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23 de Ene de 2022

Nacional

Presentan en Panamá investigación sobre el pensamiento, política e historia de China

El investigador Sergio Rodríguez Gelfenstein presentó ante el CEPP del Partido Revolucionario Democrático su investigación "China en el siglo XXI. El despertar de un gigante"

Presentación del libro
Presentación del libro "China en el siglo XXI. El despertar de un gigante" de Sergio Rodríguez GelfensteinRedes Sociales

El pasado 7 de diciembre, el Centro de Estudio de Políticas Progresistas de Panamá (CEPP) del Partido Revolucionario Democrático (PRD) en coordinación con la Embajada de la República Popular de China en Panamá, presentó el libro "China en el siglo XXI. El despertar de un gigante", un trabajo del internacionalista e investigador venezolano, Sergio Rodríguez Gelfenstein.

El libro divido en cinco capítulos recoge los cuatro años de experiencias y conocimientos que aprendió y constató Rodríguez durante su permanencia en China. Allí explica la compleja realidad del gigante asiático desde su milenaria historia, filosofía y particular modelo económico y político, que ellos denominan "socialismo con características chinas".  

Para el secretario general del PRD, Pedro Miguel González en la investigación de Rodríguez Gelfenstein "prevalece el carácter científico y no la política".

"No está basado en los datos de occidente, muchas veces distorsionados por los perjuicios ideológicos y políticos que ignoran la cultura y la evolución de la sociedad china a pesar de los grandes avances desarrollados por la humanidad", dijo González, quien estuvo en la presentación del libro.

Aunque Rodríguez manifestó a los presentes que su idea inicial no estaba ni elaborada ni preconcebida, ni se basada en autores occidentales que nunca han visitado China, tenía la idea de un libro que  ayudara a comprender también la política exterior  del país. Para su investigación, el internacionalista recorrió 15 de las 32 provincias que tiene el país milenario.

Precisó además que en su trabajo no fue de resultado de reuniones ni entrevistas pactadas sino más bien  conversaciones no planificadas o de "carretera", donde conoció la opinión y el pensamiento de diversas fuentes. Esto incluyó a otros investigadores, trabajadores, funcionarios y pueblo en general. 

Con la investigación, el estudio y las conversaciones con los colegas chinos, Rodríguez, se percató que no podía escribir sobre la política exterior china sin tratar primero sobre la política interna y como se proyecta esta hacia el exterior.  "No es un elogió, pero hubo que meter 5,000 años de historia en 100 páginas, no fue una tarea fácil", puntualizó.

Una lectura desde Oriente 

Entre las primeras diferencias con Occidente que resaltó Rodríguez en su investigación es que mientras en la academia nuestra prevalece la filosofía sustentada por los griegos Aristoteles, Socrates y Platón; en  China no se limitan a seguir tales lineamientos, ya que era una cultura que también contaba  con configuras como Confucio. Además experimentaron cerca de 3,000 años de guerras y, hoy, China con 1,400 millones de habitantes comparte su frontera con más de 15 país.

En opinión de Rodríguez en China es fundamental garantizar su unidad y estabilidad interna "es su bien más preciado tras miles de año de guerra".

El autor señaló que, aunque la antigua filosofía china sigue presente fue el presidente Mao Zedong (1949-1959) quien introdujo una filosofía de Occidente, la cual fusionó generando así esquema de "socialismo chino", con las condiciones y características propias de su país y su pueblo.

"La construcción de la muralla china demoró 22 siglos, a nadie se le ocurrió decir yo no lo sigo porque es de otra administración sino hubo continuismo", afirmó. Con lo que Rodríguez describe otra diferencia ante los presentes e internautas, que siguieron el evento vía web.

Para  los chinos su percepción del tiempo es diferente, al igual que la mirada de continuidad con los descendientes, señaló Rodríguez.  En Occidente "el tiempo se termina con la muerte. Es por ello, que el pensamiento chino se basa en diseñar grandes obras que trasciende la vida útil de un ser humano".

"Nosotros (los occidentales) decimos no voy a sembrar esa planta porque no voy a recoger los frutos, pero los chinos dicen voy a sembrar esa planta para que mis nietos recojan los frutos. El tiempo entendido como infinito es lo que permite planificar diseñar la obra de sociedad para que este más avanzada", relexionó Rodríguez .

"El transformar el pensamiento no es la carrera de pocos años", acotó.