Temas Especiales

22 de May de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Diputados con sentido común

Nuestros diputados merecen reconocimiento por haber engavetado el proyecto de Ley 442, sobre salud sexual y reproductiva, que despertó m...

Nuestros diputados merecen reconocimiento por haber engavetado el proyecto de Ley 442, sobre salud sexual y reproductiva, que despertó muchas discusiones y escozor, por la actitud agresiva de quienes la defendían, más con insultos que con argumentos inteligentes. Lo más sorprendente era que entre éstos había profesionales, de quienes podía esperarse un comportamiento más racional. Demostraban, así, carencia de argumentos y sectarismo.

La Asamblea tomó un camino sensato. Abrió las puertas a la presentación de argumentos a todos los grupos, algo que destaca su habilidad política y respeto a la democracia. La participación de grupos organizados aportó una riqueza conceptual que iluminó los puntos fundamentales que estaban en juego en una ley que, según sus favorecedores, sería la panacea universal de los problemas relacionados con la educación sexual y reproductiva y la falta de ella; pero solo, claro, como la malentienden los seguidores de una ideología carente de valores éticos.

La perspicacia de los diputados estuvo en atender las objeciones presentadas, las cuales denunciaban las ocultas consecuencias negativas del proyecto, muy previsibles, dadas las experiencias de otros países en donde leyes casi idénticas fueron prácticamente impuestas mediante todo tipo de maquinaciones y engaños.

Los proyectos eran realmente peligrosos, como fue demostrado, y la prueba más clara de que los objetores tenían razón fue la grosera reacción de los defensores, identificados con corrientes ideológicas destructivas de la familia y los valores tradicionales en los que se sustenta la sociedad. La actitud y acción de los diputados es un ejemplo que se dio al mundo, porque demostró independencia y valor en un tema que se ha ido imponiendo en todos los país por el poder de la industria del aborto y anticonceptiva, y el interés nunca abandonado, de potencias del primer mundo de reducir el incremento de la población de los países emergentes.

-El autor es periodista. hawthorn.mike@gmail.com