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05 de Mar de 2021

Política

Almengor y Moncada Luna, ¿deben ser investigados?

PANAMÁ. Escuchar de tráfico de influencias en la Corte Suprema de Justicia se ha vuelto algo tristemente cotidiano. Lo ha denunciado la ...

PANAMÁ. Escuchar de tráfico de influencias en la Corte Suprema de Justicia se ha vuelto algo tristemente cotidiano. Lo ha denunciado la sociedad civil hasta la saciedad, lo ha denunciado un contralor, hasta un magistrado. Sin embargo, nunca aparecieron las pruebas que le den cuerpo a tanto run run. Hasta ahora.

La Estrella obtuvo los documentos que comprobarían la existencia de una reunión entre dos magistrados de la Corte con un abogado y su cliente, nada menos que requerido por la justicia de Estados Unidos por los delitos de fraude y estafa agravada. Ambos magistrados subieron a la Corte designados por el presidente Ricardo Martinelli.

Los recién llegados al Palacio de Justicia, Gil Ponce, José Abel Almengor y Alejandro Moncada Luna, recibieron -según declaración de testigos a las que La Estrella tuvo acceso- a Lidio Albino Rancharan, buscado en Estados Unidos por fraudes y estafas mercantiles por más de 2 millones de dólares y en Panamá denunciado por la compañía costarricense Global Cash en la Fiscalía Catorce por delitos financieros y por la Superintendencia de Bancos ante el Ministerio Público.

Rancharan fue recibido en el despacho del magistrado José Abel Almengor en la Corte Suprema de Justicia, los últimos días del mes de mayo de 2010. Llegó de la mano de Italo Antinori - quien renunció recientemente a liderar el proceso de reformas constitucionales. Antinori es el abogado en el caso del grupo Bannorth, propiedad de Rancharan, contra Global Cash.

Una vez dentro de su despacho, Almengor llamó al magistrado Alejandro Moncada Luna para que se una a ellos. Junto con Rancharan estaba también uno de sus empleados. En el caso de confirmarse el encuentro, esto constituiría delito –ver destacado-.

Antinori, explicó a los magistrados el caso de su cliente y los recursos que anteriormente había presentado el viejo equipo de defensa de Rancharan, para contrarrestar los secuestros de cuentas que tenía su cliente: uno de un millón 200 mil dólares que mantenía Global Cash contra el Grupo Bannorth, y otro presentado por Zulay Rodríguez exigiendo el pago de 380 mil dólares en concepto de sus honorarios.

Los detalles de la reunión quedaron plasmados en declaraciones juradas de los testigos del hecho. Uno de ellos, el Licenciado Rafael Araúz, quien trabajó como apoderado legal del grupo Bannorth.

En su comparecencia ante la Notaría Primera del Circuito de Panamá, Araúz deja constancia que el día 27 de mayo del 2010 Rancharan lo citó a una reunión en el centro comercial Multi Plaza, donde se encontraba Italo Antinori.

‘Para el día 27 de mayo del dos mil diez (2010) me citó el señor LIDIO RANCHARAN en Multi Plaza a fin de entregarme una carta en la que me instruía como Apoderado General a revocarle el poder a ZULAY RODRÍGUEZ. La razón que me dio para eso fue que él acudió a la Corte Suprema e Justicia y se reunió, según él, con los Magistrados ALMENGOR y MONCADA con el objeto de acusar a la Licenciada ZULAY RODRÍGUEZ LU de extorsión por 50 mil dólares’, afirma Araúz en su declaración al notario Luis Fraiz Docado del 30 de junio de 2010.

Araúz reitera sus señalamientos el 15 de octubre de ese mismo año, ante la Fiscalía Octava, donde ratifica su papel como Apoderado Legal del grupo Bannorth.

Según Araúz fue Italo Antinori quien intervino de forma abrupta en el caso Rancharan el 31 de mayo de 2010, asegurándole al señor Lidio Rancharan que le conseguiría una cita para llevarlo con los magistrado José Abel Almengor y Alejandro Moncada Luna. Le habría asegurado que esa era la mejor forma de solucionar sus problemas.

‘... el señor Antinori Bolaños apareció abruptamente y advenedisamente el 31 de mayo de 2010, tanto cuando el proceso Arbitral ya había terminado su fase de alegatos presentados por mi, la querella penal con llamamiento a juicio y los procesos constitucionales de amparo de garantías en estado de resolver... el mismo intervino decididamente en conseguir cita y llevar al señor RANCHARAN junto al señor Rojas ante los magistrados MONCADA y ALMENGOR para acusar calumniosamente a Zulay Rodríguez Lu de estar coimeando y pidiendo dinero a nombre de ellos, todo esto con el fin de extorsionar a la licenciada Zulay para no pagarle sus honorarios y desistiera de su demanda’.

Vale recordar que Zulay Rodriguez fue denunciada públicamente por su cliente de pedirle 50 mil dólares para pagar coimas a los magistrados. Araúz dice que esto forma parte de un intento de extorsión. Los tribunales deberán definirlo.

Lo cierto es que en febrero de 2011, Araúz da una tercera declaración donde revela que cuando Antinori lleva al señor Rancharan ante los magistrados de la Corte, tenía pleno conocimiento de la situación de su cliente con la justicia de Estados Unidos.

‘...con el abogado Italo Antinori y el señor Lidio Rancharan tuvimos conversaciones de todo tipo, incluyendo sobre la investigación que en Estados Unidos se le está llevando a Grupo Bannorth, Lidio Rancharan y su socio Mark Segovia, su socio fundador por fraudes y estafas; es decir, por la confianza y las conversaciones que los tres teníamos, nos contábamos todo’.

En el documento, cuyo original reposa en la Fiscalía Séptima, Araúz habla de reuniones donde Antinori, hacía gala de su estrecha relación con el magistrado José Abel Almengor.

‘Señora Fiscal, el abogado Antinori recuerdo que en el Restaurante Manolos y en Multi Plaza recuerdo en las reuniones que teníamos hablaba de la relación estrecha que mantenía con el magistrado Almengor, el aprecio que le tenía que era muy mutuo, tanto así que él me confesó que el expediente de Odalys Rivera –investigada por narcotráfico- no podía poner una casación penal directamente ya que él sabía que le iba a quedar repartido al magistrado Almengor y hubiese tenido él mismo que declararse impedido por la relación íntima de amistad y de favores que se deben el uno al otro’.

Extrañamente luego del encuentro de Lidio Rancharan con los magistrados Almengor y Moncada Luna, la defensa presentó un segundo Amparo de Garantías, para sacar al Tribunal de Arbitraje y que el caso quedara en manos de la Corte. La ponencia de este recurso quedó en manos del magistrado Moncada Luna.

LA CARTA A SALAS

Esta inusual situación fue puesta en conocimiento del magistrado presidente de la Corte, Aníbal Salas, mediante una carta el 10 de marzo del presente año y con fecha de recibido el 11 de marzo a las 9:30 de la mañana (ver recuadro).

Zulay Rodríguez además de explicar la situación con el caso Bannorth y la reunión de los magistrados Almengor y Moncada Luna, incluyó copias de documentos, donde se le informaba al magistrado presidente sobre la forma irregular con que se estaban manejando la apelación de amparo de Garantías Constitucionales a nombre del Grupo Bannorth.

‘Tengo entendido en virtud de información y documentos que nos han proporcionado el señor Lorenzo Galván de la sociedad Global Cash, que el señor Italo Antinori está estancando la desición de fondo del Amparo N° 205-10, cuyo ponente es el Magistrado Oydén Ortega, en virtud de que el señor Antinori pretende que salga primero el Amparo N°572-10, interpuesto el 9 de junio de 2010 cuyo ponente es el magistrado Alejandro Moncada y en el que se encuentra metido el señor Antinori’.

La carta cuestionaba por qué Salas había ignorado otras cartas que ya le habían hecho llegar advirtiéndole sobre la situación y que hasta el momento no contestó, ni ordenó una investigación sobre el tema. También se le entregó la copia del contrato para la transacción extrajudicial que Antinori en conjunto con el abogado Mahmad Daud Hasam querían realizar para ‘repartirse mediante cheques de gerencia la cuenta 100400184 del banco HSBC’, y así dejar sin efecto el secuestro presentado por la licenciada Zulay Rodríguez respecto al pago pendiente de ocho meses de trabajo para el señor Rancharan.

‘... pagando cheques de gerencia por las sumas de $185 mil para Global Cash Costa Rica, 40 mil para el abogado de Global Cash Costa Rica, Horacio Ramsey; y el resto de la cuenta se la traspasan a favor de Consultorías Legales, para dejar la cuenta de Lidio Rancharan en cero’.

Pero al igual que las otras dos cartas que ya le habían sido remitidas a Salas, esta tampoco tuvo respuesta de parte del presidente de la Corte.

FALTAS A LA ÉTICA

La reunión de estos magistrados con una persona que tiene una alerta internacional por ‘estafa’ riñe con lo establecido en el Código Judicial, respecto a la conducta de los jueces y magistrados.

Según el ex magistrado Edgardo Molino Mola, la actuación de Almengor y Moncada Luna va en contra de la Ética Judicial de los funcionarios judiciales, establecido en el capítulo II del Código Judicial, que habla sobre las normas de conducta de los funcionarios y empleados del órgano Judicial.

Artículo 447: Todos los funcionarios y empleados del Órgano Judicial y los del Ministerio Público, cada uno según la naturaleza de las funciones que esté investido, están obligados a observar y cumplir las siguientes reglas de ética judicial, sin perjuicio de las demás que resulten de disposiciones expresas de este Código.

Numeral 14 : No debe conceder entrevistas privadas, ni en esa forma oír argumentos o admitir comunicaciones destinadas a influir en su actuación judicial.

Agrega el jurista, que si la información ya fue presentada al presidente de la Corte, aportando las pruebas del hecho, tal como lo establece el artículo 448, del Código Judicial, debe iniciar un proceso contra los magistrados que incurrieron en esa falta.

Otra irregularidad quedó al descubierto en medio de solicitudes no solo de la sociedad civil, sino de la iglesia católica de una pronta depuración del sistema judicial. ¿Se abrirá una investigación por la conducta impropia de estos magistrados, o la denuncia quedará archivada? La decisión la tendrá la Corte.