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19 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

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Miguel Antonio Bernal, el candidato...

Ante las elecciones generales del 3 de mayo, nuevamente se nos pone por delante la oportunidad de escoger entre buenos candidatos (los p...

Ante las elecciones generales del 3 de mayo, nuevamente se nos pone por delante la oportunidad de escoger entre buenos candidatos (los pocos) y un montón de mediocres y descarados a la búsqueda de las prebendas del poder. Lamentablemente, siempre nos las hemos ingeniado por encumbrar a los peores, hasta ahora.

Uno de esos pocos buenos candidatos es el Dr. Miguel Antonio Bernal, aspirante a la Alcaldía de Panamá. Tengo el honor de conocerle personalmente desde hace muchos años.

La primera vez, cuando tocó presenciar, desde lejos, la brutal e injustificada golpiza que la Guardia Nacional le propinó al Dr. Bernal, quien protestaba por la presencia del Sha de Irán en nuestro país.

Al cabo de unos años me tocó entrar en contacto directo con él cuando yo estudiaba en los Estados Unidos de América y él estaba exiliado en Pennsylvania, luego de la persecución salvaje que sufrió, con grave riesgo para su vida, en plena dictadura norieguista.

Desde el fin de la dictadura, le he visto luchar con singular denuedo y desinterés en contra de los abusos de todos los gobiernos que se han venido sucediendo. Le he visto mantener siempre una postura coherente, sorteando toda clase de traiciones, abusos, colusiones en su contra, campañas de desprestigio, etcétera, sin cejar jamás en sus empeños, muchas veces asumiendo la soledad de marchar a contracorriente de los vicios o de la ceguera de las mayorías circunstanciales.

A lo largo de estos años, muchos le hemos tratado de acompañar en diversas causas y movimientos que ha dirigido, especialmente aquella en torno a ese tema crucial para el destino de Panamá (y que tanto escozor provoca en las camarillas del poder partidocrático): la necesidad impostergable de una Asamblea Nacional Constituyente Originaria, tema en el que él ha sido su más firme y consecuente propulsor, innegablemente.

El Dr. Miguel Antonio Bernal debió ser, desde el inicio, el candidato claro y único de la oposición, a la Alcaldía de Panamá. Debió serlo por su incuestionable y vertical trayectoria política, la cual ningún otro candidato opositor puede emular ni en chiste.

Debió serlo por su capacidad como profesional, aspecto en el que deja fuera de combate a todos sus contrincantes al cargo. Pero, sobre todo, ha debido serlo por tener el mejor programa para rescatar y regenerar a esta caótica y abandonada Ciudad de Panamá.

No lo ha sido, por negarse a entrar en componendas de caciques políticos corrompidos. No lo ha sido porque su independencia y honestidad son inaceptables para los partidos con dueño, que medran prostituyendo el sentido de la democracia que tanto nos costó recuperar.

No lo ha sido por negarse a ser un farsante más en esta tragicomedia que es la politiquería panameña.

Decía el Apóstol José Martí que: “...Hay hombres que llevan en sí el decoro de muchos hombres.. en ellos va un pueblo entero, en ellos va la Dignidad Humana...”.

Bernal es uno de esos raros y excepcionales hombres y mi voto será para él, sin duda alguna, el 3 de mayo próximo.

-El autor es doctor en biología molecular.dalmata34@gmail.com