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06 de Aug de 2020

Nacional

¿Qué pasa con el cadáver de una persona fallecida por COVID-19?

Las autoridades solo permiten la asistencia de máximo cinco personas a los servicios fúnebres. Todos los presentes deberán utilizar mascarillas

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Las autoridades de Salud detallaron que en Veraguas se han reportado dos decesos por el coronavirus.Archivo | La Estrella de Panamá

El Ministerio de Salud de Panamá aprobó la guía para el manejo de cadáveres con sospecha o confirmación de COVID-19 en las instalaciones de salud y centros de velación y funerarias.

En la resolución 354 publicada en la Gaceta Oficial por el Ministerio de Salud se establecen los procedimientos.

La preparación del cadáver debe realizarse en el área del fallecimiento del paciente. El personal que interviene en esta preparación debe utilizar el equipo de protección personal para atención de pacientes con COVID-19, que incluye batas desechables, guantes, mascarilla y protección ocular.

La movilización interna del cadáver deberá realizarse siguiendo la ruta establecida por la instalación de salud, garantizando las condiciones de bioseguridad sin poner en riesgo la comunidad hospitalaria, pacientes, familiares y usuarios.

"No realizar autopsias ni necropsias a los cadáveres de personas fallecidas confirmadas por COVID-19 debido a la posibilidad de generación de aerosoles", según señala las autoridades de Salud de Panamá.

En caso de tener que realizar autopsias, se debe mantener un ambiente seguro cumpliendo las recomendaciones como limitar el número de personas que intervienen en el procedimiento y mantener un monitoreo del personal que realiza el procedimiento.

El transporte, la cremación o inhumación, según sea el caso, se efectuará en el menor tiempo posible, con el fin de prevenir la exposición de los trabajadores y comunidad general al virus COVID-19, agregan las autoridades.

Para la movilización se debe colocar la bolsa dentro del ataúd, el cual debe permanecer cerrado en el centro de velación. En todo momento, no debe permitirse el contacto de los familiares con el cadáver. En caso de contar con ataúdes con ventana de cristal, es posible abrir la cremallera para descubrir el rostro del cadáver.

Luego de la entrega del cadáver, se debe realizar inmediatamente el procedimiento de limpieza y desinfección del vehículo.

Mientras dure el toque de queda ordenado por el Gobierno Nacional, en la celebración de servicio funerarios solo se autoriza la asistencia de cinco personas como máximo, dentro del primer grado de consanguinidad o afinidad con el fallecido, siempre que el espacio permita que los asistentes puedan guardar una distancia establecida de más de un metro entre uno y otro. Todos los presentes deberán utilizar mascarillas quirúrgicas.

Las autoridades de Salud de Panamá detallaron, el domingo 29 de marzo, que el país acumula 24 decesos y 989 casos positivos por COVID-19.