómo es posible que un carro de lujo (Uber) pueda llegar a tu casa menos de cinco minutos después de ser solicitado y la policía tarde media hora?”, se preguntaba. “Pensaba en países como Nicaragua, Colombia, Venezuela y otros... y me daba cuenta de que combatir el crimen es esencial para preservar el orden y productividad de un país”.

Enfoque tecnológico

Pero, ¿cómo resolvería un especialista en tecnología digital y de computadoras un problema de este tipo? ¿En dónde exactamente estaba o está el problema?

Christian empleó semanas para empaparse en la bibliografía sobre el tema, hasta que llegó al momento que él llama “Eureka 1”: se trataba de un problema de administración de capital humano.

“Si el antisocial sabe que tiene 30 minutos o más de ventaja, se sentirá más inclinado a realizar su acto ilegal que si solo tuviera entre 5 y 10 minutos para huir”, razonaba Christian. “Si la policía pudiese administrar sus automóviles, unidades motorizadas y pie de fuerza como Uber, rastreando de manera segura y encriptada a cada policía, podría automatizar los procesos y el despacho de estos agentes y mejorar el tiempo de respuesta en cuestión de minutos”.

Convencido de que iba por buen camino y que podía ayudar a resolver un problema grave, una amenaza para el país, contrató personal para iniciar el desarrollo de una plataforma que pudiese administrar inteligentemente el capital humano de la policía.

“Usando innovaciones de punta como reconocimiento facial, inteligencia artificial, y sistemas de machine learning, desarrollamos aplicaciones móviles con botones de pánico digitales y físicos conectados a la red celular que permiten a los comercios más susceptibles solicitar ayuda directa sin tener que alzar el teléfono”, comenta.

“Ilusionados con nuestro producto, intentamos ofrecerla al gobierno pasado, pero las autoridades no mostraron interés, aun cuando la ofreciéramos gratuitamente”.

“El equipo entero se sintió desalentado. Después de casi 2.5 años de trabajo, de decenas de miles de dólares invertidos, con familias que dependían de nosotros... habíamos logrado desarrollar este sistema poderoso que jamás se usaría”.

Pero el descorazonamiento duró poco: “Un problema siempre es una oportunidad”, se dijo, inspirado por su padre, un exitoso profesional panameño “completamente self-made”, que siempre le aconsejó que “no se rindiera bajo ninguna circunstancia”.

Entonces llegó el momento “Eureka 2”, dice Christian: “Nuestro error había sido mantener una visión de túnel. Estábamos enfocados en resolver el problema de la policía, cuando en el sector privado hay muchas verticales de negocios que manejan capital humano fijo y dinámico, y tienen el mismo problema por la falta de data y de procesos”.

Salir al mercado

“Hicimos un pivote fuerte, modificamos nuestra estrategia y salimos al mercado el año pasado. Ahora tenemos clientes en el sector agrícola, de logística, servicios técnicos, restaurantes y seguridad privada”, apunta Christian.

“Nuestra plataforma es un modelo de negocios SaaS (Software as a service) que permite a empresas de todo tipo de tamaño y presupuestos adquirir nuestro servicio a través de licencias con pagos mensuales”.

La aplicación fue distinguida por la Senacyt y la Cámara de Comercio con el Premio Nacional de Innovación Empresarial 2019 y la empresa SIA.RED fue aceptada por el programa de inversión de Google 2020, pero el equipo quería más.

“Pensando en expandirnos, para incorporar nuevas soluciones de tecnología para nuestros clientes, inscribimos la aplicación en el fondo de inversión del prestigioso Massachussets Institute of Technology, que cuenta con más de $17.5 mil millones para apoyar financiera e intelectualmente a los mejores talentos del mundo, a empresas con mucho potencial. Con ello intentan descubrir el próximo “unicornio” (una empresa o emprendimiento con una valuación de más de $1.000 millones)”.

“Afortunadamente, logramos ser elegidos y el día 5 de marzo presentamos nuestro producto en el campus de MIT. El día siguiente tuvimos nuestra presentación a puertas cerradas con la junta directiva del fondo, que reúne a profesores, inversionistas de la universidad y a líderes de la industria”.

“El jueves 19 de marzo, MIT se comunicó con nosotros, para darnos la noticia de que nuestra empresas fue seleccionada entre los finalistas para recibir fondos, y otros recursos. Para el equipo de SIA.RED es un reconocimiento importante y demuestra que “de aquí, del patio” podemos sacar talento para competir con las personas más brillantes del mundo en los concursos más rigurosos”, señala el empresario.

Quién es Christian García

Christian García, es, como él mismo se declara, “del patio”: producto del sistema educativo panameño, aunque en la década de 1980 su familia se trasladó a Nueva York donde residió ocho años.

Graduado del International School of Panamá en el año 2000, inició estudios en ingeniería civil y sistemas en una universidad local, pero pronto se desanimó. Como no es del todo inusual en este campo, a los 21 años tuvo una oportunidad profesional importante como gerente regional de sistemas para BMW y Porsche de Centroamérica y se lanzó de lleno al trabajo, dejando a un lado sus estudios de ingeniería de sistemas.

Como colaborador de BMW y Porsche se dedicó a desarrollar e implementar sistemas de tecnología (CRM, VPN, intranets) para innovar las operaciones del grupo.

Posteriormente, pasó a trabajar para una empresa canadiense dedicada también a proyectos de innovación (CRM, ERP, VOiP). Estuvo como tal en Costa Rica y luego lo llamaron a Canadá, para ser director de la región. Al cabo de cierto tiempo, decidió que había llegado el momento de volver a su país.

A los 27 años regresó a Panamá y fundó su propia empresa en el área de seguridad ocupacional. “Acabamos de cumplir 10 años de operaciones y somos uno de los distribuidores más grandes de señalizaciones de emergencia, viales, informativas y extintores”, informa. (Fundada en 2009, le hemos ofrecido nuestros servicios a más de 3 mil estructuras)

El ecosistema panameño

“Mi experiencia en Panamá con proyectos de innovación ha sido agria y dulce. Entiendo que la innovación no se sostiene en el sector público sino en el privado, pero corresponde a las autoridades analizar si están haciendo lo suficiente para apoyar y nutrir a su talento joven, proporcionando el ecosistema adecuado para fomentar la innovación y el espíritu empresarial”.

“Cuando estuvimos en Massachusetts y pudimos conversar con otros finalistas, se hizo evidente el alto nivel de apoyo y recursos que se les ofrece a las empresas en Asia, Europa y Norteamérica. Estoy convencido de que Panamá podría beneficiarse enormemente con el efecto dominó que se generaría al establecer un ecosistema adecuado para el emprendimiento”.

Para leer la propuesta para el uso de la tecnología en el coronavirus, ver esta dirección: www.siared.net/coronavirus/