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21 de Jan de 2020

Política

Funcionarios no tenían jefe ni cumplían horario

El expresidente del legislativo Sergio Gálvez destinó casi $100 millones en dos años para nombrar funcionarios eventuales

Funcionarios no tenían jefe ni cumplían horario
En la administración de Sergio Gálvez, la planilla 172 se duplicó con respecto a los años anteriores.

En cinco años de gestión, la pasada Asamblea Nacional utilizó un promedio anual de $35.4 millones para la contratación de personal eventual cuya gestión no está justificada en los anales de esta institución.

No hay registros de la cantidad de personas que fueron contratadas con estos fondos. Sin embargo, lo que sí dejó claro Sergio Gálvez, quien usó casi $100 millones de estos fondos, es que las personas contratadas no estaban sujetas a horario, no tenían jefes ni tenían que asistir a la sede del Legislativo.

Así lo informó Gálvez en una nota que envió a solicitud de la contralora, Gioconda Torres de Bianchini, fechada a un mes de terminar su mandato como presidente de ese órgano del Estado.

Los funcionarios, según consta en un formato firmado por Giancarlos Terán —supervisor del call center de Cambio Democrático que antes de concluir la campaña reveló que esta actividad se sostenía con fondos públicos—, en teoría debían estar al servicio de los diputados, aunque los registros tampoco detallan a cuál de ellos estaban asignados.

Estos funcionarios, eventuales o de contrato, prestaban sus servicios en las comunidades. No asistían al Palacio Justo Arosemena, sede de la Asamblea.

Todos pertenecían a la misteriosa planilla 172, custodiada por la junta directiva de la institución y que, a la fecha, no ha sido revelada y de la cual no se conocen detalles.

En varias ocasiones durante el mandato de Sergio Gálvez, La Estrella de Panamá pidió información al respecto, pero la respuesta siempre fue la misma: el documento lo guarda el presidente y sólo él puede dar detalles. Nunca lo hizo.

En el caso de Terán, el registro que se envió a la Contraloría, como reposa en los archivos de la Asamblea, detalla el número de cédula, pero como datos extras, sólo se incluyó que residía en Pueblo Nuevo, calle 7, sin especificar número de vivienda o apartamento.

La planilla 172 se incluye en el Presupuesto General del Estado como partida que se destina en cada institución del Estado para la contratación de personal eventual, transitorio o por servicios profesionales.

En cada ministerio o institución hay un monto asignado para la planilla 172, el cual varía de acuerdo con la necesidad.

En el caso de la Asamblea Nacional, la institución cuenta con 3,043 empleados permanentes, cantidad que se duplica o triplica con los contratos eventuales.

Solo el presidente de la Asamblea sabe cuánto se le asigna a cada funcionario que es incorporado a esta oscura planilla.

‘NO VAN A DESAPARECER’

A pesar del desgreño administrativo en la Asamblea al usar el dinero en la campaña política, es poca la esperanza de que la planilla 172 desaparezca.

Desde el punto de vista del analista Menalco Solís, no tiene sentido esta partida. ‘Es una burla para el pueblo. Se ha convertido en una caja grande del presidente de la Asamblea y repartidera a manos llenas porque nadie fiscaliza’.

Solís rescata lo que dice el artículo 2 de los contratos firmados: que los servicios profesionales no están sujeto a horario ni a subordinación jerárquica, por lo que no se producen registros. Eso ‘los convierte en una planilla de botellas’.

A pesar de los cuestionamientos, Solís pronostica que esta planilla no desaparecerá, sino que se reducirá el gasto.

Roberto Troncoso, por su parte, se pregunta cuál es el destino de los dineros de la polémica planilla 172. ¿Qué hacen con estos fondos?

El diputado Pedro Miguel González, del opositor Partido Revolucionario Democrático, adelanta que ‘el presidente de la Asamblea —el diputado Panameñista Adolfo Valderrama— y su equipo trabaja en mejorar la partida’.

González espera que el monto de la partida que administra de forma exclusiva el presidente de la Asamblea, ‘sea revisado’.