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29 de Oct de 2020

Nacional

Asociación Bancaria cuestiona cambios aprobados al marco jurídico del sector

Tan solo un día después que el pleno de la Asamblea Nacional aprobara en tercer debate el proyecto de ley 308 que adiciona disposiciones al Decreto Ley 9 de 1998 sobre el Régimen Bancario en Panamá, la Asociación Bancaria de Panamá (ABP) comunicó ayer su preocupación por los repetidos intentos de modificar “sin consulta ni sustento técnico” el marco jurídico del Sistema Bancario Nacional (SBN).

La ABP indica que están en un momento crítico de nuestra historia.Archivo | La Estrella de Panamá

Tan solo un día después que el pleno de la Asamblea Nacional aprobara en tercer debate el proyecto de ley 308 que adiciona disposiciones al Decreto Ley 9 de 1998 sobre el Régimen Bancario en Panamá, la Asociación Bancaria de Panamá (ABP) comunicó ayer su preocupación por los repetidos intentos de modificar “sin consulta ni sustento técnico” el marco jurídico del Sistema Bancario Nacional (SBN).

El documento, aprobado por la Asamblea, contiene modificaciones a la norma vigente con miras a establecer una mejor relación entre el cliente y la entidad bancaria, para el pago total de sus recursos depositados cuando esta última se encuentre en un proceso de liquidación, según afirmó su proponente, el diputado Raúl Pineda.

No obstante, en un comunicado la junta directiva de la Asociación Bancaria de Panamá indicó que el marco jurídico que los rige, adoptado hace 22 años, es un “patrimonio del país” y fue producto de un arduo “proceso de estudio y consenso”, respaldado con “criterios técnicos” a partir del objetivo de convertir a Panamá en modelo de crecimiento.

Destaca la organización que, junto con otros factores, el marco jurídico del sistema bancario ha permitido a Panamá crecer como ningún otro país del área.

Señalan que, producto de esas políticas bancarias, en los últimos 20 años el total de préstamos del SBP creció de $17,9 mil millones en 1998 a $67 mil millones en 2020, un aumento de 375%.

Aseguran que, como resultado de ello, esas mismas personas y organizaciones multiplicaron cuatro veces sus depósitos en el sistema bancario, pasando de $19,7 mil millones en 1998 a $79,7 mil millones en junio de 2020.

“Como queda claro, atentar contra una de las principales fortalezas de la economía panameña tendrá impactos profundos, no solo en la actividad bancaria y en la competitividad del país, sino especialmente en sectores críticos para nuestra economía, y como consecuencia de ello en la vida y las expectativas reales de crecimiento de los panameños”, advirtió la ABP.