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06 de Mar de 2021

Nacional

Deceso de privado de libertad de Tinajitas no guarda relación con COVID-19

Las autoridades competentes determinarán, las causas específica del deceso mediante una necropsia, pero el sistema tiene siete reclusos infectados en Colón

MINSA confirma sustracción de un bebé en el San Miguel Arcángel 
El recluso fue trasladado al Hospital Integral San Miguel Arcángel donde se registró el deceso. Archivo | La Estrella de Panamá

Las autoridades de la Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP) informaron este sábado de la defunción de un privado de libertad en horas de la tarde, pero que el mismo no guardan relación con los casos positivos con COVID-19, ni a actos de violencia.

El privado que se mantenía recluido en el Centro de Detención Tinajitas fue trasladado al hospital San Miguel Arcangel, ubicado en San Miguelito, donde aparentemente falleció por causas médicas.

La DGSP a través del Ministerio de Gobierno (MIngob) emitió un comunicado donde indicó que le corresponderá a las autoridades competentes determinar mediante la necropsia, las causas específica del deceso.

Cumpliendo con el protocolo correspondiente, la DGSP procedió a comunicarle a los familiares del fallecimiento, destacó el Mingob.

COVID-19 EN LA CÁRCEL

Desde la confirmación de COVID-19 en Panamá, el 9 de marzo, el Mingob suspendió la visitas familiares en los centros penales del país, por lo que estos solo podían llevarles los seres y los alimentos, pero sin tener contacto.

A lo interno redoblaron esfuerzos para la atención médica de las personas privadas de libertad, extremaron las medidas de higiene con geles alcoholados y la toma de temperatura, para el personal administrativo y de seguridad que ingresa y sale de los penales, como medida de prevención y evitar el ingreso del virus.

Sin embargo el 6 de abril, las autoridades confirmaron el aislamiento de dos reclusos en el Centro Penitenciario Nueva Esperanza, en la provincia de Colón, cifra que a la fecha se elevó con la confirmación de otros cinco reclusos del mismo penal.

Tras dar positivos con COVID-19, los siete reclusos han sido trasladados al antiguo Centro de Custodia y Cumplimiento de Menores Basilio Lakas, debido a que los menores allí recluidos están en un nuevo albergue. 

En Wuhan, la capital de la provincia de Hubei, China, donde surgió el virus en diciembre de 2019, las autoridades reportaron 500 presos contagiados con COVID-19.

“El riesgo de contagio del virus es muy elevado por las condiciones de hacinamiento y el limitado espacio físico”, advirtió previamente Xavier Sáez-Llorens, infectólogo y miembro del Comité Asesor del Ministerio de Salud para el COVID-19. 

Entre sus recomendaciones para el tratamiento de personas privadas de libertad con COVID-19 es el aislamiento individual por al menos 14 días al que le hagan evaluaciones médicas periódicas o toma de muestras. Y trasladar a hospitales aquellos con dificultad respiratoria.

"Debe darse una coordinación efectiva entre autoridades carcelarias y sanitarias para que tanto custodios como reos estén bien educados, protegidos, evaluados y aislados para evitar que se propague el virus", puntualizó

Otra de las cosas que recomienda el infectólogo es separar a los reos mayores de 60 años o que padecen enfermedades crónicas del resto de prisioneros, porque son más vulnerables a la enfermedad.

Hasta la fecha, el Mingob confirma que no se registran nuevos casos entre las personas privadas de libertad.

MEDIDAS DE PREVENCIÖN

Además de las medidas de prevención originales, debido a COVID-19, la DGSP no permite el ingreso de nuevos aprehendidos a los centros penitenciarios sin pasar por protocolos de salud y un aislamiento de 15 días, en una zona que se equipó para ese objetivo.

Otras ayudas que surgieron ante el conocimiento de que la pandemia ingresó a los centros penales y como ayuda humanitaria, el Mingob ha publicado cuatro listados de candidatos a rebajas de penas, de las cuales dos salieron en Gaceta Oficial, beneficiando a 94 reclusos y reclusas.

Mientras tanto, el Sistema Penitenciario Nacional panameño cuenta con la capacidad para 14,591 reclusos, pero en enero pasado contaba con un total de 17,837 reclusos. Las cárceles más pobladas son las ubicadas en la provincia de Panamá y según su orden de importancia: La Nueva Joya, con 2,631 privados de libertad; La Joya, con 1,653 reclusos; La Joyita, con 1,557 presos y la provincia Chiriquí, con 1,266 reclusos.