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19 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Crisis total en el Estado

Ahora son los “Juegos de Antaño”, conjunto escultórico adquiridos a medias en el marco del Centenario de la República.

Ahora son los “Juegos de Antaño”, conjunto escultórico adquiridos a medias en el marco del Centenario de la República.

En ese rosario interminable de sucesos extraños no sabemos qué nos depara el futuro a corto plazo y el grado de implicaciones con otros ex funcionarios del pasado gobierno.

Pero el hecho concreto es que existe una anormal situación que los organismos investigativos tienen que entrar a profundidad y llegar al plan de la corrupción que apunta nuevos elementos en diferentes ángulos.

La impunidad no puede ni debe tener cabida en estos eventos que parecieran convertirse graciosamente en un escarnio inadmisible. Se impone la suspensión inmediata del cargo de todas y todos los funcionarios que guarden relación con la pérdida de valores materiales y espirituales, para permitir una investigación exhaustiva y transparente. Igualmente, dar con la pista del pasado inmediato.

Es inadmisible que el panameño común y corriente se desayune todos los días con noticias traumáticas, que hablan de la carencia casi absoluta de valores éticos y de honestidad administrativa en casi todos los estamentos del engranaje gubernamental, salvo mínimas excepciones que podrían ser enunciados como digno ejemplo.

Pero, lo preocupante para el país, es la presencia interminable de la cadena de desmanes en una “patria boba”, cuyos ciudadanos tienen que tomar una decisión histórica el 3 de mayo de 2009, frente a este oscuro panorama con caracteres histriónicos que desdicen de la nobleza del ciudadano.

Hace algunas semanas los medios anunciaban la crítica del ministro de Educación frente a las “escuelas ranchos”; en ese eslabón histórico sobrevino en un corto tiempo el hurto y peculado de los fondos para elevar la precaria educación de nuestros hijos; las acusaciones recíprocas de candidatos a la primaria por el PRD en donde se puso al descubierto, según ellos, “el uso de los fondos del Estado, artículos de primera necesidad que pertenecen a todos nosotros” para impulsar postulaciones chuecas y espúreas sin ningún tipo de reacción por el Tribunal Electoral, y continúa la fiesta con el hurto de cheques del Ministerio de Obras Públicas por casi medio millón de balboas por funcionarios de esa misma Institución.

Toda esta increíble odisea de sucesos para nunca acabar llevan al pueblo a una reflexión: Existe una crisis total en el Estado frente a un gobierno que no puede ofrecer reputación y confianza a los panameños. Los millones de balboas que suelen correr por el país y, en base a estos antecedentes, ponen en tela de duda que realmente cumplan con el sentido social de sus objetivos, no podrán eclipsar el escepticismo prevaleciente en la sociedad civil, la cual tendrá que pagar con creces, los abusos en el manejo de las arcas del Estado.