Temas Especiales

21 de Sep de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Retos del nuevo presidente

En julio de 2009 tomará posesión como nuevo presidente de todos los panameños el que resulte electo entre los cuatro candidatos que se h...

En julio de 2009 tomará posesión como nuevo presidente de todos los panameños el que resulte electo entre los cuatro candidatos que se han presentado como oferta electoral de los diferentes partidos políticos.

Considero que cada uno de ellos es consciente del momento social, político, económico por el que atraviesa la Nación panameña.

Le tocará recibir un país con una crisis económica producto del alto costo de la vida, el encarecimiento de los artículos de primera necesidad, aunado a los elevados costos de la electrificación y el combustible, fruto de la incapacidad demostrada por los miembros del gobierno en intervenir e implementar programas que pudieran frenar la grave situación que se ha venido agudizando y la falta de transparencia para sostener los programas sociales que pudieran aliviar la condiciones de pobreza y de extrema pobreza que azotan a nuestros hermanos indígenas y campesinos.

Luego de 20 años de gobiernos democráticos, tenemos un país entregado a las trasnacionales, que cada día estrangulan más la economía de este sufrido pueblo; de empresas mineras que amenazan con devastar más de 13,684 hectáreas de nuestro medioambiente en el sector de Donoso; la instalación de más de 220 planta termoeléctrica a lo largo y ancho del territorio nacional; la destrucción de más de 1,000 hectáreas de manglar en el sector de Coco Solo Norte; y otras 1,000, hectáreas más en Bocas del Toro, toda esta destrucción de amplias extensiones de tierra es con la anuencia y complicidad del gobierno de turno, que ha permitido que estas empresa mantengan la desigualdad social en el país.

Todas estas situaciones, aunadas a un sistema educativo en crisis; el sistema de salud en camilla, donde el 80% de los usuarios son mal atendidos y que nunca existen medicamentos, programas de la CSS, como el de IVM, siguen arrojando números rojos; el transporte público se mantiene como un verdadero desastre, sin que hasta este momento se vislumbre una solución a esta problemática que afecta a todos los panameños; elevados niveles de inseguridad, producto del fracaso en la implementación de programas serios que pudieran terminar con la delincuencia que se ha tomado las calles de nuestro país.

El nuevo presidente o presidenta de la República enfrentará a partir del día uno de su mandato el reto de un país que, según Transparencia Internacional, marca un elevado índice de corrupción, con una serie de actos de corrupción en los que se han visto involucrados altos funcionarios del gobierno nacional y algunos de sus colaboradores. Un país, con la peor distribución de la riqueza en la región, sólo superado por Haití.

En ese renglón, una crisis de valores ha puesto que hasta este momento el interés del electorado esté centrado en el futuro de la Nación.