12 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Transparencia volcánica

Muchos piensan que el Volcán Barú es un volcán extinto o algo así; pero de acuerdo con un estudio realizado en el 2007 por la entidad de...

Muchos piensan que el Volcán Barú es un volcán extinto o algo así; pero de acuerdo con un estudio realizado en el 2007 por la entidad de servicio geológico de EE.UU., el Barú es “un volcán potencialmente activo.. el cual vio actividad hace apenas unos 400 ó 500 años.. que dada su historia eruptiva volverá a eructar luego de cierta actividad premonitoria.. y que dichas erupciones serán muy similares a las pasadas”; es decir, “explosivas y peligrosas...”.

No intento alarmar, porque es poco probable una erupción en el futuro cercano; sin embargo, igualmente no era muy probable que se estrellara un helicóptero en plena ciudad, se prendiera un bus lleno de pasajeros o se envenenara a cientos de panameños, pero, como bien reza el dicho en inglés: “las tortas pasan”. Lo que es importante destacar en todo esto está muy bien definido en el resumen del estudio, y particularmente cosas como: “Han ocurrido enjambres de actividad sísmica en septiembre de 1930; junio — agosto 1963; noviembre de 1965; y mayo de 2006, tal como lo reporta Eduardo Camacho de la UP”. El estudio continúa advirtiendo que “la actividad sísmica debajo del volcán es una indicación de ascenso de magmas...” aunque con algunas reservas.

Luego el estudio nos deja ciertas advertencias y termina manifestando que una buena red de monitoreo sísmico es la mejor inversión, y que desde octubre de 2007 el volcán está siendo monitoreado por nueve estaciones sísmicas y así continúa. Si existen algunas actividades que sí pueden ser pertinentes al Estado, esta es una de ellas; es decir, la seguridad de los asociados.

Pero lo que me tiene consternado es que hace menos de un año cualquiera tenía acceso a las estaciones de monitoreo a través del Internet, en el sitio del Instituto de Geociencias de la UP o de la Red Sísmica del Barú, compuesta por estaciones públicas y algunas privadas; no obstante, hoy, no sale nada o las mediciones sísmicas, que se supone sean en tiempo real, datan del año pasado. Me perdonarán, pero luego del caso del bus, del envenenamiento y tantos otros desordenes de nuestros gobiernos mi confianza es poca.

Los panameños pagamos y tenemos derecho de estar enterados y aquí caben varias posibilidades, ninguna buena. Una, no le dan el presupuesto necesario a los organismos encargados, pues sólo alcanza para carnavales; otra, nos están escondiendo algo; o, podría simplemente tratarse de irresponsabilidad. Pero esto es mucho más grande que todos los crímenes aupados por mala administración, pues estamos hablando de un gigante que no está tan dormido y que podría afectar mucho más de lo imaginado; para ello sólo tienen que leer el informe en el sitio http://pubs.usgs.gov/of/2007/1401/.

-El autor es empresario.jbennett@cwpanama.net