05 de Dic de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

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El Decreto Ejecutivo 599

Esta semana pudimos conocer, mediante publicación en la Gaceta Oficial, que el Órgano Ejecutivo promulgó el Decreto 599, que tiene por o...

Esta semana pudimos conocer, mediante publicación en la Gaceta Oficial, que el Órgano Ejecutivo promulgó el Decreto 599, que tiene por objeto reglamentar la Ley 50 de 10 de diciembre de 2007 sobre la legislación deportiva que tiene nuestro país.

En más de una ocasión he dicho que a mí no me gusta el Estado interventor, que prefiero el Estado promotor.

Por ello, esa idea plasmada en el Decreto Ejecutivo 599 de limitar las veces que un presidente de federación y demás organizaciones deportivas pueda reelegirse en el cargo es una forma de intervención estatal para supuestamente resolver los problemas estructurales que tiene esa faceta de la vida de nuestra sociedad.

Al igual que lo que pretendían hacer con el Proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva los “genios” que imponen estas discusiones siguen pensando que la simple aprobación y promulgación de una Ley trae consigo la solución a problemas cuyas raíces van mucho más allá que la vigencia legislativa.

Lo que hay que corregir tiene componentes tales como desintegración familiar, poca o ninguna formación y educación por parte de quienes incurren en estos hechos que no es a través de una varita mágica legal como serán resueltos. Exactamente lo mismo, proporciones guardadas, ocurre en el deporte panameño.

Mientras que los políticos y gobernantes panameños sigan viendo el deporte como un gasto y no como parte de la inversión social, nunca podrán entender el problema y menos aun la o las soluciones y seguirán creyendo que mediante leyes aprobadas por personajes que cada cinco años entienden menos de lo que se discute, seguiremos en esta especie de marasmo deportivo.

El asunto comienza por ubicar la génesis de lo que está ocurriendo, que no es otra cosa que, al igual que con la educación, estamos, ahora, recibiendo la herencia de la dictadura.

Es decir, luego de la invasión a Panamá por los Estados Unidos en diciembre de 1989, entramos a vivir en democracia como sistema político electoral, pero nadie se preocupó por revisar las estructuras diseñadas por los militares y sus empleados civiles para manipular facetas de la vida como el deporte.

Todos hablan de modernizar, actualizar, revisar, pero ninguno menciona privatizar (en el buen sentido de la palabra). Para que más y más jóvenes tengan más oportunidades de desarrollar sus talentos deportivos se requiere la presencia de la iniciativa privada.

Por ser un Estado pequeño con pocos recursos económicos lo inteligente sería legislar, allí sí, para que el capital tenga todos los incentivos necesarios e invierta en el deporte tanto o más que el Estado.

El Decreto Ejecutivo 599 pudo haber sido considerado como un paso, pero se quedó en más de lo mismo y hasta incrementado el absurdo de pensionar a boxeadores que han ganado miles de dólares boxeando y que por haber llegado a ser campeones, pero no haber administrado bien sus riquezas, ahora el Estado les pagará B/.500.00 mensuales.

Habrá que esperar las propuestas de quienes aspiran a gobernar el país en el próximo quinquenio, entre otras cosas, para el deporte.

Porque en el período 2004-2009 avanzamos en importantes reconstrucciones y nuevas obras necesarias, pero en casi nada para resolver el problema de raíz.

-El autor es analista político.ecabrera@wpanama.com