21 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

La escena está planteada

Nadie es tan tonto como para creer que la abdicación del panameñista Juan Carlos Varela de sus aspiraciones a la Presidencia obedece a s...

Nadie es tan tonto como para creer que la abdicación del panameñista Juan Carlos Varela de sus aspiraciones a la Presidencia obedece a su "espíritu de sacrificio por el bien de la patria" en especial, si se sabe la voraz lucha que se ha iniciado dentro de tal alianza por "negociar" ministerios, alcaldías, gerencias, consulados, embajadas y direcciones de entidades descentralizadas. Tampoco se concibe que vayan a perdonarse las graves ofensas que se han lanzado entre sí.

Con vocación de peligroso "tirano, dictador" Martinelli, así como designó de a dedo a Leopoldo Benedetti, también de a dedo lo eliminó, sin ningún miramiento y sin avisarle siquiera. Benedetti ha quedado en la historia política de Panamá como papel toilett , desechable. En el fondo, lo que hay es la estigmatización de Balbina Herrera por parte del coloso del Norte, para quitarle la posibilidad de alcanzar la Presidencia, y por ello la alianza de Martinelli y Varela en el cómodo salón de la residencia de la embajadora de los EEUU.

Ese negocio entre Varela y Martinelli ha generado una estampida de adeptos en sus partidos, los que hacen cita con Balbina y Endara para unirse a sus campañas. Hay sacrificados con la alianza de oposición, y son de Unión Patriótica y Molirena, quienes envían señales claras de ello. Sobre todo, después de la enorme demostración de convocatoria del PRD con una caravana en la que miles de vehículos, con cinco o más ocupantes se tomaron las calles para dejar claro que el gigante partidista se reagrupa.

Con la alianza de oposición se confirma aquello de que “entran ricos y salen millonarios". La alianza solo responde, dicen, a intereses de ambos lados. Martinelli, según arnulfistas de viejo cuño, no cumplirá las promesas hechas para consolidar esta alianza y una vez en el poder aplicará lo que le hizo a Benedetti, y usará la plataforma y estructura panameñista para tener presencia en todas las mesas de votación. Se dice que Martinelli y sus estrategas han alquilado el andamiaje y la estructura que le costó más de 80 años al arnulfismo. Por otro parte, la estrategia de Varela es jugar a la "bipolaridad" peligrosa de su principal, para en 6 u 8 meses aplicarle la receta que resultó en Ecuador, contra Abdalá —el Loco— Bucaram y hacerse con el poder por medio de un expediente clínico que ya están recopilándole al hombre de las "zapatillas del pueblo". Esto nos deja definido el potencial escenario político en caso de que la dupla Martinelli-Varela asuma el mando en nuestro país. No hay agenda, no hay intenciones de concretar planes y metas, solo el deseo de ambos de "coronar" sus ambiciones personales en beneficio propio y en detrimento de todo un país. El escenario está planteado, le corresponde al pueblo aplicar la sabiduría popular y seleccionar al mejor de los cuatro candidatos para mantener en movimiento la rueda del progreso que nos deja el actual gobierno.

-El autor es periodista. erluga@cwpanama.net