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26 de May de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

La aplanadora PRD

Se pensó que con el Partido Revolucionario Democrático —PRD— se iniciaba la democratización y así fue interpretada inicialmente por la g...

Se pensó que con el Partido Revolucionario Democrático —PRD— se iniciaba la democratización y así fue interpretada inicialmente por la gente de buena fe. Luego se hizo público que el PRD se estableció para darle cumplimiento a los Tratados canaleros.

En efecto, después de la aprobación de dichos convenios lesivos a la existencia pacífica de la ciudadanía nacional, dejó de tener sentido la mano autocrática de Omar Torrijos y el artículo dictatorial de la Constitución. En este contexto de veranillo electoral nace el PRD, que va a tomar vida del brazo de los cuarteles, cuando ya mandaba Manuel A. Noriega.

La ambición de los miembros del Estado Mayor y el oportunismo de los partidos periféricos a los cuarteles abortó las reformas constitucionales de 1983 y consolidó el fraude de los partidos: PRD-PALA-Liberales Nacionales, PNP, Partido del Pueblo y amigos de Renán Esquivel. La radicalización popular antimilitarista creció hasta que amigos de Torrijos, guiados por Gabriel Lewis Galindo, lograron sacar de escena a Manuel Antonio Noriega con apoyo de los Estados Unidos y reforzaron el mito del Torrijismo.

La factura que pagó el pueblo panameño por la ambición del Estado Mayor y el oportunismo de los civilistas fue la invasión, para darle cumplimiento al Tratado de Neutralidad, el verdadero trofeo del PRD. Ya se podía desmantelar a la Fuerzas de Defensa. El costo político de la invasión lo asumiría Guillermo Endara y el brazo político de los cuarteles se transformaría en el partido opositor de recambio.

Esta jugarreta fue posible gracias a “El Toro” con su visita autorizada al Triunvirato el 9 de enero de 1990. Se trajo a Balbina Herrera del exilio y se le nombró junto al papá de Pedro Miguel González, legisladores de la República “tutelada” con inmunidad parlamentaria. Los presuntos crímenes de la alcaldesa de San Miguelito no pudieron ser investigados. A partir de la fecha vino la rotación entre arnulfistas y torrijistas.

Actualmente, en víspera de un cambio de gobierno, aparecen los decretos apocalípticos de la remilitarización y el espionaje nacional del pasado agosto 2008. Junto a esos decretos, el PRD desafía y desprecia a la opinión pública postulando a la ex representante, ex alcaldesa, ex legisladora y ex ministra Balbina Herrera a presidenta de la República.

La pregunta que nos hacemos es ¿qué futuro tiene la democracia panameña de una indultada que no ha querido ponerse en manos de la justicia y que pretende asumir las prerrogativas exorbitantes de la Presidencia con una policía remilitarizada y un poderoso Secretario Ejecutivo del Consejo de Seguridad y Defensa?