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25 de Feb de 2021

Política

Un gobierno en constante pugna

PANAMÁ. Desde el inicio de su gestión los mazazos contra el Centro de Convenciones Figali parecen haber marcado la pauta. No se han cump...

PANAMÁ. Desde el inicio de su gestión los mazazos contra el Centro de Convenciones Figali parecen haber marcado la pauta. No se han cumplido tres años y la confrontación con empresarios, medios de comunicación, sociedad civil, políticos —aliados y opositores— y con los indígenas, han hecho evidente una nueva manera de gobernar. Ricardo Martinelli ha impuesto en las esferas gubernamentales su sello personal, un estilo que le ha dado éxito en el sector privado, pero que como presidente de la República, le ha generado críticas.

La imagen de Martinelli, ha trascendido fronteras; el analista político de la cadena CNN, Juan Carlos Hidalgo, se atrevió a decir que es ‘el segundo hombre más peligroso para democracia en la región, después de Daniel Ortega’ y cuestionó sus ‘arremetidas’ contra la institucionalidad del Estado.

Es un presidente que va ‘a un ritmo o una velocidad diferente y por eso hay quienes no lo entienden’, así lo defiende Ricardo Quijano, miembro de su partido CD.

La nave del Estado, no se puede llevar sobre la base de pugnas y confrontaciones permanentes. Hay que buscar el diálogo y el consenso, el país no puede estar en permanente zozobra, reclama Juan Carlos Arosemena, diputado perredista. ‘La intranquilidad, no le conviene a nadie, la única opción es el diálogo’.

Su estilo le ha ganado fuertes calificativos; sus opositores lo han calificado como autócrata, destructor de la democracia y hasta presidente de confrotanción.

El analista Jaime Porcell considera que podría tratarse de una estrategia. Responde a un ‘espíritu guerrero’ acostumbrado ‘a nadar contra la corriente’, lo que lo obliga a triplicar sus habilidades. Advierte que esto no marca un buen camino para Cambio Democrático hacia las elecciones de 2014, ya que -asegura- las personas ven en el oficialismo como causante de polémica permanente.

Samuel Lewis Navarro, reconoce las obras y el crecimiento económico, producto del rumbo del Estado, en las últimas décadas. Pero también le recrimina las decisiones y comentarios que han puesto en más de una ocasión al país en ascuas. Se suma a quienes piensan que actúa como autócrata.

Uno de sus más cercanos colaboradores del Presidente, Jimmy Papadimitriu , no le da importancia a las recriminaciones opositoras. Asegura que todo es falso. Se refiere específicamente al caso de la Sala Quinta. ‘El problema con los panameñistas es que ellos no quieren que el presidente acate una orden de la Corte’.

Del evidente ambiente tenso, entre el gobierno y los distintos sectores, se desprende que los principales afectados son los ciudadanos. Pero detrás de todo esto -según Papadimitriu- están, ‘personas que no creen en su país y lo único que tienen son intereses políticos y personales’, no obstante sobre las constantes disputas entre los medios de comunicación y empresarios, el ministro se limitó a decir que ‘eso es otro tema’ y cree que ‘hay un problema de percepción’ al respecto.

El también perredista Juan Carlos Navarro dice que Martinelli debe entender que el panameño es un pueblo de paz y esa ‘soberbia’ del mandatario no es conveniente para el país. Hay que buscar el diálogo.