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08 de Mar de 2021

Redacción Digital La Estrella

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La huella de Jorge R. Rosas

“Huellas de mi andar” es el título de la memoria escrita y editada recientemente por el destacado abogado y político Jorge Rubén Rosas. ...

“Huellas de mi andar” es el título de la memoria escrita y editada recientemente por el destacado abogado y político Jorge Rubén Rosas. Pero no se trata únicamente del decurso humano y profesional del distinguido hombre público nacido en Tolé en 1923, sino también del proceso jurídico y político de la República de Panamá en un período de tiempo de la Nación que, no obstante sus luces y sombras, transmite lecciones elocuentes de su desarrollo institucional.

Nacido en un rincón bucólico de la provincia de Chiriquí, que he tenido el privilegio de visitar, el licenciado Rosas Abrego fue miembro de una familia de once vástagos de servicios admirables a la República, dos como ministros de Estado, un contralor de la República, varios pedagogos y artífices de hogares cristianos.

Don Carlos Rosas y doña Elodia Abrego educaron a sus hijos para servir a la Nación con talento, honestidad y transparencia cristalina, enseñanza fecunda transmitida a sus hijos y nietos. Jorge Rubén estuvo designado para las faenas agrícolas de Tolé, pero prefirió dejar el transcurrir sereno de la provincia para sumergirse en el tráfago agitado de la capital y hacer su propio camino machadianamente hablando.

Alejado voluntariamente de sus padres y hermanos, trabajó como ayudante en las obras de construcción del Canal en circunstancias de desigualdad económica y laboral como las que padecieron numerosos panameños en aquella época disuelta para siempre. Quizás esa experiencia decidió el destino de Jorge Rubén Rosas.

Como abogado, diputado y ministro de Trabajo, dedicó su talento a crear un Panamá distinto y soberano, sin humillados ni ofendidos, en el que predominara el Estado de Derecho, un Panamá de horizonte inconmensurable para provincianos como él, como los hermanos Arnulfo y Harmodio Arias, y como tantos ilustres panameños que emergieron del interior, cual personajes de las novelas de Honorato de Balzac para conquistar la capital, por encima de innúmeras adversidades.

Ciertamente, Panamá necesita más ciudadanos como Jorge, cerebro de un bufete de abogados fundado a iniciativa de su hermano Olmedo; promotor de empresas privadas como Aseguradora Mundial y el Banco Exterior; diputado de ecuánime oratoria que completó la faena legislativa como ministro de Trabajo, siempre al servicio de causas sociales reivindicativas; experto en Derecho Aeronáutico que desempeñó la gerencia de Air Panamá Internacional y asesoró a la compañía de bandera Aeroperú bajo la gerencia de mi esposa, Tita Méndez.

Tal como se expresa en la portada del libro, “Huellas de mi andar, más que sus memorias, constituye la prueba del aporte fecundo de Jorge Rubén Rosas al desarrollo político, institucional y democrático de la Nación Panameña”.

-El autor es diplomático.mcastro@banconal.com.pa