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24 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Al fiscal auxiliar

Conocí un caso de un taxi donde en un retén encontraron un pasajero del puesto trasero con una pistola ilegal. Se los llevaron a todos, ...

Conocí un caso de un taxi donde en un retén encontraron un pasajero del puesto trasero con una pistola ilegal. Se los llevaron a todos, dos pasajeros y el conductor. Se constató en Fiscalía Auxiliar que el pasajero trasero no conocía al taxista ni al otro ocupante y por esto fueron liberados a los tres días. El vehículo inmediatamente fue puesto a ordenes de la PN, cuartel de San Joaquín.

Mi conocido es dueño del taxi, vehículo al que le tiene un palanca; él, preocupado fue al cuartel a saber del vehículo y los policías, como de costumbre, lo echaron, cual dueños y señores de la propiedad ajena. El señor insistió y preguntó qué le pasaría a su carro, mientras alguien del cuartel le dijo, “señor, ese carro se lo van a desvalijar los maleantes”. El señor comenta que dentro del cuartel logró ver su carro con las cuatro puertas abiertas y dentro algunos policías que iniciaban a trastearlo y por eso me llamó.

Era viernes en la noche, lo único que me quedó fue llamar a un amigo con rango de mayor e informarle lo que estaban haciendo los policías con el carro de un conocido, que me ayudara con eso. Fuera del cuartel hay como cinco carros totalmente desvalijados y los policías dicen que son los maleantes, precisamente al pie del cuartel.

El insigne mayor llamó y ordenó cerrar el vehículo, que nadie lo tocara, sino todos pagarían y así ocurrió hasta su liberación en cinco días. Es un asco. Los propios policías dándose banquete y no se puede confiar en ellos. La corrupción prolifera en Panamá. Hablé con el fiscal Auxiliar y no sabía nada del caso donde él había ordenado la libertad de dos presuntos acusados.

No hay inventario previo de la PN ni comunicación de tal levantamiento a sus interesados, no hay procedimiento en protección a la vida y bienes de los ciudadanos, solo falta de transparencia y el alarde de bravura policial. Esto es la Policía y las leyes que la gobiernan; tales decretos. Las autoridades y el fiscal Auxiliar no cooperan en desarmar a este monstruo violador de los derechos y la propiedad. Todavía en la Fiscalía, para liberar el vehículo, decretada la libertad de los sospechosos, le exigen a mi amigo, que aporte Certificación Municipal para devolverle lo suyo, de lo que lo había despojado la PN, violando procedimiento, Reglamento y Constitución.

Yo pregunto ¿ No será mejor, en protección a los perturbados por la “justicia policial” (el taxi estuvo sin operar seis días) que la Fiscalía, una vez cautelados bienes de terceros, segundos o primeros, gire oficios inmediatos, a fin de que reposen en el expediente las certificaciones de propiedad que la propia autoridad requiere y no se las carguen a quienes ellos involucran?

El inventario de los vehículos, en presencia de testigos debe ser inmediato y transparente ante los propietarios o sus autorizados; ¿cuál es el objeto de que la Policía haga o determine lo que se le antoja con las personas o sus bienes sin responsabilidad alguna. Hasta cuándo esta absurda justicia y abusos policiales?

-El autor es abogado.jcpastor1622@hotmail.com