30 de Nov de 2022

Nacional

Accidente de buque con bandera panameña provoca emergencia ambiental

El buque MV Wakashio, de fabricante japonés con bandera panameña que encalló el pasado 25 de julio en las islas Mauricio, ha vertido más de mil toneladas de petróleo contaminando arrecifes de coral y lagunas protegidas.

El buque MV Wakashio, de fabricante japonés con bandera panameña que encalló el pasado 25 de julio en las islas Mauricio, ha vertido más de mil toneladas de petróleo contaminando arrecifes de coral y lagunas protegidas.

El buque con bandera panameña accidentado.AMP

El barco, que cargaba 3,800 toneladas de combustible que comenzó a derramarse en el mar tras su accidente en Pointe d'Esny, cerca del aeropuerto internacional de Mauricio, amenazaba con partirse en dos y verter el resto del combustible en el territorio insular.

Dos ecosistemas marinos protegidos y el parque marino de Blue Bay se encuentran cerca del sitio del derrame. Dos buques cisterna y varios helicópteros fueron desplegados para frenar el vertido de combustible procedente del barco.

“Esperamos lo peor”, comentó Jean Hugues Gardenne, director de la Fundación de Vida Silvestre de Mauricio, al diario digital La Vanguardia.

El registro panameño de buques lamentó el derrame de combustible que se produjo como consecuencia del grave accidente marítimo, que ha ocasionado un estado de emergencia medioambiental que además se presenta en un momento de crisis a nivel mundial.

La Autoridad Marítima de Panamá (AMP) dijo que ofrecerá toda la colaboración a las autoridades de las islas Mauricio en las investigaciones sobre las causas del accidente, dijo Rafael Cigarruista, director de Marina Mercante de Panamá.

Según la AMP, el buque tipo granelero, equipado con doble fondo y diseñado para el transporte de carga pesada, fue construido en 2004 por Universal Shipbuilding Corporation, en Japón, e incorporado al registro panameño el 29 de marzo de 2007.

El transporte marino ha causado grandes desastres ambientales, entre ellos el hundimiento del Prestige, que derramó 63 mil toneladas de petróleo en la costa gallega.