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17 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

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El ‘pecado’ de ser homosexual o lesbiana

Increíblemente, en la actualidad hay 91 países que castigan por ley la homosexualidad entre mayores de edad, como si fuera un delito ¡y ...

Increíblemente, en la actualidad hay 91 países que castigan por ley la homosexualidad entre mayores de edad, como si fuera un delito ¡y en siete de ellos se castiga con la pena de muerte!

La Declaración Universal de los Derechos Humanos tiene 60 años de existir, pero tal parece que sólo es válida para ciertas personas, que aunque sean homosexuales, siguen escondidos o escondidas en el “closet”. Los individuos salidos del “closet” no tienen libertad para decidir sobre su sexualidad ni el derecho a tener una preferencia sexual diferente de la convencional, ni a que se les respete su dignidad como personas.

¿Será, entonces, que tienen que mantenerse dentro del “closet” para que se les considere personas?

En las Naciones Unidas varios Estados han querido pronunciarse sobre los derechos de todas las personas, con independencia de su inclinación sexual, pero la Iglesia Católica ha ejercido presión para que se siga castigando la homosexualidad con prisión y hasta con la muerte.

La jerarquía de la iglesia no se somete ni a las reglas de la ONU, ni a los principios democráticos mínimos, pero no expulsa ni castiga a los homosexuales que tiene adentro, a todos los curas homosexuales y a los pedófilos que han destrozado tantas vidas de niños y adolescentes. Según David Yallop, a los curas jóvenes y bien parecidos que llegan al Vaticano los llaman los “madonni” y si quieren escalar en la política y el poder del Vaticano, más les vale someterse a los requerimientos de los jerarcas “protectores”. Si esto no es doble moral, no sé qué podría serlo.

Dicen ser intérpretes de las enseñanzas de Jesús, pero Él luchaba contra la mentira y la hipocresía y se sorprendería mucho del sentido que le dan a sus palabras. Hasta los católicos practicantes han detenido la autoridad del Papa en el umbral del dormitorio y no obedecen prohibiciones absurdas, como el divorcio, la anticoncepción, la esterilización voluntaria, el aborto y la educación sexual.

-La autora es abogada.mendespino@gmail.com