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23 de Sep de 2020

Política

‘No me iré de Panamá’

PANAMÁ. Es un caso insólito, digno de Ripley, que se ha registrado en el país. Una mujer que ejerció diversos cargos en la administrac...

PANAMÁ. Es un caso insólito, digno de Ripley, que se ha registrado en el país. Una mujer que ejerció diversos cargos en la administración pública, que incluso llegó a ser vicepresidenta del Órgano Legislativo dos veces, es declarada colombiana por el Tribunal Electoral sin que Colombia tenga registros de su nacimiento. Se trata de Haydée Milanés de Lay, una mujer de 61 años y piel oscura, que dice enfática: “¡no me iré de Panamá!”.

La historia se remonta al 1 de septiembre de 1999 cuando Milanés se convirtió en la fiel de la balanza para el control del Órgano Legislativo. La entonces legisladora Balbina Herrera, la cortejó para ganar su voto y el manejo del Legislativo.

Herrera quería convencer a Milanés de Lay para que aceptara la candidatura a la presidencia del Legislativo. Si Milanés de Lay aceptaba, el PRD —entonces en oposición— lograba controlar la Asamblea Nacional, algo funesto para el gobierno de la entonces presidenta de la República, Mireya Moscoso.

Milanés de Lay se negó una y otra vez. Incluso, reveló hace un mes que Herrera llegó a ofrecerle 750 mil dólares para que aceptara. Que le daba 250 mil dólares en ese instante y los 500 mil restantes, una vez fuese electa presidenta del Legislativo. “Le dije no...”.

El “no” de Milanés logró que Moscoso empezara su gobierno con el control del Legislativo, pero su suerte como legisladora cambió radicalmente cinco años después. “No conocía los tentáculos del poder del PRD”, dice.

Y es que el 4 de mayo de 2004, horas luego de que Martín Torrijos ganara la presidencia de la República, Milanés de Lay fue proclamada para un nuevo período como legisladora, en Darién. Días después el Tribunal Electoral (TE) anuló la elección en el circuito 5-1, al que ella había representado desde 1994. La razón, una acusación contra ella de ejecutar un programa de subsidios educativos con dineros del Estado, a cambio de votos a su favor.

Milanés de Lay peleó, pero el TE mantuvo su decisión. “Fui despojada de una curul de diputada que me otorgó el pueblo legítimamente”, recuerda con amargura.

VUELVE LA CABALLERÍA

El 26 de abril de 2004 una denuncia por usurpación de nacionalidad interpuesta por Enrique “Chito” Montenegro, del Frente Anticorrupción, puso nuevamente a Milanés de Lay en el ojo de la tormenta.

Sin embargo, la posibilidad de demostrar que nació en Darién llegó hasta hace cuatro meses, cuando el TE le fijó una audiencia única el 25 de junio. Ese día el Registro Civil solicitó a los magistrados cancelar su inscripción de nacimiento. Curiosamente, doce días después los panameñistas realizarían sus primarias, y Milanés se convertiría en su candidata del circuito 5-1.

Desde ese momento, Milanés libró una nueva batalla contra el poder, sin éxito, ya que el 1 de agosto la resolución Nº 46 la dejó apátrida, es decir le retiró la nacionalidad panameña, y colombia (donde el TE asegura que nació), dice no tener registros.

El fallo desestimó una carta de la Registraduría Civil de Quibdó Chocó, e insiste en que ella nació en Sautatá, Colombia, para privándola de ser panameña. Milanés de Lay apeló la sentencia y está dispuesta a llevar el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pues asegura que es una “vil violación de sus derechos”.