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24 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Perdóname, pero yo voy a ganar

En 1998 terminamos el año con encuestas que mostraban en la carrera por la Alcaldía del distrito capital a Mayín Correa con una intenció...

En 1998 terminamos el año con encuestas que mostraban en la carrera por la Alcaldía del distrito capital a Mayín Correa con una intención de voto de poco más de 62%. Era imbatible en ese momento. Para finales de enero la candidata Correa había bajado al 50%, sólo para verlo en 44% al final de febrero y poco más del 39% al finalizar marzo. En mayo, Mayín Correa terminaba tercera, detrás de Juan Carlos Navarro y Miguel Antonio Bernal, con poco más del 30% de los votos reales. En cuatro meses se esfumaron las intenciones de voto.

Muchos candidatos han caído engañados por las encuestas. Como diría un gran pensador, “hay encuestas y hay encuestas”. Como también añadiría yo “hay candidatos y hay candidatos”, y más bien, “hay partidos y hay partidos”. Por eso, en medio de una campaña caracterizada por encuestas inexactas utilizadas por los estrategas de uno de los candidatos para someter sicológicamente a sus adversarios, me animan las palabras que con plena convicción nos dice Balbina Herrera, candidata de la alianza que lideriza el PRD, convencida de su triunfo el 3 de mayo. No importa los puntos de diferencia que quieran proyectar, su respuesta siempre ha sido, “Perdóname, pero yo voy a ganar”.

No lo hemos dudado. La última encuesta de Ipsos coloca a Ricardo Martinelli a sólo 11 puntos de ventaja, pero no encuestaron las comarcas (3%), como tampoco áreas apartadas (2%), ni las zonas rojas urbanas (3%), quedando ambos candidatos dentro del margen de error. Es decir, virtual empate. Luego tienes que considerar los factores reales del día de las elecciones: organización, motivación, movilización, factores favorables en todo sentido a la unión PRD—PP—Liberal, versus tres partidos faltos de movilización y organización (CD, UP y Molirena) unidos a un sólo partido con la movilización y organización, pero sin la motivación, el Panameñista. Esos elementos te darán en lo concreto un diferencial que irá del 3 al 5% por lo que Balbina, efectivamente, podría estar ganando por el 2%.

Hay, por otro lado, excelentes argumentos para sustentar el optimismo de la candidata. Todos los encuestadores indican que hay un 12% de la intención de voto a Martinelli que son PRD. Con un esfuerzo motivador del partido y recobrando la mitad de esos votos. Es decir, 6% que se le resten a Martinelli y vuelvan al PRD la diferencia positiva a Balbina sería 12%, quedando claramente adelante. En otras palabras, cada voto PRD perdido que vuelve vale por 2, porque resta uno a Martinelli y se le suma a Balbina.

Los estrategas del cambio lo saben y pretenden confundir al PRD mostrando supuestos “PRD’s por el cambio”, buscando desanimar a los perredés. Pero la fuerza de la bandera tricolor y la tradición PRD al final esto seguro los llamará a votar con su partido.

Por otro lado, las intervenciones de Martinelli últimamente han ido sembrando desánimo en las fuerzas patrióticas y panameñistas, dos partidos que lentamente han sentido que sus expectativas de participación en el gobierno de ganar Martinelli no son halagadoras, cada vez parecen disminuir sus espacios.

Los nombres que constantemente menciona para loa cargos responden más a un sector económico que a los propios partidos y su pregón, “gobernará con los mejores panameños, aunque sean PRD”, incomoda a sus aliados. Balbina, por su parte, sigue sumando. ¿A once puntos? Perdóname, pero va a ganar.

-El autor es ingeniero y analista político.marognoni@cwpanama.net